Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Jesucristo, siendo rico, se hizo pobre,para enriqueceros con su pobreza.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 6, 24-34. No os agobiéis por el mañana. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:    «Nadie puede servir a dos señores. Porque despreciará a uno y amará al otro; o, al contrario,Sigue leyendo «Evangelio»

Las autoridades en la sociedad civil

El cuarto mandamiento de Dios nos ordena también honrar a todos los que, para nuestro bien, han recibido de Dios una autoridad en la sociedad. Este mandamiento determina tanto los deberes de quienes ejercen la autoridad como los de quienes están sometidos a ella.

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Tomad mi yugo sobre vosotros —dice el Señor—,y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón.Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 11, 25-30. Soy manso y humilde de corazón. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. EN aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:    «Te doy gracias, Padre, Señor del cielo y deSigue leyendo «Evangelio»

Además de la Gracia y la Fe, las Obras

Hacerse discípulo de Jesús es aceptar la invitación a pertenecer a la familia de Dios, a vivir en conformidad con su manera de vivir: “El que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, éste es mi hermano, mi hermana y mi madre” (Mt 12, 49). Los padres deben acoger y respetar con alegría y acciónSigue leyendo «Además de la Gracia y la Fe, las Obras»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Habéis recibido un Espíritu de hijos de adopción,en el que clamamos: «“Abba”, Padre». Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMt 6, 7-15. Vosotros orad así. Lectura del santo Evangelio según san Mateo.  EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:    «Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho lesSigue leyendo «Evangelio»

La familia y el reino de Dios

Los vínculos familiares, aunque son muy importantes, no son absolutos. A la par que el hijo crece hacia una madurez y autonomía humanas y espirituales, la vocación singular que viene de Dios se afirma con más claridad y fuerza. Los padres deben respetar esta llamada y favorecer la respuesta de sus hijos para seguirla. EsSigue leyendo «La familia y el reino de Dios»