Mes: febrero 2021

Los Símbolos


Los primeros cristianos vivían en medio de una sociedad mayoritariamente pagana y hostil. Desde la persecución de Nerón (64 después de Cristo) se consideraba que su religión era “una superstición extraña e ilegal”. Los paganos desconfiaban de los cristianos y se mantenían a distancia, sospechaban de ellos y los acusaban de los peores delitos. Los perseguían, los encarcelaban y los condenaban al destierro o a la muerte. Como no podían profesar abiertamente su fe, los cristianos se valían de símbolos que pintaban en los muros de las catacumbas y, con mayor frecuencia, grababan en las lápidas de mármol que cerraban las tumbas.
Como a todos los antiguos, a los cristianos les agradaba mucho el simbolismo. Los símbolos expresaban visiblemente su fe.

El término “símbolo” se aplica a un signo concreto o a una figura que, de acuerdo con la intención del autor, evoca una idea o una realidad espiritual. Los símbolos más importantes son el Buen Pastor, la “orante”, el monograma de Cristo y el pez.

Crismón es la denominación de la más usual de las representaciones del cristograma

Consiste en las letras griegas Χ (ji) y Ρ (rho), las dos primeras del nombre de Cristo en griego: Χριστός (Khristós -“el ungido”-). En otras versiones, la Ρ se sustituye por la Τ (tau) haciendo así una pequeña cruz latina. El crismón aparece a veces acompañado de otros elementos, como las letras α (alfa) y ω (omega), la primera y la última del alfabeto griego, que representan a Cristo como principio y fin de todas las cosas.

La Alianza de Dios con David y ¿que tiene que ver con Jesús?

La monarquía davídica se fundó sobre una alianza divina. La alianza de Dios con David, tal y como está descrita en el oráculo de Natán (2 Samuel 7, 9-16), proporciona todo el contenido de la descripción angélica de Jesús en Lucas 1, 32-33. Más tarde, Jesús asocia su dignidad real con una “Nueva Alianza” (Lucas 22, 22) y señala que al Padre le ha asignado (literalmente, alianzado) un Reino (Lucas 22, 29)

Lucas
1:26 Al sexto mes envió Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
1:27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
1:28 Y, entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
1:29 Ella se conturbó por estas palabras y se preguntaba qué significaría aquel saludo.
1:30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
1:31 vas a concebir en el seno y vas a dar a luz un hijo a quien pondrás por nombre Jesús.
1:32 Él será grande, se le llamará Hijo del Altísimo y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
1:33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»

La fe es razonable (Scott Hahn)

Temor de Dios

pesar de todo, la seguridad de los santos ha estado siempre llena del temor del Señor. No por tener grandes y por recibir inmensas gracias fueron menos precavidos, cuidadosos y humildes a sus propios ojos
La seguridad de los manos viene de su orgullo y presunción, y acaba de ser una simple ilusión
Nunca esperes seguridad completa en esta vida, aunque parezcas persona muy fervorosa o muy retirada del mundo
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Familia de Santa Teresa de Lisieux

Siete años han pasado desde que la florecilla echó raíces en el jardín del Esposo de las vírgenes, y ahora tres lirios -contándola a ella- cimbrean allí sus corolas perfumadas; un poco más otro lirio se está abriendo bajo la mirada de Jesús. Y los dos tallos benditos de los que brotaron estas flores están ya reunidos para siempre en la patria celestial… Allí se han encontrado con los cuatro lirios que no llegaron a abrir sus corolas en la tierra… Ojalá Jesús tenga a bien no dejar por mucho tiempo en tierra extraña las flores que aún quedan en el destierro! Ojalá que pronto el ramo de lirios se vea completo en el cielo!


Historia de un Alma. Santa Teresa de Lisieux

La oración a Jesús



La oración de la Iglesia, alimentada por la palabra de Dios y por la celebración de la liturgia, nos enseña a orar al Señor Jesús. Aunque esté dirigida sobre todo al Padre, en todas las tradiciones litúrgicas incluye formas de oración dirigidas a Cristo. Algunos salmos, según su actualización en la Oración de la Iglesia, y el Nuevo Testamento ponen en nuestros labios y graban en nuestros corazones las invocaciones de esta oración a Cristo: Hijo de Dios, Verbo de Dios, Señor, Salvador, Cordero de Dios, Rey, Hijo amado, Hijo de la Virgen, Buen Pastor, Vida nuestra, nuestra Luz, nuestra Esperanza, Resurrección nuestra, Amigo de los hombres

Oración

Padre clementísimo, tu unigénito Hijo, Jesucristo nuestro Señor, aquí derramó lágrimas de compasión por las futuras desdichas de Jerusalén, compadécete de nosotros, tus fieles, y haz que la confesión de nuestras culpas nos obtengan tu perdón. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

En el esplendor de la nube se oyó la voz del Padre:
«Éste es mi Hijo, el Elegido; escuchadlo».

EVANGELIO
Mc 9, 2‑10.

Éste es mi Hijo, el amado.

Lectura del santo Evangelio según San Marcos.

EN aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro, a Santiago y a Juan, subió aparte con ellos solos a un monte alto, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo.
Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús.
Entonces Pedro tomó la palabra y dijo a Jesús:
«Maestro, ¡qué bueno es que estemos aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías».
No sabía qué decir, pues estaban asustados.
Se formó una nube que los cubrió y salió una voz de la nube:
«Este es mi Hijo, el amado; escuchadlo».
De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos.
Cuando bajaban del monte, les ordenó que no contasen a nadie que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Esto se les quedó grabado y discutían qué quería decir aquello de resucitar de entre los muertos.

Palabra del Señor.

Dios se abajó


Comprendí también que el amor de Nuestro Señor se revela lo mismo en el alma más sencilla que no opone resistencia alguna a su gracias, que en el alma más sublime. Y es que, siendo propio del amor el abajarse, si todas las almas se parecieran a las de los santos doctores que han iluminado a la iglesia con la luz de su doctrina, parecería que Dios no tendría que abajarse demasiado al venir a sus corazones. Pero él ha creado al niño, que no sabe nada y que sólo deja oír débiles gemidos; y ha creado al pobre salvaje, que solo tiene para guiarse la ley natural. Y también a sus corazones quiere Él descender!. Estas son sus flores de los campos, cuya sencillez le fascina…
Abajándose de tal modo, Dios muestra su infinita grandeza. Así como el sol ilumina a la vez a los cedros y a cada florecilla, como si sólo ella existiese en la tierra, del mismo modo se ocupa también Nuestro Señor de cada alma personalmente, como si no hubiera más que ella. Y así como en la naturaleza todas las estaciones están condenadas de tal modo que en el momento preciso se abra hasta la más humilde margarita, de la misma manera todo está ordenado al bien de cada alma.
Historia de un Alma. Santa Teresa de Lisieux

Paz


Oh, !Qué profunda paz gozaría y qué gran tranquilidad tuviera, quien alejara de sí toda preocupación mundana y material y se dedicara a pensar en los bienes divinos y en la salvación, y pusiera su esperanza solamente en Dios!
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)

Jesús no dice

Jesucristo no dice: yo daré o he dado, sino que dice: Juan 10:11 …El buen pastor da su vida por las ovejas… como si continuase sin cesar sacrificando su vida. Expresión no menos significativa que tierna; pues gracias a la Santa Misa, su inmolación es siempre actual