Evangelio

Aleluya, aleluya. Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen. Aleluya EVANGELIO Lc 11, 42-46 ¡Ay de vosotros, fariseos! ¡Ay de vosotros también, juristas! Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, dijo el Señor: –¡Ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la hierbabuena,Sigue leyendo «Evangelio»

Los medios

La inversión de los medios y de los fines (cf CA 41), lo que lleva a dar valor de fin último a lo que sólo es medio para alcanzarlo, o a considerar las personas como puros medios para un fin, engendra estructuras injustas que “hacen ardua y prácticamente imposible una conducta cristiana, conforme a losSigue leyendo «Los medios»

Evangelio

Aleluya, aleluya. Hoy, si escucháis la voz del Señor, no endurezcáis vuestro corazón. Aleluya. EVANGELIO Lc 11, 37-41. Dad limosna, y lo tendréis limpio todo. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. En aquel tiempo, cuando Jesús terminó de hablar, un fariseo lo invitó a comer a su casa. El entró y se puso aSigue leyendo «Evangelio»

principalitas veritatis et posteritas mendacii

Quinto Septimio Florente Tertuliano, nacido en Cartago hacia el año 160, escribió entre otros el libro De praescriptione haereticorum, que consta de cuarenta y cuatro capítulos más un prólogo

Dios es perfecto

Perfección Se dice que un ser es perfecto en cuanto tiene en sí la máxima excelencia según su forma de ser. Ahora bien, Dios, al constituirse como el Ser Subsistente, ha de tener necesariamente en Sí toda la perfección y excelencia del ser en general, que es en sí la mayor de las perfecciones ySigue leyendo «Dios es perfecto»

Sociedad humana

tiene que ser considerada, ante todo, como una realidad de orden principalmente espiritual: que impulse a los hombres, iluminados por la verdad, a comunicarse entre sí los más diversos conocimientos; a defender sus derechos y cumplir sus deberes; a desear los bienes del espíritu; a disfrutar en común del justo placer de la belleza enSigue leyendo «Sociedad humana»

LA PARTICIPACIÓN DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO NOS SANTIFICA

Cuando ofrecemos nuestro sacrificio, realizamos aquello mismo que nos mandó el Salvador; así nos lo atestigua el Apóstol, al decir: El Señor Jesús, en la noche en que iban a entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y dijo: «Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto enSigue leyendo «LA PARTICIPACIÓN DEL CUERPO Y SANGRE DE CRISTO NOS SANTIFICA»