Perseverancia

Santiago

1:12 ¡Feliz el hombre que soporta la prueba! Porque, superada la prueba, recibirá la corona de la vida que ha prometido el Señor a los que le aman

La filosofía



sea desde una u otra perspectiva, se ocupa del problema del ser (ontología), la verdad (epistemología) y el bien (ética). Ahora, si Dios existe, Él se constituirá como el Ser fundamental, la Verdad absoluta y el Bien supremo. En consecuencia, su existencia o inexistencia condiciona toda nuestra comprensión del mundo. Por tanto, no resulta extraño que sea precisamente el hombre, la criatura racional, quien se pregunte sobre Dios. Y es que, independientemente de qué tipo de respuesta o actitud adopte después, en algún u otro momento y/ o de algún u otro modo, el hombre siempre e inevitablemente se planteará la cuestión de Dios.
(así fue el caso, por ejemplo, con el filósofo inglés Anthony Flew, considerado como “el ateo más influyente del mundo”, quien, luego de examinar detalladamente la evidencia, llegó a convencerse de la existencia de Dios). Deno toda duda es razonable

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer (Spanish Edition)
Dante A. Urbina

Difícilmente vuelve al mal



Evangelio según san Mateo, 2: 12- 12 Y habida respuesta en sueños, que no volviesen a Herodes, se volvieron a su tierra por otro camino. (v. 12)

No era posible que los que habían venido de Herodes a Cristo, volviesen de Cristo a Herodes. Y verdaderamente, los que, habiendo abandonado a Cristo, por el pecado se vuelven a Satanás, por la penitencia retornan a Cristo. Porque quien estuvo en la inocencia cuando no sabía lo que era el mal, fácilmente es engañado, pero cuando ha experimentado el mal en el que ha caído y recuerda el bien que ha perdido, vuelve con arrepentimiento a Dios. En cambio, quien habiendo abandonado al diablo, se vuelve a Cristo, difícilmente vuelve al diablo, porque mientras se regocija con el bien que ha encontrado y se acuerda de los males de que se libró, difícilmente vuelve al mal

Pseudo- Crisóstomo, opus imperfectum super Matthaeum, hom. 2

Oración

Velad, porque no sabéis cuándo vendrá vuestro Señor

Evangelio

San Lucas 12:49-53
«He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya hubiera prendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla! «¿Creéis que estoy aquí para poner paz en la tierra? No, os lo aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»

Palabra del Señor

Conversos



Evangelio según san Mateo, 2: 12- 12 Y habida respuesta en sueños, que no volviesen a Herodes, se volvieron a su tierra por otro camino. (v. 12)

Los magos, al volverse a su país por otro camino, nos enseñan una gran lección. Nuestra patria es el Paraíso. Después de haber conocido a Jesús, nos está prohibido volver a esta patria por el mismo camino que hemos venido recorriendo. En efecto, nos alejamos de esta patria por el orgullo, la desobediencia, el apego a las cosas visibles, comiendo el fruto prohibido. Y no podemos volver a ella sino por el camino de las lágrimas, de la obediencia, del desprecio de las cosas visibles, y refrenando los apetitos de la carne

San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 10,7

Judíos y paganos

#santo #cornelio

DIOS LLAMA A LA FE TANTO A LOS JUDÍOS COMO A LOS PAGANOS
Cornelio era un centurión, como se lee en el mismo libro de los Hechos de los Apóstoles, en que se anuncia también la venida del Espíritu Santo. A él le fue enviado un ángel, quien le anunció que sus limosnas habían sido del agrado de Dios y sus oraciones escuchadas, y que, por tanto, debía mandar venir a Pedro, que se hallaba en Jope, en casa de un curtidor de nombre Simón. Entonces se discutía vivamente entre judíos y gentiles, es decir, entre los creyentes que provenían del judaísmo y los de la gentilidad, si había de admitirse al Evangelio a los incircuncisos. Grande era la duda al respecto cuando Cornelio lo mandó llamar. Entretanto Pedro recibió un aviso […]. Al mismo tiempo que acontecía lo dicho en casa de Cornelio, Pedro sintió hambre en Jope, y mientras se le preparaba la comida subió a orar, y su mente fue transportada desde la tierra al cielo, no para sacarlo de su camino, sino para que viera. Llega hasta él un plato grande que descendía del cielo, cual manjar celeste para él que estaba hambriento. Este plato, suspendido de cuatro cuerdas, contenía toda clase de animales, puros e impuros. Una voz de lo alto llamó a sus puertas de hambriento: Pedro, levántate; mata y come. Él miró con atención, vio en el plato animales impuros, que no acostumbraba a tocar, y respondió a la voz: ¡Lejos de mí, Señor! Nunca alimento vulgar e impuro entró en mi boca. La voz le replicó: No llames tú impuro a lo que Dios ha purificado. Aquí no se ofrecía a Pedro un alimento carnal, antes bien se le anunciaba que Cornelio era puro. Esto aconteció por tres veces, y el plato volvió al cielo. El misterio resulta patente. El plato es el orbe de la tierra. Las cuatro cuerdas que lo sujetan son los cuatro puntos cardinales que menciona la Escritura al decir: De oriente y de occidente, del norte y del mar. Los animales son los pueblos todos. En el triple descenso se nos insinúa la Trinidad. Pedro es la Iglesia; Pedro hambriento, la Iglesia anhelando la fe de los gentiles. La voz del cielo, el santo evangelio
De los discursos de san Agustín, obispo: In vigiliis Pentecostes: Ps 140,6; sermo 266, NBA 4/2, 993

Oración

Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad

Evangelio

San Lucas 12:39-48
Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.» Dijo Pedro: «Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?» Respondió el Señor: «¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda Pero si aquel siervo se dice en su corazón: `Mi señor tarda en venir’, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le castigará severamente y le señalará su suerte entre los infieles. «Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas que merecen azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más.

Palabra del Señor

Errores de la Teología de la Liberación


Sin duda, para señalar el carácter radical de la liberación traída por Cristo, ofrecida a todos los hombres, ya sean políticamente libres o esclavos, el Nuevo Testamento no exige en primer lugar, como presupuesto para la entrada en esta libertad, un cambio de condición política y social. Sin embargo, la Carta a Filemón muestra que la nueva libertad, traída por la gracia de Cristo, debe tener necesariamente repercusiones en el plano social.
Consecuentemente no se puede restringir el campo del pecado, cuyo primer efecto es introducir el desorden en la relación entre el hombre y Dios, a lo que se denomina « pecado social ». En realidad, sólo una justa doctrina del pecado permite insistir sobre la gravedad de sus efectos sociales
SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA «TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN»