Oración

Dios todopoderoso, concédenos celebrar con alegría la fiesta de tu apóstol santo Tomás; que él nos ayude con su protección para que tengamos en nosotros vida abundante por la fe en Jesucristo, tu Hijo, a quien tu apóstol reconoció como a su Señor y su Dios. Por Jesucristo, nuestro Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Porque me has visto, Tomás, has creído —dice el Señor—; bienaventurados los que crean sin haber visto. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 20, 24-29. ¡Señor mío y Dios mío! Lectura del santo Evangelio según san Juan. TOMÁS, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. YSigue leyendo «Evangelio»

La vida Célibe o el Matrimonio

La llamado a la vida célibe no implica ver al matrimonio como algo inadecuado o sucio, antes lo contrario, el celibato es santo precisamente por el valor de aquello que sacrifica. Nadie sacrificaría basura sobre el altar. El Matrimonio y el Sexo son ciertamente dos dones de nuestro Buen Dios, pero los cristianos e inclusoSigue leyendo «La vida Célibe o el Matrimonio»

Bienaventuranzas

Las bienaventuranzas descubren la meta de la existencia humana, el fin último de los actos humanos: Dios nos llama a su propia bienaventuranza. Esta vocación se dirige a cada uno personalmente, pero también al conjunto de la Iglesia, pueblo nuevo de los que han acogido la promesa y viven de ella en la fe

Evangelio

Aleluya, aleluya. Confío en el Señor; mi alma espera y confía en su palabra. Aleluya. EVANGELIO Mt 8, 23-27. ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos! Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barcaSigue leyendo «Evangelio»

Célibes

Josué, Jeremías, Elías y Eliseo fueron célibes; Jeremías por mandato expreso del Señor (Jeremías 16,2) Era costumbre también que los sacerdotes de Israel se abstuvieran de relaciones maritales mientras duraba su turno en el servicio del templo Jeremías, Miguel Angel 1509

Felicidad

Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad. Este deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia Él, el único que lo puede satisfacer: «Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices, y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento aSigue leyendo «Felicidad»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Si hoy escucháis la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón Aleluya. EVANGELIO Mat 8, 18-22. Tú, sígueme. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla. Se le acercó un letrado y le dijo: –Maestro, teSigue leyendo «Evangelio»