Evangelio según san Mateo, 1: 20- 20 Y estando él pensando en esto, he aquí que el Angel del Señor le apareció en sueños, diciendo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo es». (v. 20)
Se nota también la mansedumbre de José, que a nadie reveló su sospecha, ni siquiera a aquélla de quien sospechaba, sino que meditaba en su interior
San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 4
No nos dejes caer en la tentación
El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entre “ser tentado” y “consentir” en la tentación. Por último, el discernimiento desenmascara la mentira de la tentación: aparentemente su objeto es “bueno, seductor a la vista, deseable” (Gn 3, 6), mientras que, en realidad, su fruto es la muerte
Oración
El Señor es bueno, su misericordia es eterna,su fidelidad por todas las edades
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has revelado los misterios del Reino a la gente sencilla.
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 11, 25-27.
Has escondido estas cosas a los sabios, y se las has revelado a la gente sencilla.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, Jesús exclamó: «Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos, y se las has revelado a la gente sencilla. Sí, Padre, así te ha parecido mejor. Todo me lo ha entregado mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».
Palabra del Señor
José
Evangelio según san Mateo, 1: 20- 20 Y estando él pensando en esto, he aquí que el Angel del Señor le apareció en sueños, diciendo: «José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer: porque lo que en ella ha nacido, de Espíritu Santo es». (v. 20)
Porque según se ha dicho, José pensaba dejar en secreto a María. Pero si hubiese obrado así, muy pocos hubieran dejado de sospechar que Ella fuese más bien una concubina que una virgen, y por eso el propósito de José cambió en un momento, gracias al consejo divino. De ahí que diga: «Y pensando en esto José»
Remigio
Prócula
Intervención de Prócula, esposa de Pilato «Mientras estaba sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No te metas con este justo, porque hoy, en sueños he sufrido por su causa» (Mt 27, 19). La Vulgata dice «nihil tibi et iusto illi», dando un matiz más fuerte, «no tengas nada que ver con ese justo», aclaremos que la palabra griega dikaios también admite la traducción jurídica de inocente o, simplemente «santo»
Otras fuentes nos informan de las romanas nobles que estaban interesadas por la religión judía»[ 60]. Es más: sabemos que muchas mujeres romanas (sobre todo de familias acomodadas) se interesaban por la religión judía, hasta el punto de hacerse temerosas de Dios o prosélitas y aceptar la práctica de al menos una parte de las normas de la Torah. Semejante costumbre incluso penetró en el palacio imperial. Según Tácito, Popea, una de las esposas de Nerón, llegó a ser prosélita y, si esto era frecuente entre las matronas que vivían en Roma, cuánto más lo sería respecto de las que vivían en la misma Judea[ 61]
¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi
No nos dejes caer en la tentación
Esta petición llega a la raíz de la anterior, porque nuestros pecados son los frutos del consentimiento a la tentación. Pedimos a nuestro Padre que no nos “deje caer” en ella. Traducir en una sola palabra el texto griego es difícil: significa “no permitas entrar en” (cf Mt 26, 41), “no nos dejes sucumbir a la tentación” “Dios ni es tentado por el mal ni tienta a nadie” (St 1, 13), al contrario, quiere librarnos del mal. Le pedimos que no nos deje tomar el camino que conduce al pecado, pues estamos empeñados en el combate “entre la carne y el Espíritu”. Esta petición implora el Espíritu de discernimiento y de fuerza
Oración
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Si hoy escucháis la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón
Aleluya.
EVANGELIO
Mt 11, 20-24.
El día del juicio le será más llevadero a Tiro y Sidón y a Sodoma que a vosotras.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, se puso Jesús a recriminar a las ciudades donde había hecho casi todos sus milagros, porque no se habían convertido: –¡Ay de ti, Corozaín, ay de ti, Betsaida! Si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que en vosotras, hace tiempo que se habrían convertido, cubiertas de sayal y ceniza. Os digo que el día del juicio les será más llevadero a Tiro y a Sidón que a vosotras. Y tú, Cafarnaún, ¿piensas escalar el cielo? Bajarás al Abismo. Porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que en ti, habría durado hasta hoy. Os digo que el día del juicio le será más llevadero a Sodoma que a ti.
Palabra del Señor.
Santo Sacrificio
Escuchemos las vivas exhortaciones del Apóstol (Hebreos 4, 16). Id apresuraos llenos de confianza ante el trono de la gracia, para recibir allí misericordia y obtener socorro en vuestras necesidades. ¿Cuál es este trono de gracia?, no es el Cielo, puesto que no podemos subir hasta allí; tampoco es el arca de la alianza, que no era más que una figura; es el altar, sobre el cual es inmolado el Cordero de Dios, el altar donde Él ofrece su vida, para conseguir gracia y misericordia. No dejemos de ir todos los días a este trono de la gracia, para buscar los socorros que necesitamos. Pero no nos acerquemos sino con una gran devoción llena de confianza, recordando que es el lugar de la misericordia y no el de la justicia. Digamos a Dios: Heme aquí, oh Padre infinitamente bueno. Vengo durante el Santo Sacrificio al trono de vuestra gracias para implorar perdón y ayuda. En este holocausto sagrado fundo yo mi esperanza; pues el valor de la Víctima es infinito. Confió en que me concederéis este beneficio que solicitó, beneficio que, además, está en armonía con vuestra gloria y con mi salvación.
Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem) año 1630 – 1712






