Pena de sentido



Todas las facultades tendrán en el infierno su castigo especial. Si el castigo de los sentidos es el fuego, y el del entendimiento y la voluntad es la pena de daño, el castigo de la memoria es el remordimiento, y el de la imaginación es la desesperación.

El remordimiento, como pena de la memoria, le recordará al condenado los muchos medios de salvación que tuvo en la tierra, el desprecio que hizo de ellos y cómo vino a condenarse sólo por su culpa, sin poder ahora arrepentirse. La desesperación, como pena de la imaginación, le recordará constantemente que sus tormentos durarán no por mil años, ni por millones de años, sino por toda la eternidad

La bendición y la adoración



Dos formas fundamentales expresan este movimiento: o bien la oración asciende llevada por el Espíritu Santo, por medio de Cristo hacia el Padre (nosotros le bendecimos por habernos bendecido; cf Ef 1, 3-14; 2 Co 1, 3-7; 1 P 1, 3-9); o bien implora la gracia del Espíritu Santo que, por medio de Cristo, desciende de junto al Padre (es Él quien nos bendice; cf 2 Co 13, 13; Rm 15, 5-6 13; Ef 6, 23-24)

Oración

Hoy te alabaremos Señor en misa

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El pueblo que habitaba en tinieblas vio una luz grande;
a los que habitaban en tierra y sombras de muerte, una luz les brilló.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Mc 1, 21b-28.

Les enseñaba con autoridad.

Lectura del santo evangelio según san Marcos.

EN la ciudad de Cafarnaún, el sábado entró Jesús en la sinagoga a enseñar; estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba con autoridad y no como
los escribas.
Había precisamente en su sinagoga un hombre que tenía un espíritu inmundo y se puso a gritar:
«¿Qué tenemos que ver nosotros contigo, Jesús Nazareno? ¿Has venido a acabar con nosotros? Sé quién eres: el Santo de Dios».
Jesús lo increpó:
«¡Cállate y sal de él!».
El espíritu inmundo lo retorció violentamente y, dando un grito muy fuerte, salió de él. Todos se preguntaron estupefactos:
«¿Qué es esto? Una enseñanza nueva expuesta con autoridad. Incluso manda a los espíritus inmundos y lo obedecen».
Su fama se extendió enseguida por todas partes, alcanzando la comarca entera de Galilea.

Palabra del Señor.

La bendición y la adoración



La bendición expresa el movimiento de fondo de la oración cristiana: es encuentro de Dios con el hombre; en ella, el don de Dios y la acogida del hombre se convocan y se unen. La oración de bendición es la respuesta del hombre a los dones de Dios: porque Dios bendice, el corazón del hombre puede bendecir a su vez a Aquel que es la fuente de toda bendición.

Oración

El Señor es la defensa de mi vida, ¿quién me hará temblar?

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Unigénito;
todo el que cree en él tiene vida eterna.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mc 4, 35-40.

¿Quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!

Lectura del santo Evangelio según san Marcos.

AQUEL día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vamos a la otra orilla».
Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban. Se levantó una fuerte tempestad y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba en la popa, dormido sobre un cabezal. Lo despertaron, diciéndole:
«Maestro, ¿no te importa que perezcamos?».
Se puso en pie, increpó al viento y dijo al mar:
«¡Silencio, enmudece!».
El viento cesó y vino una gran calma.
Él les dijo:
«¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?».
Se llenaron de miedo y se decían unos a otros:
«¿Pero quién es este? ¡Hasta el viento y el mar lo obedecen!».

Palabra del Señor.

Padre Janis Pavlovskis


era un hombre santo. Irradiaba santidad. Era un alma callada, discreta, muy educada y muy amable. No era un hombre distante en el sentido frío de la palabra sino en el sentido noble, con una verdadera bondad. Y eso me impresionó muchísimo, su rostro y su calma. Escuchó mi primera confesión cuando tenía diez años y me dio la Primera Comunión. Mi madre me preparó para la Primera Comunión, ella fue mi catequista y me preparó muy bien
Mientras nosotros estábamos en la habitación de este sacerdote santo, él estaba en la iglesia y visitaba a sus feligreses, de modo que podíamos estar solos en familia.
Lo que me impresionaba de esa habitación era que estaba llena de libros. El sacerdote era un hombre culto y docto. Escribió un catecismo católico en ruso, uno muy bueno y tradicional, y también un libro buenísimo sobre la historia de la Iglesia. Tenía muchos libros. Eso me impactaba. Recuerdo que había un libro que me entusiasmaba. Era un libro de Roma con ilustraciones, había una de las catacumbas. Le pregunté «¿Qué es esto?». Contestó: «Son las catacumbas». «¿Qué son las catacumbas?», pregunté. «Eran escondites donde los cristianos tenían que ocultarse cuando había persecuciones, y a veces se les mataba en aquellos lugares». La frase me impactó y la meditaba en mi alma
Athanasius Schneider, O.R.C.Christus Vincit

Sobre el Santo Sacrificio


Dios, dice, al bajar todos los días del cielo al altar, no parece hacer menos que lo que hizo cuando se dignó revestirse de la humana naturaleza

San Buenaventura

Así como me hice hombre en el seno de mi Santśima Madre , así también renuevo mi encarnación cada vez que se celebra una Misa

Alain de la Roche

Invoquemos al Espíritu Santo

Invoquemos al Espíritu Santo
Romanos
8:12 Así que, hermanos míos, no somos deudores de la carne para vivir según la carne,8:13 pues, si vivís según la carne, moriréis. Pero si con el Espíritu hacéis morir las obras del cuerpo, viviréis.