Cultura y la religión

Puede verse en ello, con mucha claridad, cómo la religión aparece como el centro necesario no solo de la teología, por supuesto, sino también de la ciencia en general (siendo la teología, de hecho, la más importante de las ciencias) e incluso de la literatura; y cómo el «profesor eminente» es, en efecto, el profesorSigue leyendo «Cultura y la religión»

Santo Tomás de Aquino

Si alguno fija la consideración en la acerbidad de nuestros tiempos, y abraza con el pensamiento la condición de las cosas que pública y privadamente se ejecutan, descubrirá sin duda la causa fecunda de los males, tanto de aquellos que hoy nos oprimen, como de los que tememos, consiste en que los perversos principios sobreSigue leyendo «Santo Tomás de Aquino»

Vida

A una mujer que haya concebido a un niño en su vientre se le prohíbe, por ley natural y divina, matar a esa vida humana dentro de ella, por ella misma o por otros, ya sea de manera directa o indirecta (cf. Juan Pablo II, encíclica Evangeilum Vitae, 62) Las técnicas de reproducción artificial «sonSigue leyendo «Vida»

Ilícito

Todos los mandamientos de Dios son igual de justos y misericordiosos. Por lo tanto, es errónea la opinión de quien afirma que las personas son capaces, al obedecer la divina prohibición—por ejemplo, el sexto mandamiento de no cometer adulterio—, de pecar contra Dios por este acto de obediencia o de hacerse daño moralmente a unoSigue leyendo «Ilícito»

Trascendencia vrs Teología de la Liberación

Las palabras de Pablo VI, en el Credo del pueblo de Dios, expresan con plena claridad la fe de la Iglesia, de la cual no se puede apartar sin provocar, con la ruina espiritual, nuevas miserias y nuevas esclavitudes.« Confesamos que el Reino de Dios iniciado aquí abajo en la Iglesia de Cristo no esSigue leyendo «Trascendencia vrs Teología de la Liberación»

Vigilancia de la iglesia de personas competentes en catequética y teología

La enseñanza de la Iglesia en materia social aporta las grandes orientaciones éticas. Pero, para que ella pueda guiar directamente la acción, exige personalidades competentes, tanto desde el punto de vista científico y técnico como en el campo de las ciencias humanas o de la política. Los pastores estarán atentos a la formación de talesSigue leyendo «Vigilancia de la iglesia de personas competentes en catequética y teología»

La impráctica aplicación de la Teología de la Liberación

La lucha de clases como camino hacia la sociedad sin clases es un mito que impide las reformas y agrava la miseria y las injusticias. Quienes se dejan fascinar por este mito deberían reflexionar sobre las amargas experiencias históricas a las cuales ha conducido. Comprenderán entonces que no se trata de ninguna manera de abandonarSigue leyendo «La impráctica aplicación de la Teología de la Liberación»

Errores de la Teología de la Liberación

Igualmente es una ilusión mortal creer que las nuevas estructuras por sí mismas darán origen a un « hombre nuevo », en el sentido de la verdad del hombre. El cristiano no puede desconocer que el Espíritu Santo, que nos ha sido dado, es la fuente de toda verdadera novedad y que Dios es elSigue leyendo «Errores de la Teología de la Liberación»

Errores de la Teología de la liberación

Una defensa eficaz de la justicia se debe apoyar sobre la verdad del hombre, creado a imagen de Dios y llamado a la gracia de la filiación divina. El reconocimiento de la verdadera relación del hombre con Dios constituye el fundamento de la justicia que regula las relaciones entre los hombres. Por esta razón laSigue leyendo «Errores de la Teología de la liberación»

El corto pensamiento de la Teología de la Liberación y su antítesis

Las exigencias de la promoción humana y de una liberación auténtica, solamente se comprenden a partir de la tarea evangelizadora tomada en su integridad. Esta liberación tiene como pilares indispensables la verdad sobre Jesucristo el Salvador, la verdad sobre la Iglesia, la verdad sobre el hombre y sobre su dignidad[30]. La Iglesia, que quiere serSigue leyendo «El corto pensamiento de la Teología de la Liberación y su antítesis»