Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Yo soy el buen Pastor –dice el Señor–, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 10, 1-10. Yo soy la puerta de las ovejas. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús: «En verdad, en verdad os digo: el queSigue leyendo «Evangelio»

Amor eterno

El amor conyugal exige de los esposos, por su misma naturaleza, una fidelidad inviolable. Esto es consecuencia del don de sí mismos que se hacen mutuamente los esposos. El auténtico amor tiende por sí mismo a ser algo definitivo, no algo pasajero «Esta íntima unión, en cuanto donación mutua de dos personas, así como elSigue leyendo «Amor eterno»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Yo soy el bueno pastor —dice el Señor—, que conozco a mis ovejas, y las mías me conocen. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 10, 27-30. Yo doy la vida eterna a mis ovejas. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús: «Mis ovejas escuchan mi voz, y yoSigue leyendo «Evangelio»

Viejitos

La unidad del matrimonio aparece ampliamente confirmada por la igual dignidad personal que hay que reconocer a la mujer y el varón en el mutuo y pleno amor» (GS 49,2). La poligamia es contraria a esta igual dignidad de uno y otro y al amor conyugal que es único y exclusivo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 6, 60-69. ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, muchos de los discípulos de Jesús dijeron: «Este modo de hablarSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. El que come mi carne y bebe mi sangre —dice el Señor— habita en mí y yo en él. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 6, 52-59. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí:Sigue leyendo «Evangelio»

Matrimonio

El amor de los esposos exige, por su misma naturaleza, la unidad y la indisolubilidad de la comunidad de personas que abarca la vida entera de los esposos: «De manera que ya no son dos sino una sola carne» (Mt 19,6; cf Gn 2,24) «Están llamados a crecer continuamente en su comunión a través deSigue leyendo «Matrimonio»