Cuando el hombre pregunta, Dios responde

—Este preguntar del hombre puede ser en formas variadísimas. Una desgracia nos puede hacer preguntar por la causa de la misma. Y, si ahondamos lo bastante, nos encontraremos con Dios, que comienza a respondernos. Un fenómeno de la naturaleza, o el orden del Universo, la marcha de la Historia, o el origen de la autoridad—siSigue leyendo «Cuando el hombre pregunta, Dios responde»

La “autōgīnęfiliā”

El segundo grupo de trânsêxûalës es aquel de hombres con tendencia a la mujer (aunque algunos pueden tener tendencia al mismo sexo simultáneamente) y que padecen un trastorno psiquiátrico del grupo de las “parafilias” llamado “autōgīnęfiliā”. Las “parafilias” se definen como trastornos psiquiátricos que se manifiestan como un interés erótico inusual, intenso y persistente, algunosSigue leyendo «La “autōgīnęfiliā”»

¿Dios existe?

5 vias Santo Tomás de Aquino 3 vía El argumento de la contingencia el argumento de la contingencia Enunciación La tercera y más directa vía para demostrar la existencia de Dios se funda en la contingencia de los seres y se estructura como sigue: 1. Es evidente, y nos consta por nuestra experiencia directa delSigue leyendo «¿Dios existe?»

Robo o Perjurio

Evangelio según san Mateo, 4: 8- 11 Otra vez el demonio lo llevó a la cumbre de un monte elevado, y le manifestó todos los reinos del mundo, y su gloria, y le dijo: «Todas estas cosas te daré, si postrándote me adoras». Entonces le dijo Jesús: «Retírate, Satanás, está escrito, pues, que adorarás alSigue leyendo «Robo o Perjurio»

Arrogante y soberbio

Evangelio según san Mateo, 4: 8- 11 Otra vez el demonio lo llevó a la cumbre de un monte elevado, y le manifestó todos los reinos del mundo, y su gloria, y le dijo: «Todas estas cosas te daré, si postrándote me adoras». Entonces le dijo Jesús: «Retírate, Satanás, está escrito, pues, que adorarás alSigue leyendo «Arrogante y soberbio»

Biscochos en el cielo

Era jueves santo. Todas las tiendas estaban cerradas. En casa, la nevera tiritando. Ni una mísera magdalena que llevarte a la boca. No sé qué había ocurrido, pero lo cierto es que quizás por no prever lo suficiente, quizás también porque estábamos casi a fin de mes, me encontré en la hora de la meriendaSigue leyendo «Biscochos en el cielo»