¿Cómo se prueba la existencia de la divina Providencia?

Dios no sería infinitamente sabio, poderoso, bueno y justo, si no velara por todas sus criaturas, particularmente por el hombre. La historia enseña que todos los hombres, en todos los tiempos y en todos los lugares, han creído en la Providencia; es pues, su existencia una verdad de sentido común. Fuera de eso, la negaciónSigue leyendo «¿Cómo se prueba la existencia de la divina Providencia?»

NATURALEZA, ORIGEN, PROGRESO DE LA LITURGIA

Deber de la colectividad Este es un deber que obliga ante todo a cada uno en particular; pero es también un deber colectivo de toda la comunidad humana, ordenada con recíprocos vínculos sociales, ya que también ella depende de la suprema autoridad de Dios. Nótese, además, que éste es un deber particular de los hombresSigue leyendo «NATURALEZA, ORIGEN, PROGRESO DE LA LITURGIA»

A estas alturas, alguien cumple las 95 tesis?

Cambio culturalla relación con Dios experimentará en este nuevo marco cambios profundos. Los desafíos a la Iglesia se remontan al siglo XIV, pero la Reforma es la consecuencia teológica que finalmente sobreviene, y que termina de desmembrar la unidad cultural que descansaba en la unidad eclesiástica. Así, Lutero reaccionará contra la venta de indulgencias —ySigue leyendo «A estas alturas, alguien cumple las 95 tesis?»

Mi nueva vªgįnâ no va a hacerme feliz

El día domingo 25 de noviembre de 2018, el conocido diario The New York Times publicó un artículo de opinión titulado: “Cirugía, hormonas, pero sin felicidad” (“ Surgery, Hormones, But Not Happiness”). La edición digital fue más crasa: “Mi nueva vªgįnâ no va a hacerme feliz” (“ My New vªgįnâ Won’t Make Me Happy”). ElSigue leyendo «Mi nueva vªgįnâ no va a hacerme feliz»

El relojero ciego, Dawkins

Esta objeción es planteada por el biólogo ateo Richard Dawkins en su libro El Relojero Ciego. Según sostiene Dawkins “aunque parezca lo contrario, el único relojero que existe en la naturaleza es la fuerza ciega de la física, aunque desplegada de manera especial” por medio de “la selección natural, aquel proceso automático, ciego e inconscienteSigue leyendo «El relojero ciego, Dawkins»

En la obscura Edad Media

La “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales, las esculturasSigue leyendo «En la obscura Edad Media»

De la propia pluma de Laclau y Mouffe:

La radicalización de la democracia no es un fin en sí mismo sino un medio para alcanzar otro fin: la destrucción del “individualismo posesivo” típicamente liberal, es decir, la destrucción de la noción de los derechos individuales y de la propiedad privada. Las dictaduras socialistas del siglo pasado alegaban estar llevando adelante una “democracia sustancial”Sigue leyendo «De la propia pluma de Laclau y Mouffe:»

Exhortación a los Prelados.

Y a vosotros, Venerables Hermanos, os pedimos y rogamos con la mayor instancia que, uniendo vuestros esfuerzos a los Nuestros, procuréis con todo ahínco extirpar esta repugnante peste que va serpeando por todas las venas de la sociedad. A vosotros toca defender la gloria de Dios y la salvación de los hombres, y mirando aSigue leyendo «Exhortación a los Prelados.»

¿Qué es la Providencia divina?

En su acepción más amplia, la Providencia es el cuidado que Dios tiene de todas sus criaturas. En sentido estricto, la Providencia es la acción llena de sabiduría y de bondad por la cual Dios quía a cada criatura al fin particular que le ha señalado, y a todas a un fin general, que esSigue leyendo «¿Qué es la Providencia divina?»

La liturgia, culto público

Honrar a Dios: deber de cada uno El deber fundamental del hombre es, sin duda ninguna, el de orientar hacia Dios su persona y su propia vida: «A El, en efecto, debemos principalmente unirnos como indefectible principio, a quien igualmente ha di dirigirse siempre nuestra deliberación como a último fin, que por nuestra negligencia perdemosSigue leyendo «La liturgia, culto público»