No Juzguemos con severidad a los demás

Júzgate a ti mismo, pero no te dediques a Juzgar los hechos de los demás. Cuando uno se dedica a juzgar a los demás pierde el tiempo, se equivoca casi siempre, y fácilmente peca. Pero cuando se examina uno a sí mismo y juzga lo que ha hecho, dicho o pensado, ese trabajo sí leSigue leyendo “No Juzguemos con severidad a los demás”

La muerte de Ananías

Cuando Ananías ocultó información sobre su ofrenda a los apóstoles, se le condena no por mentir a Pedro (a quien obviamente trató de engañar), sino por querer mentir al Espíritu Santo (Hechos 5, 3). No has mentido a los hombres, sino a Dios. Al juzgar, Pedro actuaba como Vicario de Cristo. Mentir a Pedro eraSigue leyendo “La muerte de Ananías”

Sobre el Santo Sacrificio de la Misa

Un día, prosternada durante la Misa, inmediatamente antes de la Consagración, dije a Nuestro Señor !Oh dulce Jesús! La obra que vais a llevar a cabo es tan excelente y sublime, que yo, pobre criatura indigna, no me atrevo a levantar mis ojos. Es bastante para mí hundirme en la más profunda humildad, entre tantoSigue leyendo “Sobre el Santo Sacrificio de la Misa”

La bendición y la adoración

Dos formas fundamentales expresan este movimiento: o bien la oración asciende llevada por el Espíritu Santo, por medio de Cristo hacia el Padre (nosotros le bendecimos por habernos bendecido; cf Ef 1, 3-14; 2 Co 1, 3-7; 1 P 1, 3-9); o bien implora la gracia del Espíritu Santo que, por medio de Cristo, desciendeSigue leyendo “La bendición y la adoración”

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló. Aleluya, aleluya, aleluya.EVANGELIOMc 1, 21b-28. Les enseñaba con autoridad. Lectura del santo evangelio según san Marcos. EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar;Sigue leyendo “Evangelio”

La bendición y la adoración

La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombreSigue leyendo “La bendición y la adoración”

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito;todo el que cree en él tiene vida eterna. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMc 4, 35-40. ¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen! Lectura del santo Evangelio según san Marcos. AQUEL día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:«Vamos a laSigue leyendo “Evangelio”