Religiosos y misioneros

Entre estos predilectos, Tú en calidad de rey de las virtudes de Jesucristo, el Predilecto, tendrás tus complacencias, puesto que ellos en todas las Misiones no tendrán más finalidad que darte toda la gloria de los despojos que arrebatarán a sus enemigos. Por su abandono a la Providencia y su devoción a María, tendrás lasSigue leyendo «Religiosos y misioneros»

¿Hermana o madre tierra?

«El hombre parece, a veces, no percibir otros significados de su ambiente natural, sino solamente aquellos que sirven a los fines de su uso inmediato y consumo. En cambio era voluntad del Creador que el hombre se pusiera en contacto con la naturaleza comocomo <explotador ,dueño y custodio> inteligente y noble, y no destructor> sinSigue leyendo «¿Hermana o madre tierra?»

Santificado sea tu nombre

Evangelio según san Mateo, 6: 9- 9 Vosotros, pues, así habéis de orar: Padre nuestro que estás en los cielos. Santificado sea tu nombre. (V. 9) Ya se ha dicho quién es Aquel a quien se pide y dónde habita. Ahora vamos a ver las cosasque deben pedirse. Lo primero que se pide es esto:Sigue leyendo «Santificado sea tu nombre»

Evangelio

San Mateo 25:1-13«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaronSigue leyendo «Evangelio»

Somos del cielo

Evangelio según san Mateo, 6: 9- 9 Vosotros, pues, así habéis de orar: Padre nuestro que estás en los cielos. Santificado sea tu nombre». (v. 9) Añade, pues, el Señor: «Que estás en los cielos», para que sepamos que tenemos un Padre en el cielo, y para que se avergüencen el someterse a las cosasSigue leyendo «Somos del cielo»

El hombre y la naturaleza

«(El hombre), es colocado en el jardín para cultivarlo y custodiarlo, por encima de todos los demás seres puestos por Dios bajo su dominio (Génesis, 1, 15 y ss). Pero al mismo tiempo el hombre debe someterse a la voluntad de Dios, que pone limites en el uso y dominio de las cosas (Génesis, 2,Sigue leyendo «El hombre y la naturaleza»