Qué espectáculo más hermoso para el cielo y para la tierra

«¡Qué espectáculo más hermoso para el cielo y para la tierra que la Iglesia en oración! decía nuestro predecesor Pío XI, de feliz memoria . Siglos hace que, sin interrupción alguna, desde una medianoche a la otra, se repite sobre la tierra la divina salmodia de los cantos inspirados, y no hay hora del díaSigue leyendo «Qué espectáculo más hermoso para el cielo y para la tierra»

Canto gregoriano

“Por consiguiente, la música sagrada debe tener en grado eminente las cualidades propias de la liturgia, conviene a saber: la santidad y la bondad de las formas, de donde nace espontáneo otro carácter suyo: la universalidad. Debe ser santa y, por lo tanto, excluir todo lo profano, y no sólo en sí misma, sino enSigue leyendo «Canto gregoriano»

Santo Sacrificio de la Misa

Mientras ofrecíes el Santo Sacrificio con un sacerdote, todos los demás que dicen Misa al mismo tiempo, rogaran por vosotros.Cuándo sabéis que a cierta hora se celebra la Santa Misa en alguna parte y no podíes asistir, no vaciléis; transportad allí vuestro espíritu y vuestro corazón; puesto que el sacerdote ora por todos los asistentes,Sigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

Sobre la misa de siempre

Y sin embargo este bien fundado interés se tropieza con la incomprensión, la frialdad, o la abierta hostilidad. El Papa y los obispos de nuestro día debieran escuchar la voz creciente de los jóvenes que piden una restauración del mundo vivo y venerable de la verdad sobrenatural y de la sublimidad que se encuentra enSigue leyendo «Sobre la misa de siempre»

Santa forma

Y cuando prescindimos de estos gestos, ¿la fe en el misterio se debilita? Sí. Cuando prescindimos de signos externos de temor, sacralidad y reverencia, con el tiempo disminuye necesariamente nuestra fe en la Presencia Real de Nuestro Señor y su Encarnación. Estos están conectados. Cada vez que reducimos nuestro respeto y nuestra conciencia en laSigue leyendo «Santa forma»

Servidores de la oración

Los ministros ordenados son también responsables de la formación en la oración de sus hermanos y hermanas en Cristo. Servidores del buen Pastor, han sido ordenados para guiar al pueblo de Dios a las fuentes vivas de la oración: la palabra de Dios, la liturgia, la vida teologal, el hoy de Dios en las situacionesSigue leyendo «Servidores de la oración»

La formación cristiana

los Cristianos tenemos el deber de formarnos y conocer a fondo nuestra fe, pues como nos lo dijo nuestro primer Papa, el apóstol San Pedro: estad “siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza” (1 Pe 3,15)

Concilio de Trento

El Concilio Tridentino ya había reconocido el gran valor catequético contenido en la celebración de la Misa, pero no le fue posible deducir todas las consecuencias prácticas. De hecho, muchos solicitaban que se permitiera el uso de la lengua vernácula en la celebración del sacrificio eucarístico. Pero el Concilio, teniendo en cuenta las circunstancias queSigue leyendo «Concilio de Trento»

Manifestación de una tradición ininterrumpida

Al dar a conocer las normas que deben seguirse en la revisión del Ordinario de la Misa, el Concilio Vaticano II mandó, entre otras cosas, que algunos ritos “fueran restablecidos de acuerdo con la primitiva norma de los Santos Padres”,[11] usando, a saber, las mismas palabras que san Pío V escribió en la Constitución ApostólicaSigue leyendo «Manifestación de una tradición ininterrumpida»

El Sacerdocio real de los fieles

Pero, en la naturaleza del sacerdocio ministerial se manifiesta otra realidad de gran importancia, a saber, el sacerdocio real de los fieles, cuyo sacrificio espiritual es consumado por el ministerio del Obispo y de los presbíteros en unión con el sacrificio de Cristo, único Mediador.[9] En efecto, la celebración de la Eucaristía es acción deSigue leyendo «El Sacerdocio real de los fieles»