Confesión

Se le denomina sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la confesión de los pecados ante el sacerdote, es un elemento esencial de este sacramento. En un sentido profundo este sacramento es también una «confesión», reconocimiento y alabanza de la santidad de Dios y de su misericordia para con el hombre pecador. SeSigue leyendo «Confesión»

Templanza

¿Qué hago con la gula? Pecado capital Templanza Es una Virtud Cardinal y cuando el el Espíritu Santo lo perfecciona es un Fruto del Espíritu Santo. Hace que frenemos las pasiones bajas. Moderación en el comer y en el beber. Vence al pecado capital de gula. Del Catecismo 1809 La templanza es la virtud moralSigue leyendo «Templanza»

Castidad

¿Qué debo hacer con la lujuria? (Pecado capital) CASTIDAD Etim. Latín, castus, moralmente puro, sin mancha Castidad es la virtud que gobierna y modera el deseo del placer sexual según los principios de la fe y la razón. Por la castidad la persona adquiere dominio de su sexualidad y es capaz de integrarla en unaSigue leyendo «Castidad»

Humildad

¿Qué debo hacer con la soberbia? (pecado capital) HUMILDAD Etim.: del latín humilitas, abajarse; de humus (tierra) Humildad: La virtud moral por la que el hombre reconoce que de si mismo solo tiene la nada y el pecado. Todo es un don de Dios de quien todos dependemos y a quien se debe toda laSigue leyendo «Humildad»

Confesión

El que quiere recibir a Cristo en la Comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia

Confesión

El que quiere recibir a Cristo en la Comunión eucarística debe hallarse en estado de gracia. Si uno tiene conciencia de haber pecado mortalmente no debe acercarse a la Eucaristía sin haber recibido previamente la absolución en el sacramento de la Penitencia

Nuestra Señora de la Merced

Nuestra Señora de la Merced el 1 de agosto de 1218, cuando la Virgen María —en su advocación de Virgen de la Merced— se apareció, por separado, a tres ilustres barceloneses: a san Pedro Nolasco, quien sería el fundador de la Orden de la Merced; al rey Jaime I de Aragón, conocido como «el conquistador»,Sigue leyendo «Nuestra Señora de la Merced»