Cuando Jonás anunció al Rey de Nínive que su ciudad sería destruida después de cuarenta días, el monarca se quitó las vestiduras reales, puso ceniza en su cabeza, se cubrió con su saco, y ordenó a todo el pueblo que implorara la misericordia divina. Con humildad y penitencia consiguió la revocación de la terrible sentencia,Sigue leyendo «El rey de Nínive y el Rey de Reyes»
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Camina conmigo
Nosotros debemos prepararnos para sufrir grandes pruebas dentro de poco, tales que demandarán de nosotros una disposición a perder la vida, y una total dedicación a Cristo y por Cristo… Con vuestras oraciones y las mías es posible mitigar esa tribulación, pero ya no es posible apartarla, porque solo así la Iglesia puede ser efectivamenteSigue leyendo «Camina conmigo»
Falta grave, no será perdonada
“Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquel que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mt 12, 31). EnSigue leyendo «Falta grave, no será perdonada»
Purgatorio
Aunque en la Biblia no aparece la palabra “Purgatorio” está clara la idea del mismo. Tampoco aparecen en la Biblia palabras como: “Trinidad”, “Encarnación”, etc. y sin embargo el protestantismo las acepta sin problema. Los protestantes son muy firmes (de hecho, insistentes) en la idea de que continuamos pecando hasta el fin de esta vidaSigue leyendo «Purgatorio»
El enojo del diablo
Pasemos a la segunda parte del cántico. Después de la escena dramática de la mujer encinta «vestida del sol» y del terrible dragón rojo (cf. Ap 12, 1-9), una voz misteriosa entona un himno de acción de gracias y de júbilo. El júbilo se debe a que Satanás, el antiguo adversario, que en la corteSigue leyendo «El enojo del diablo»
Confesión
Oh Dios mío, Tú sabes que yo no puedo soportar el infierno; y yo sé que no soy digno del Paraíso. ¿Qué astucia emplearé?¡Tú perdón!”
Nuestro cuerpo
II Corintios 55:1 Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Dios: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos.5:2 Y así suspiramos en este estado, deseando ardientemente ser revestidos de nuestra habitación celeste,5:3 si es que nos encontramosSigue leyendo «Nuestro cuerpo»
al menos aquí Señor
Señor, si yo no debiera amaros más tarde en la eternidad, al menos que os ame aquí durante el tiempo presente
Van a él los que mueren en pecado mortal
«Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno»
Pena de daño
Coinciden con esta dolorosa descripción las palabras de san Juan Crisóstomo quien afirma que “el haber perdido bienes tan grandes produce en el condenado tal dolor, aflicción y angustia, que, aunque no hubiera ningún otro suplicio destinado a los pecadores, él solo podría producir en el alma mayor dolor y perturbación que todos los demásSigue leyendo «Pena de daño»