(Guido de Arezzo, monje Siglo XI)
Para que puedan exaltar a pleno pulmón las maravillas estos siervos tuyos perdona la falta de nuestros labios impuros San Juan.
La Iglesia es Católica
Los primeros cristianos gozaban de subrayar que aquel pasaje de los Hechos de los Apóstoles sobre la fracción del pan y las oraciones en común no era sólo una instantánea tomada a la iglesia de Jerusalén, sino una imagen plenamente representativa de la Iglesia Universal (es decir, Católica). Alrededor del año 150, san Justino alude a «una única raza de hombres… entre aquellos cuyas oraciones y eucaristía se ofrecen a través de la mediación del nombre del crucificado, Jesús». Eso es la ubicuidad. Eso es la catolicidad. Y su señal Distintiva es la fracción del pan, es decir, el Santo Sacrificio de la Misa

Libertad
La libertad hace al hombre responsable de sus actos en la medida en que estos son voluntarios. El progreso en la virtud, el conocimiento del bien, y la ascesis acrecientan el dominio de la voluntad sobre los propios actos
Oración
Señor, enséñame tus caminos Instrúyeme en tus sendas
Evangelio

Aleluya, aleluya.
Dichosos vosotros si os injurian por ser cristianos, porque el Espíritu de Dios descansa en vosotros.
Aleluya
EVANGELIO
Mt 10, 24-33.
Un discípulo no es más que su maestro.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto, que no llegue a descubrirse; nada hay escondido, que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche, decidlo en pleno día, y lo que os digo al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo».
Palabra del Señor
La Iglesia es Católica
Desde el comienzo, los cristianos usaron la palabra griega Katholikos para referirse a la iglesia de Jesucristo. (Catolicós o Catholicós (del griego καθολικός, plural καθολικοί, catholicós, plural catholicoi que significa «universal, relativo a la totalidad» o simplemente «universal»). Las referencias literarias más tempranas, aparte de la Biblia, lo atestiguan. En el año 105 DC., Ignacio de Antioquía escribía a los cristianos de Esmirna: «Donde esté el obispo, allí está también estará la comunidad cristiana, porque donde está Jesucristo, allí está la Iglesia católica». Pocos años después, estas palabras se recogieron en el relato del martirio de un amigo de San Ignacio, San Policarpo. Se trata de un documento dirigido a «la Santa Iglesia Católica de todas partes». Estos testimonios nos llegan con cierta particularidad apostólica. Ignacio debió ser discípulo del apóstol Juan. Policarpo lo fué.
Carta a los Cristianos de Esmirna, 8,2
Martirio de Policarpo, Salutación

Bien

En la medida en que el hombre hace más el bien, se va haciendo también más libre. No hay verdadera libertad sino en el servicio del bien y de la justicia. La elección de la desobediencia y del mal es un abuso de la libertad y conduce a la esclavitud del pecado (cf Rm 6, 17)
Oración
Hemos recibido de Dios este mandamiento: Quien ama a Dios ame también a su hermano
Evangelio
Aleluya, aleluya.
Cuando venga el Espíritu de verdad, él os enseñará toda la verdad y os recordará todo cuanto yo os he dicho, dice el Señor. Aleluya.
Evangelio Mt 10, 16-23.
No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.
Lectura del santo Evangelio según san Mateo.
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus Apóstoles: «Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre: el que persevere hasta el final, se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Creedme, no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del Hombre».
Palabra del Señor

Bien y Mal
Hasta que no llega a encontrarse definitivamente con su bien último que es Dios, la libertad implica la posibilidad de elegir entre el bien y el mal, y por tanto, de crecer en perfección o de flaquear y pecar. La libertad caracteriza los actos propiamente humanos. Se convierte en fuente de alabanza o de reproche, de mérito o de demérito

