Evangelio

San Mateo 12:46-50
Todavía estaba hablando a la muchedumbre, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera y trataban de hablar con él. Alguien le dijo: «¡Oye! ahí fuera están tu madre y tus hermanos que desean hablarte.» Pero él respondió al que se lo decía: «¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre de los cielos, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre.»

Palabra del Señor

Maldad

4:30 No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.4:31 Toda amargura, ira, cólera, gritos, maledicencia y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre vosotros 4:32 Sed amables entre vosotros, compasivos, perdonándoos mutuamente como os perdonó Dios en Cristo.
Efesios

Vicio y virtud

El entendimiento es la capacidad que tiene el hombre para pensar, para buscar y hallar la verdad a través de la mente y la razón. Gracias a esta capacidad, el hombre puede entender y aprender, imaginar y memorizar, puede hacer grandes descubrimientos e inventar cosas maravillosas, puede mejorar el mundo, pero lo más importante es que, gracias a su entendimiento, el hombre puede llegar a conocer la verdad. Conocer la verdad significa que aquello que pensamos coincide con lo que realmente es o sucede. Es importante “el entendimiento” porque usándolo correctamente y conociendo la revelación de Dios llegamos a la Verdad: “conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” (Jn 8,32).

Pero el hombre no sólo piensa, sino que también tiene voluntad, “quiere”. Es decir, el hombre busca aquello que le atrae. La voluntad es la capacidad que tiene el hombre para “moverse” hacia un bien que desea. La voluntad busca siempre un bien que ha sido pensado y prestando a ella anteriormente por el entendimiento. La voluntad se mueve para alcanzar la felicidad que la inteligencia piensa que le dará tener el bien deseado. Es importante la Voluntad porque con ella podemos practicamos la virtud: La repetición habitual de un buen acto de la voluntad se denomina virtud, la repetición habitual de un mal acto de la voluntad se denomina vicio

Distintivos reales



los evangelios sinópticos (esto es San Mateo, San Lucas y San Marcos), se apresuran a advertir que fueron también los soldados quienes entretejieron una corona de espinas. Al respecto, señala Charles Guignebert, un experto francés, que existía en Palestina la vieja costumbre de encender el fuego con fajos de sarmientos procedentes de un arbusto llamado Ziziphus[73] (hoy conocido como Spina Christi), cuyas ramas estaban a mano de cualquier soldado (si bien sus espinas son tremendamente punzantes, pueden maniobrarse sus ramas porque las mismas se pliegan al contacto con la piel).

Azotado y coronado de espinas, quedaba aún algo más: «le echaron por encima un manto escarlata» (Mt 27,28), para significar burlonamente la vestimenta de un rey; el color del manto, desde un punto de vista histórico, es fácil de reconocer a partir de la obligación militar de llevar ese color al estar fuera de Roma (el sagum, precisamente un manto escarlata, era parte del vestuario castrense). Es pertinente señalar que, si bien Marcos y Juan hablan de un manto de púrpura, los filólogos han demostrado que el término griego kókinnos (escarlata) se utilizó casi siempre para el color rojo en general.

Blinzler señala que, «los soldados sabían que Jesús había dicho que era rey y por lo tanto, lo que hicieron fue burlarse de su realeza con una denigrante mascarada. Entre los distintivos de los reyes helenísticos vasallos de Roma estaban la clámide púrpura, el cetro y la corona de hojas de oro. Únicamente un rey soberano podía llevar la diadema, una tira frontal de lana blanca. Así pues, los soldados vistieron a Jesús con grotescas imitaciones de los tres distintivos reales»

¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi

José

Evangelio según san Mateo, 1: 20- 20 Y estando él pensando en esto, he aquí que el Angel del Señor le apareció en sueños, diciendo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo es». (v. 20)

No vaya a creerse que porque la llamó su mujer ha dejado de ser esposa, pues la Escritura acostumbra llamar mujeres casadas a las esposas, y maridos a los esposos, según se comprueba en el Deuteronomio: «Si alguno hallare en el campo a una virgen que está desposada y asiéndola se echase con ella, morirá, porque abatió a la mujer de su prójimo» ( Dt 22,23 )

San Jerónimo, contra Helvidium

El demonio



Homicida desde el principio , mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8, 44), “Satanás, el seductor del mundo entero” (Ap 12, 9), es aquél por medio del cual el pecado y la muerte entraron en el mundo y, por cuya definitiva derrota toda la creación entera será “liberada del pecado y de la muerte” (Plegaria Eucarística IV, 123: Misal Romano) “Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle. Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno” (1 Jn 5, 18-19):

«El Señor que ha borrado vuestro pecado y perdonado vuestras faltas también os protege y os guarda contra las astucias del Diablo que os combate para que el enemigo, que tiene la costumbre de engendrar la falta, no os sorprenda. Quien confía en Dios, no tema al demonio “Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros?” (Rm 8, 31)» (San Ambrosio, De sacramentis, 5, 30).

Oración

Su risa se convertirá en llanto, y su alegría en tristeza

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Si hoy escucháis la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón.
Aleluya.


EVANGELIO
Mt 12, 38-42.

Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará.

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, un grupo de letrados y fariseos dijeron a Jesús: – Maestro, queremos ver un milagro tuyo. El les contestó: – Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del Hombre en el seno de la tierra. Cuando juzguen a esta generación, los hombres de Nínive se alzarán y harán que la condenen, porque ellos se convirtieron con la predicación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás. Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Palabra del Señor

Confíteor


Confíteor Deo omnipoténti, beatæ Mariæ semper Vírgini, beato Michaëli Archángelo, beato Ioanni Baptístæ, sanctis Apóstolis Petro et Paulo, ómnibus Sanctis, et vobis, fratres: quia peccávi nimis cogitatióne, verbo et ópere.
Mea culpa, mea culpa, mea máxima culpa.
Ídeo precor beatam Maríam semper Vírginem, beatum Michaëlem Ar­chán­gelum, beatum Ioannem Baptístam, sanctos Apóstolos Petrum et Paulum, omnes Sanctos, et vos, fratres, oráre pro me ad Dóminum Deum nostrum.

Juramento

admito y reconozco los argumentos externos de la revelación, es decir los hechos divinos, entre los cuales en primer lugar, los milagros y las profecías, como signos muy ciertos del origen divino de la religión cristiana. Y estos mismos argumentos, los tengo por perfectamente proporcionados a la inteligencia de todos los tiempos y de todos los hombres, incluso en el tiempo presente