Categoría: 2) Confesar los pecados mortales al menos una vez al año

Sufrir con paciencia


Grande y saludable purgatorio tiene ya en este mundo la persona que sabe sufrir con paciencia, y que al recibir un mal trato le entristece más el pecado que comete el otro que la ofensa que ha recibido; que reza cariñosamente por quienes le ofenden, y perdona de todo corazón sus ofensas, que si le sucede ofender a otros se apresura a pedirles perdón y a presentarles excusas; que se inclina más fácilmente a compadecerse que a disgustarse.


Prefiero la misericordia al sacrificio (Mateo 9,13), y que frecuentemente se hace violencia para lograr que el cuerpo y lo sensible sean dirigidos por la voluntad y el espíritu

Es mejor purificarse ahora de los pecados y luchar por dominar los propios vicios que esperar a purificarse de ellos en la otra vida, “porque entonces no saldrás de la cárcel hasta haber pagado el último céntimo de tu deuda (Mateo 5,25)


Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Reflexiones sobre la muerte

Procura ahora vivir de tal modo que a la hora de la muerte más tengas que alegrarte que aterrarte, más tengas alegría que temor

Ejercítate ahora en morir a todo lo que sea simplemente mundano, para que comiences en aquel entonces a Vivir con Cristo

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Reflexiones sobre la muerte

Si tuvieras una conciencia limpia no temerías a la muerte
Mejor fuera huir del pecado y evitarlo, que tratar de huir de la muerte y querer ahuyentarla
Si hoy no estarías preparado para morir ¿Lo estarás mañana?, el dia de mañana es incierto y no es seguro ¿cómo sabes tú que mañana si vivirás?

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Reflexiones sobre la muerte

Oh estupidez y dureza del corazón humano que solamente considera lo presente sin prever más bien lo futuro. En todos tus pensamientos en todos tus actos deberías comportarte como si hoy mismo hubieras de morir. Por eso dijo el Señor: “Piensa en tus postrimerías, esto es, en lo que te espera al final de tu vida, y no pecarás jamás”

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Los ausentes


El sacerdote no dice solamente. “Este es el cáliz de mi sangre”, sino que añade: “Derramada por vosotros y por muchos otros, para la remisión de los pecados”. Así como las primeras palabras han sido cumplidas infaliblemente, las últimas deben serlo también. “Por vosotros y por muchos otros”, es decir , por vosotros que asistís a la Misa, por los ausentes, por aquellos que la hacen celebrar, por todos aquellos que asistirían si pudiesen, (pero que se los impide la enfermedad, el cautiverio o negocios importantes), con tal que se unan al sacrificio o que se encomienden a él, ¡Qué sublime misterio!
Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

Santo Sacrificio de la Misa


La Sangre que salió del costado del Salvador, está en el cáliz; y está en él para ser ofrecida una vez más por la remisión de los pecados, como lo indican las palabras de la Consagración
ESTE ES EL CÁLIZ DE MI SANGRE, DERRAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS OTROS, PARA LA REMISIÓN DE LOS PECADOS
El Sacerdote las repite por orden del mismo Salvador, no como si quisiese relatar lo que Jesús dijo sobre el cáliz, sino para realizar y afirmar el hecho, de que el vino se convierte verdaderamente en la Preciosa Sangre derramada por la redención de los hombres

Servidores de la oración



Los ministros ordenados son también responsables de la formación en la oración de sus hermanos y hermanas en Cristo. Servidores del buen Pastor, han sido ordenados para guiar al pueblo de Dios a las fuentes vivas de la oración: la palabra de Dios, la liturgia, la vida teologal, el hoy de Dios en las situaciones concretas (cf PO 4-6).

La formación cristiana



los Cristianos tenemos el deber de formarnos y conocer a fondo nuestra fe, pues como nos lo dijo nuestro primer Papa, el apóstol San Pedro: estad “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (1 Pe 3,15)

Corazón puro

Ruégale al Señor que te conceda fervor de corazón y arrepentimiento. Oh Señor, crea en mí un corazón puro, y no separes de mí tu Santo Espíritu (Salmo 50)

La Alianza de Dios con David y ¿que tiene que ver con Jesús?


La casa de David estaba inextricablemente vinculada a Jerusalén. Las escenas cruciales del ministerio de Jesús ocurren en Jerusalén: su proceso, su pasión y muerte. El Evangelio deja claro que la palabra de Dios se extendería “desde Jerusalén” hasta los confines de la tierra
Lucas24:46 y les dijo: «Así está escrito: que el Cristo debía padecer y resucitar de entre los muertos al tercer día24:47 y que se predicaría en su nombre la conversión para perdón de los pecados a todas las naciones, empezando desde Jerusalén.
La fe es razonable (Scott Hahn)