Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo os he elegido del mundo —dice el Señor—,para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 19, 11-28. ¿Por qué no pusiste mi dinero en el banco?. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, Jesús dijo una parábola, porque estaba él cerca de JerusalénSigue leyendo «Evangelio»

La envidia

representa una de las formas de la tristeza y, por tanto, un rechazo de la caridad; el bautizado debe luchar contra ella mediante la benevolencia. La envidia procede con frecuencia del orgullo; el bautizado ha de esforzarse por vivir en la humildad: «¿Querríais ver a Dios glorificado por vosotros? Pues bien, alegraos del progreso deSigue leyendo «La envidia»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Dios nos amó y nos envió a su Hijocomo víctima de propiciación por nuestros pecados. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 19, 1-10. El Hijo del Hombre ha venido a buscar y a salvar lo que estaba perdido. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, Jesús entró en Jericó e iba atravesandoSigue leyendo «Evangelio»

La envidia

es un pecado capital. Manifiesta la tristeza experimentada ante el bien del prójimo y el deseo desordenado de poseerlo, aunque sea en forma indebida. Cuando desea al prójimo un mal grave es un pecado mortal: San Agustín veía en la envidia el “pecado diabólico por excelencia” (De disciplina christiana, 7, 7) “De la envidia nacenSigue leyendo «La envidia»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Yo soy la luz del mundo —dice el Señor—;el que me sigue tendrá la luz de la vida. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 18, 35-43. «¿Qué quieres que haga por ti?» «Señor, que recobre la vista». Lectura del santo Evangelio según san Lucas. CUANDO se acercaba Jesús a Jericó, había un ciego sentado alSigue leyendo «Evangelio»

Envidia

El décimo mandamiento exige que se destierre del corazón humano la envidia. Cuando el profeta Natán quiso estimular el arrepentimiento del rey David, le contó la historia del pobre que sólo poseía una oveja, a la que trataba como una hija, y del rico que, a pesar de sus numerosos rebaños, envidiaba al primero ySigue leyendo «Envidia»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Permaneced en mí, y yo en vosotros —dice el Señor—;el que permanece en mí da fruto abundante. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 25, 14-30. Como has sido fiel en lo poco, entra en el gozo de tu Señor. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos estaSigue leyendo «Evangelio»

Sobre el décimo mandamiento

No se quebranta este mandamiento deseando obtener cosas que pertenecen al prójimo siempre que sea por medios justos. La catequesis tradicional señala con realismo “quiénes son los que más deben luchar contra sus codicias pecaminosas” y a los que, por tanto, es preciso “exhortar más a observar este precepto”: «Hay comerciantes que desean la escasezSigue leyendo «Sobre el décimo mandamiento»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Dios nos llamó por medio del Evangeliopara que lleguemos a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOLc 18, 1-8. Dios hará justicia a sus elegidos que claman ante él. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. EN aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos una parábola para enseñarles queSigue leyendo «Evangelio»

El desorden de la concupiscencia

El apetito sensible nos impulsa a desear las cosas agradables que no poseemos. Así, desear comer cuando se tiene hambre, o calentarse cuando se tiene frío. Estos deseos son buenos en sí mismos; pero con frecuencia no guardan la medida de la razón y nos empujan a codiciar injustamente lo que no es nuestro ySigue leyendo «El desorden de la concupiscencia»