Santo Sacrificio de la Misa

«Nunca lengua humana puede enumerar los favores que se correlacionan al Sacrificio de la Misa. El pecador se reconcilia con Dios; el hombre justo se hace aún más recto; los pecados son borrados; los vicios eliminados; la virtud y el mérito crecen, y las estratagemas del demonio son frustradas San Lorenzo Justino

Influencia ordinaria

La tentación: La tentación es la incitación al pecado, y es precisamente allá donde el demonio quiere conducir las almas para que se pierdan. Las tentaciones demoníacas se caracterizan porque llegan de repente, son muy intensas y se van como llegan, es decir, son fugaces. “Como general competente que asedia un fortín, estudia el demonioSigue leyendo «Influencia ordinaria»

La confianza filial

La confianza filial se prueba en la tribulación, ella misma se prueba (cf. Rm 5, 3-5). La principal dificultad se refiere a la oración de petición, al suplicar por uno mismo o por otros. Hay quien deja de orar porque piensa que su oración no es escuchada. A este respecto se plantean dos cuestiones: PorSigue leyendo «La confianza filial»

La Realeza de Jesucristo

Ardientemente he deseado comer esta pascua con vosotros, antes de padecer, porque os digo que no la volveré a comer hasta que tenga su cumplimiento en el Reino de Dios. Y tomando el cáliz, dio gracias y dijo: Tomadlo y distribuidlo entre vosotros; pues os digo que a partir de ahora no beberé el frutoSigue leyendo «La Realeza de Jesucristo»

Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto

en 1263, había en Bolsena, Diócesis de Orvieto, Italia, un sacerdote que, después de haber pronunciado sobre el pan las palabras de la consagración, cediendo a la instigación de Satanás, se puso a dudar de la transubtanciación. Este desgraciado se decía a sí mismo: No siento nada, no veo el menor indicio de cambio! No,Sigue leyendo «Papa Urbano IV y el Milagro de Orvieto»

Cristo

Y así, la sublimidad de la doctrina evangélica procede del mismo Jesucristo, como lo indica el Profeta en el texto aducido, al decir: “Sube sobre un monte alto” ( Is 40,9). Este monte alto es Cristo, del que dice el mismo Isaías: “En los últimos días estará preparado el monte de la casa del SeñorSigue leyendo «Cristo»