La llamado a la vida célibe no implica ver al matrimonio como algo inadecuado o sucio, antes lo contrario, el celibato es santo precisamente por el valor de aquello que sacrifica. Nadie sacrificaría basura sobre el altar. El Matrimonio y el Sexo son ciertamente dos dones de nuestro Buen Dios, pero los cristianos e inclusoSigue leyendo «La vida Célibe o el Matrimonio»
Archivos por mes: julio 2019
Bienaventuranzas
Las bienaventuranzas descubren la meta de la existencia humana, el fin último de los actos humanos: Dios nos llama a su propia bienaventuranza. Esta vocación se dirige a cada uno personalmente, pero también al conjunto de la Iglesia, pueblo nuevo de los que han acogido la promesa y viven de ella en la fe
Oración
El Señor hace caminar a los humildes con rectitud. Enseña su camino a los humildes
Evangelio
Aleluya, aleluya. Confío en el Señor; mi alma espera y confía en su palabra. Aleluya. EVANGELIO Mt 8, 23-27. ¡Señor, sálvanos, que nos hundimos! Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, subió Jesús a la barca, y sus discípulos lo siguieron. De pronto se levantó un temporal tan fuerte, que la barcaSigue leyendo «Evangelio»
Célibes
Josué, Jeremías, Elías y Eliseo fueron célibes; Jeremías por mandato expreso del Señor (Jeremías 16,2) Era costumbre también que los sacerdotes de Israel se abstuvieran de relaciones maritales mientras duraba su turno en el servicio del templo Jeremías, Miguel Angel 1509
Felicidad
Las bienaventuranzas responden al deseo natural de felicidad. Este deseo es de origen divino: Dios lo ha puesto en el corazón del hombre a fin de atraerlo hacia Él, el único que lo puede satisfacer: «Ciertamente todos nosotros queremos vivir felices, y en el género humano no hay nadie que no dé su asentimiento aSigue leyendo «Felicidad»
Oración
Enséñame a cumplir tu voluntad. Y a guardarla de todo corazón
Evangelio
Aleluya, aleluya. Si hoy escucháis la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón Aleluya. EVANGELIO Mat 8, 18-22. Tú, sígueme. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, viendo Jesús que lo rodeaba mucha gente, dio orden de atravesar a la otra orilla. Se le acercó un letrado y le dijo: –Maestro, teSigue leyendo «Evangelio»