Evangelio

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro;y devuélveme la alegría de tu salvación. EVANGELIOJn 5, 1-16. «Levántate, toma tu camilla y echa a andar». Lectura del santo Evangelio según san Juan. SE celebraba una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén.Hay en Jerusalén, junto a la Puerta de las Ovejas, una piscinaSigue leyendo «Evangelio»

En comunión con la santa Madre de Dios

“Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros ” Con Isabel, nos maravillamos y decimos: “¿De dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?” (Lc 1, 43). Porque nos da a Jesús su hijo, María es madre de Dios y madre nuestra; podemos confiarle todos nuestros cuidados y nuestras peticiones: oraSigue leyendo «En comunión con la santa Madre de Dios»

Evangelio

Buscad el bien, no el mal, y viviréis;y el Señor estará con vosotros. EVANGELIOJn 4, 43-54. Él fue, se lavó, y volvió con vista. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, salió Jesús de Samaría para Galilea. Jesús mismo había atestiguado: «Un profeta no es estimado en su propia patria».Cuando llegó aSigue leyendo «Evangelio»

La Alianza de Dios con David y ¿que tiene que ver con Jesús?

El reino de David estaba destinado a ser eterno. El arcángel Gabriel prometió a María que Jesús «Reinará eternamente sobre la casa de Jacob y su Reino no tendrá fin» (Lucas 1, 3)La fe es razonable (Scott Hahn)

Santo Sacrificio de la Misa

«Si tan sólo pausáramos por un momento para considerar con atención lo que ocurre en este Sacramento, estoy seguro que pensar en el amor de Cristo por nosotros transformaría la frialdad de nuestros corazones en un fuego de amor y gratitud. Santa Ángela de Foligno

Símbolos cristianos

El Alfa y la Omega son la primera y la última letra del alfabeto griego. Significan que Cristo es el principio y el fin de todas las cosasCatacumba de Comodila Apocalipsis 22:13 Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Último, el Principio y el Fin.

En comunión con la santa Madre de Dios

Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”. Después del saludo del ángel, hacemos nuestro el de Isabel “Llena [] del Espíritu Santo” (Lc 1, 41), Isabel es la primera en la larga serie de las generaciones que llaman bienaventurada a María (cf. Lc 1, 48): “BienaventuradaSigue leyendo «En comunión con la santa Madre de Dios»