Nuestros niños

«la televisión permanece con él más tiempo que sus propios padres» Jaime Durán Barba, Santiago Nieto, Mujer, sexualidad, internet y política. Los nuevos electores latinoamericanos (México: FCE, 2006), p. 93

Evangelio

San Mateo 11:25-30En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadieSigue leyendo «Evangelio»

Evangelio

San Mateo 11:25-30En aquel tiempo, tomando Jesús la palabra, dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadieSigue leyendo «Evangelio»

En el obscuro Medievo

En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permitenSigue leyendo «En el obscuro Medievo»

Cristo

«La imagen desnuda del galileo colgado en la cruz ha inspirado siempre amor y odio. Nerón quiso hacer de la cruz una imagen odiosa llevando a los cristianos a la muerte, denigrándoles, incendiando Roma con esas cruces humanas ardientes. Juliano el Apóstata dijo que conseguiría que el mundo olvidase al hombre de la cruz, peroSigue leyendo «Cristo»

Corrupción de la Naturaleza y poder de la Gracia Divina

Señor y Dios mio, que me creaste a tu imagen y semejanza, concédeme esta gracia o ayuda y amistad tuya, que me has explicado ser tan grande y tan necesaria para mi eterna salvación. Que tu gracia me ayude a dominar mi naturaleza corrompida, que me arrastra al pecado y me lleva al peligro deSigue leyendo «Corrupción de la Naturaleza y poder de la Gracia Divina»