#santo #juancapistrano #abogado #juez #franciscano #hermanosmenores #religioso #presbitero #sanbernardino #jesucristo Hungría #alejandroviii
Nació en Capistrano (L’Aquila, Italia) el 24 de junio de 1386. Cursó en Perugia los estudios de derecho y en 1413 fue nombrado uno de los jueces de la ciudad. En torno a 1415 fue apresado en el curso de una revuelta en la torre de Brufa, entre Perugia y Asís, donde le pareció entender que Francisco (4 oct.) lo quería entre los Hermanos Menores.
Al intentar huir, se quebró una pierna y, cuando sanó, en 1416 dejó el mundo y se hizo religioso franciscano.
Como hombre de leyes, luchó contra los males que aquejaban a la Iglesia, recién salida del cisma de Occidente. Dispensado por el papa Martín V de su antigua condición de juez, accedió al presbiterado, fomentó la observancia en su orden, defendió a san Bernardino de Siena (20 may.) en su difusión de la devoción al Nombre de Jesús y se dedicó a la predicación popular.
Su orden lo nombró vicario general de los reformados. Después de cumplir una apreciable labor diplomática, que le obligó a visitar numerosos países, acompañó como capellán y animó al ejército cristiano a resistir a los turcos, y estuvo presente en la batalla y victoria de Belgrado.
Murió poco después en Ujlak (Hungría) el 23 de octubre de 1456.
Fue canonizado por el papa Alejandro VIII el 16 de octubre de 1690.
Oración
El delito de uno solo atrajo sobre todos la condenación,Así también la obra de justicia de uno solo procura a todos la justificación que da la vida
Evangelio
Aleluya, aleluya.
No quiero la muerte del pecador, sino que se arrepienta y viva, dice el Señor.
Aleluya.
EVANGELIO
Lc 13, 1-9.
Si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.
✠ Lectura del santo Evangelio según san Lucas.
En aquella ocasión, se presentaron algunos a contar a Jesús lo de los galileos, cuya sangre vertió Pilato con la de los sacrificios que ofrecían. Jesús les contestó: –¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque acabaron así? Os digo que no; y si no os convertís, todos pereceréis lo mismo. Y aquellos dieciocho que murieron aplastados por la torre de Siloé, ¿pensáis que eran más culpables que los demás habitantes de Jerusalén? Os digo que no. Y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera. Y les dijo esta parábola: –Uno tenía una higuera plantada en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: “Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?” Pero el viñador contestó: “Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, el año que viene la cortarás”.
Palabra de Dios.
Desproporcionadamente rojoErrores de la teología de la liberación
Para responder al desafío lanzado a nuestra época por la opresión y el hambre, el Magisterio de la Iglesia, preocupado por despertar las conciencias cristianas en el sentido de la justicia, de la responsabilidad social y de la solidaridad con los pobres y oprimidos, ha recordado repetidas veces la actualidad y la urgencia de la doctrina y de los imperativos contenidos en la Revelación.
Contentémonos con mencionar aquí algunas de estas intervenciones: los documentos pontificios más recientes: Mater et Magistra y Pacem in terris, Populorum progressio, Evangelii nuntiandi. Mencionemos igualmente la Carta al Cardenal Roy, Octogesima adveniens.
El Concilio Vaticano II, a su vez, ha abordado las cuestiones de la justicia y de la libertad en la Constitución pastoral Gaudium et spe
SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA «TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN»
El racionalismo teológico

De acuerdo con este extremo la razón humana puede comprender plenamente y con certeza absoluta la existencia y atributos de Dios. Rechazamos este extremo en primer lugar porque creemos que Dios va mucho más allá de la razón humana y que, por ende, esta no puede abarcarlo o comprenderlo del todo, y, en segundo lugar, porque la certeza absoluta solo puede hallarse en aquello que es para todos evidente y que, en consecuencia, no requiere de demostración, lo cual no parece ser el caso con la cuestión de la existencia de Dios ya que si así fuere, simple y llanamente no existirían ateos
¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer (Spanish Edition)
Dante A. Urbina
Virginidad de María
Evangelio según san Mateo, 2: 13- 15 Después que ellos se fueron, he aquí un Angel del Señor apareció en sueños a José, y le dijo: «Levántate y toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y estáte allí hasta que yo te lo diga. Porque ha de acontecer que Herodes busque al niño para matarle». Levantándose José, tomó al niño y a su madre de noche, y se retiró a Egipto. Y permaneció allí hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta, que dice: De Egipto llamé a mi Hijo. (vv. 13- 15)
Antes, para dar a entender que ella estaba desposada con un justo, la llamó su esposa, pero ahora, después del nacimiento de Jesús, no le da otro título que el de madre, y esto porque así como el casamiento con José se presenta como garantía de la virginidad de María, así la maternidad divina nos ofrece la prueba más irrecusable de esta misma virginidad
San Hilario, in Matthaeum, 1
Liturgia
Y a veces uno olvida cuál fue el Evangelio del domingo. Pero si uno lo oye durante la semana, vuelve a reflexionar sobre él. Esto es muy instructivo para una vida más contemplativa. Después del Concilio, se hizo hincapié sobre el mundo contemplativo incluso sobre la lectio divina, que significa “mascar” la palabra del Señor. Tienes que leer estas mismas palabras una y otra vez, y entonces reflexionar aún más. De esta forma es una práctica preciosa durante la semana “mascar” la palabra de Dios de nuevo. Por lo tanto, no es necesario hacer lecturas diferentes cada día en el tiempo ordinario. En la liturgia tradicional, cuando había una fiesta de un Santo, incluso una simple fiesta (de tercera clase), uno debía tomar la Epístola y el Evangelio del Santo, normalmente uno de los Comunes, mártires, vírgenes, doctores, obispos, santas mujeres, y así. Desafortunadamente, en la Misa nueva, el día de un recuerdo obligatorio en memoria de un Santo, uno no tiene por qué tomar las lecturas del común de los Santos pero, puede, sin embargo, tomar las lecturas continuas del período litúrgico. A veces no hay armonía entre estas lecturas y el carácter del Santo que se celebra en la Misa. En el antiguo calendario, tenías que tener al menos dos o tres veces a la semana un Santo con sus lecturas apropiadas, también dejando lugar para misas votivas. De esta forma, en la práctica, la repetición de las lecturas del domingo no era excesiva. Para concluir el tema de la reforma del calendario litúrgico; se debe ofrecer más opciones para las lecturas bíblicas en las fiestas de los Santos. De esta forma el leccionario de la Misa tradicional del calendario se enriquecería de alguna forma, lo que fue la intención de la Constitución litúrgica del Concilio Vaticano II Sacrosanctum Concilium. En general debiéramos ir en la dirección hacia un calendario común para él Vetus Ordo y para el Novus Ordo, basado en el viejo calendario con algunas de las fiestas llenas de significado que el nuevo calendario ofrece
Athanasius Schneider. Christus vincit!
Adoración
#religiosas #vidareligiosa #adoracion #anteelsantisimo
Oración
Abrid de par en par las puertas a Cristo
Evangelio
San Lucas 12:54-59
Decía también a la gente: «Cuando veis que una nube se levanta por occidente, al momento decís: `Va a llover’, y así sucede. Y cuando sopla el sur, decís: `Viene bochorno’, y así sucede. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo? «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo? Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.»
Palabra del Señor






