Contra el orgullo y sus vanas esperanzas

Imprudente quien coloca su esperanza en las personas humanas o en las demás creaturas. Maldito el hombre que confía en el hombre, dijo el profeta Jeremías. Y añade: Bendito aquel que sabe confiar en Dios (Jeremías 17) No te avergüences de prestar servicios humildes a otros por amor de Jesucristo, ni de aparecer pobre enSigue leyendo «Contra el orgullo y sus vanas esperanzas»

Institución del Sacerdocio

En verdad, la naturaleza del sacerdocio ministerial propia del obispo y del presbítero, quienes en la persona de Cristo ofrecen el sacrificio y presiden la asamblea del pueblo santo, resplandece en la forma del mismo rito, por la preeminencia del lugar reservado y por el ministerio mismo del sacerdote. Más aún, el contenido de esteSigue leyendo «Institución del Sacerdocio»

Los salmos

Hay unos rasgos constantes en los Salmos: la simplicidad y la espontaneidad de la oración, el deseo de Dios mismo a través de su creación, y con todo lo que hay de bueno en ella, la situación incómoda del creyente que, en su amor preferente por el Señor, se enfrenta con una multitud de enemigosSigue leyendo «Los salmos»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. En muchas ocasiones habló Dios antiguamentea los padres por los profetas.En esta etapa final, nos ha hablado por el Hijo.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOJn 1, 19-28. El que viene detrás de mí. Lectura del santo Evangelio según san Juan. ESTE es el testimonio de Juan, cuando los judíos enviaron desde Jerusalén sacerdotes ySigue leyendo «Evangelio»