Evangelios

Aunque cada uno de ellos parece haber seguido su plan narrativo peculiar, no se ve, sin embargo, que hayan querido escribir como ignorando lo que el otro había ya dicho, o que hayan pasado por alto algo que ignoraban y después se haya descubierto que otro lo había escrito. Cada uno ha colaborado según laSigue leyendo «Evangelios»

San José

Oh custodio y padre de Vírgenes San José a cuya fiel custodia fueron encomendadas la misma inocencia de Cristo Jesús y la Virgen de las vírgenes María; por estas dos queridísimas prendas Jesús y María, te ruego y suplico me alcances, que preservado yo de toda impureza, sirva siempre castísimamente con alma limpia, corazón puroSigue leyendo «San José»

La concordancia de los evangelios

Bastaba que un solo Evangelista lo hubiera dicho todo. Sin embargo, hablando todos por una misma boca, aunque no en los mismos tiempos ni en los mismos lugares, y sin haberse antes puesto de acuerdo, su testimonio adquiere la fuerza máxima de la verdad. Aun aquello mismo en lo que parecen discrepar sobre puntos insustancialesSigue leyendo «La concordancia de los evangelios»

DE LAS MUERTES DE HOMBRES EN QUE NO HAY HOMICIDIO A pesar de lo arriba dicho, el mismo legislador que así lo mandó expresamente señaló varias excepciones, como son, siempre que Dios expresamente mandase quitar la vida a un hombre, ya sea prescribiéndolo por medio de alguna ley o previniéndolo en términos claros, en cuyoSigue leyendo

Evangelios

Y aunque son cuatro los Evangelistas, el Evangelio no es más que uno, porque los cuatro libros que dieron contienen la misma verdad. Pues así como dos versos sobre un mismo tema difieren sólo por la diversidad de metro y de palabras, mas no por el pensamiento, que es el mismo, así los libros deSigue leyendo «Evangelios»

Evangelios

Y son cuatro las partes del globo terráqueo por las que se halla extendida la Iglesia de Jesucristo. Pero uno es el orden en que conocieron y predicaron, y otro el orden en que escribieron. Porque en el conocimiento y la predicación estuvieron primero los que siguieron al Señor presente en la tierra, lo escucharonSigue leyendo «Evangelios»

EL COMBATE DE LA ORACIÓN

La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo. Los grandes orantes de la Antigua Alianza antes de Cristo, así como la Madre de Dios y los santos con Él nos enseñan que la oración es un combate ¿Contra quién? Contra nosotros mismos y contraSigue leyendo «EL COMBATE DE LA ORACIÓN»