Masonería y el culto a la diosa razón


Proto ingenieros culturales

La Razón, pues, fue sacralizada. La iglesia de Notre-Dame fue convertida en un «templo de la Razón». Los miembros de la Comuna de París se dirigían a la Convención, solicitando tales modificaciones, de la siguiente manera: «la sola Razón ahora tiene altares; así lo quiere la opinión pública. Se ha acordado que la antigua iglesia metropolitana esté en adelante consagrada a la Razón». El librero y filósofo Momoro ha descrito que, al ingresar al renovado templo, se consagraba el lugar «A la Filosofía», y que «la entrada de este templo estaba adornada con los bustos de los filósofos que por su ilustración habían contribuido más a que llegara la actual Revolución». Como nunca antes, el cambio social, en este caso de tipo revolucionario, era adjudicado en gran parte a los efectos concretos de las ideas y doctrinas de ciertos hombres. Los héroes revolucionarios son santificados como próceres y sus adversarios son, o bien demonizados, o bien borrados directamente de la historia, como ocurrió con pinturas trucadas en las que se suprimió de la escena a diputados guillotinados. El poder de la imagen y el poder de la historia ya se advertían con claridad por los (proto) ingenieros culturales, que jugaban a una suerte de photoshop primitivo. Muchas otras iglesias fueron convertidas desde entonces en «templos de la Razón», como la de Saint-André de las Artes, donde un cartel rezaba: «Templo de la Revolución, la Razón ha recuperado su imperio sobre el error, y el hombre se ha despertado tras una larga pesadilla».

Sáenz, La nave y las tempestades, p. 380.

Brague, El reino del hombre, p. 128. 228.

En el obscuro Medievo



En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permiten mostrar el “barbarismo” medieval

Altichiero de Zevio, también llamado Aldighieri da Zevio (Zevio, c.1330 – c.1393), fue un notable pintor italiano de estilo gótico del Trecento

Detalle de la Adoración de la Virgen por miembros de la familia Cavalli. Pintura al fresco. Capilla Cavalli, Iglesia de Santa Anastasia. Verona

Oración

Escúchanos, Dios Salvador nuestro, para que, en la alegría de la fiesta de Santa Clara Virgen aprendamos a servirte con amor

Evangelio

San Mateo 25:1-13
«Entonces el Reino de los Cielos será semejante a diez vírgenes, que, con su lámpara en la mano, salieron al encuentro del novio. Cinco de ellas eran necias, y cinco prudentes. Las necias, en efecto, al tomar sus lámparas, no se proveyeron de aceite; las prudentes, en cambio, junto con sus lámparas tomaron aceite en las alcuzas. Como el novio tardara, se adormilaron todas y se durmieron. Mas a media noche se oyó un grito: `¡Ya está aquí el novio! ¡Salid a su encuentro!’ Entonces todas aquellas vírgenes se levantaron y arreglaron sus lámparas. Y las necias dijeron a las prudentes: `Dadnos de vuestro aceite, que nuestras lámparas se apagan.’ Pero las prudentes replicaron: `No, no sea que no alcance para nosotras y para vosotras; es mejor que vayáis donde los vendedores y os lo compréis.’ Mientras iban a comprarlo, llegó el novio, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de boda, y se cerró la puerta. Más tarde llegaron las otras vírgenes diciendo: `¡Señor, señor, ábrenos!’ Pero él respondió: `En verdad os digo que no os conozco.’ Velad, pues, porque no sabéis ni el día ni la hora.

Palabra del Señor

LA IMPOSICIÓN DE LA AGENDA DE GÉNERO EN TODOS LOS ÁMBITOS DE NUESTRA SOCIEDAD



«Las culturas entran en el escenario de la historia cuando limitan severamente la posibilidad de gratificación de la pulsión sexûâl, y salen del escenario de la historia cuando permiten que la sexualidad se hunda hasta el nivel animal de gratificación de la pulsión desenfrenada». Joseph Daniel Unwin, etnólogo y antropólogo de la Universidad de Cambridge. Referencia: J.D. Unwin, «Sęx and Culture», 1934 Con la ciencia de gén ero, la humanidad está volviendo a una especie de era precientífica. Hoy en día, en todos los ámbitos socialmente relevantes, la visión del mundo «correcta» decide quién es nombrado para una cátedra. Cualquiera que se atreva a poner en duda la teoría del gén ero tiene pocas posibilidades de ser designado para una cátedra.

Y los fondos de investigación solo se conceden a aquellos cuyos proyectos no desafían la corriente principal de la política. Por ejemplo, la investigación sobre las causas de la sēxûålidad se detuvo por completo. Lo más absurdo es que se han creado unas 200 cátedras de estudios de gén ero en las universidades alemanas, cuyo objetivo declarado es deconstruir la ciencia. Ya es difícil cuantificar cuánto dinero se gasta en esto; probablemente dejaría sin palabras al ciudadano medio, así que es mejor no hacer un recuento demasiado preciso. Crear problemas es esencial para la supervivencia de la creciente industria del gén ero. ¿Dónde se colocarían las más de 200 cátedras de estudios de género en los países de habla alemana, los miles de funcionarios de gén ero en toda Europa, los institutos y los expertos en gén ero con su «competencia de gén ero» si ya no hubiese desigualdad de gén ero? Por lo tanto, la solución real a la cuestión del gén ero resulta ser el peor escenario para el lucrativo negocio del gén ero, y su multimillonario negocio resulta ser el fracaso del sistema: si tuviera éxito, los genderistas se quedarían sin empleo. Y por eso debe haber problemas, más y más injusticias, discriminaciones y atropellos para asegurar el presupuesto del año siguiente.

En el marco del proyecto «Liebe wie du willst» (Ama como quieras), 143 instituciones de Giessen recibieron carteles y postales con toda la gama de constelaciones de pareja posibles. El proyecto contó con el apoyo de las organizaciones Jugendbildungswerk y pro familia. Cualquiera que no se sume a la puesta de sol sensible al gén ero, con todo y la bandera del arco iris, es denigrado por los activistas de gé nero como «homøfôobo», o incluso «trãnsfóbįcœ», o en todo caso como conservador obcecado o incluso como cristiano fundamentalista o racista latente. Esto le hace estar a un paso de ser un «nazi» y un fascista. Se trata de crear la imagen de que quien se manifiesta en contra de la enseñanza de gé nero es una persona fundamentalmente intolerante y hostil. Desde la corriente socialista, el antifē minismo, la hommōofovia, la trånsfºbįª y el racismo se mezclan poco a poco o incluso se ponen al mismo nivel. Quien esté en contra de las cuotas para las mujeres: ¡es un antįfēministª!

Quien quiera ceñirse al matrimonio entre un hombre y una mujer: ¡hom óf obo! ¿Un niño debe tener un padre y una madre? ¡Biólogo! No importa quién críe a un niño o cuántos lo hagan. Al fin y al cabo, la paternidad es solo un constructo social. Para la agenda de gé nero toda relación, toda forma de familia, toda constelación de convivencia humana, todo debe ser igualmente bueno y sobre todo «aceptado». Este patrón se ha repetido innumerables veces en la historia: Cuando se ha disciplinado a una masa suficiente y se han ocupado suficientes puestos de poder, comienza la persecución y el silenciamiento de los disidentes y críticos de una doctrina. Se les proporcionan palabras de lucha a las que previamente se les ha añadido un carácter vituperable por métodos propagandísticos. Se supone que los que lleven este estigma serán percibidos por el público como sujetos peligrosos, criminales o enfermos mentales que deben temer por su carrera y su futuro. Según el método del comunista chino Mao Tse Tung: «¡ Castiga a uno y educarás a mil!»

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Avaricia y fornicación



Evangelio según san Mateo, 5: 31- 32 «También fue dicho: Cualquiera que repudiare su mujer, déle carta de repudio. Mas yo os digo que el que repudiare a su mujer, a no ser por causa de fornicación, la hace ser adúltera. Y el que tomare la repudiada, adultera». (vv. 31- 32)

El Apóstol señala los límites de este precepto, diciendo que debe observarse por todo el tiempo que viva el marido, pero muerto éste se le concede licencia a la mujer para casarse. Y si no se le concede permiso para casarse con otro, mientras vive el marido, de quien se ha separado, mucho menos le es permitido cometer pecados ilícitos o estupros con cualquier otro. El que sin despedir a su mujer, vive con ella, no carnal sino espiritualmente, no va contra este precepto, pues los matrimonios de aquellos que viven en continencia por mutuo consentimiento, son más felices. Aquí nace una cuestión: siendo así que nuestro Señor permite repudiar a la mujer por causa de fornicación, conviene saber qué clase de fornicación sea ésta. Si debemos creer que esta fornicación se refiere a aquellos que cometen estupros, o si, como dicen las escrituras, que suelen llamar fornicación a todo pecado ilícito ( 1Cor 7 ), como es la idolatría, la avaricia, o cualquier otra transgresión de la ley, cometida por concupiscencia ilícita. Pero si es permitido, según el Apóstol, el repudiar a la mujer infiel, aun cuando sería mejor no repudiarla, sin embargo, no es lícito, según el precepto del Señor, el que se repudie a la mujer, sino por causa de fornicación. La infidelidad es una fornicación. Y si la infidelidad es también fornicación, y la idolatría infidelidad, y la avaricia idolatría, no debe dudarse que la avaricia es también fornicación. Y en este caso ¿quién podrá separar fácilmente cualquier concupiscencia ilícita de la fornicación, si la avaricia es fornicación también?

San Agustín, de sermone Domini, 1,14

Las Epopeyas Homéricas y el Evangelio de Marcos



En realidad, el Evangelio de Marcos no puede ser considerado histórico ya que es evidente que se trata de una de las muchas “emulaciones homéricas” de la Antigüedad. En efecto, si tomamos como referencia las obras de Homero (especialmente la Odisea) nos encontramos no solamente mucha similitud en expresiones concretas sino también innumerables paralelos: Jesús y Odiseo son descritos como carpinteros que pasaron muchas penurias; tanto Jesús como Odiseo ocultan su verdadera identidad; los apóstoles Santiago y Juan son llamados “hijos del trueno” equivalentemente a Cástor y Pólux, hijos de Zeus (” dios del trueno”), en la mitología griega; el que Jesús camine sobre el agua no es más que la proyección de lo correspondiente en la obra para el caso del dios Hermes; Jesús purificó el Templo y Odiseo mató a los pretendientes de su esposa que se habían aprovechado de su casa; y cuando Odiseo llega uno de estos pretendientes lo saluda con la palabra “Salve” que es exactamente la palabra usada en el episodio análogo cuando Jesús es conducido al Gólgota y un soldado romano le dice “Salve, rey de los judíos”. Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía. Respuesta: Básicamente esta es la objeción planteada por Dennis MacDonald en su libro Las Epopeyas Homéricas y el Evangelio de Marcos. La tesis central de MacDonald es que este Evangelio es “una prosa épica en gran parte modelada desde la Odisea de Homero y el final de la Ilíada”. Para demostrarlo se basa en una serie de paralelismos siendo su esquema básico de pares Jesús con Odiseo, los discípulos de Jesús con la tripulación de Odiseo, y los líderes judíos con los pretendientes de Penélope. Pero se trata de un completo non- sequitur. Los paralelos no implican necesariamente influencia directa o intencionada, más aun considerando que, como el mismo MacDonald explica,, los poemas homéricos tenían importante influencia en la vida cultural y educacional del mundo antiguo, de modo que también resulta perfectamente viable pensar que hayan ciertas influencias subyacentes de lenguaje y expresión en los manuscritos griegos sin que ello tenga de por sí que implicar que se están inventando intencionadamente los hechos.

Por ejemplo, si un niño tuviera un padre que es profesor de literatura con un muy amplio y sofisticado vocabulario, y vemos que ese niño también tiene un vocabulario similar. ¿Nos valida eso de por sí una teoría conspirativa del tipo “Este niño habla de ese modo porque se esfuerza por parecerse a su padre”? No, pues todavía es una explicación perfectamente razonable y en principio más plausible el simplemente plantear que ese niño ha crecido en ese ambiente y, por tanto, de modo natural (no intencionado) usa algunas expresiones de su padre que se le han ido “pegando”. Y lo mismo se puede aplicar para el caso del Evangelio de Marcos en lo que respecta a ciertas formas de lenguaje. Pero parece que MacDonald no está muy abierto a esa posibilidad y dedica los capítulos de su obra a señalar (supuestos) paralelismos. Varios de estos paralelismos pueden parecer persuasivos a alguien que no esté informado o que simplemente esté buscando información para validar sus pre- juicios, pero alguien ya entrenado en estos temas fácilmente se da cuenta de que todo el planteamiento de MacDonald no es más que una gran falacia de argumento por escenario. En efecto, se buscan los paralelismos presuponiendo que hay una influencia consciente y directa de las obras de Homero en el Evangelio de Marcos, y luego se usan estos paralelismos para probar que hubo dicha influencia.

De este modo, al menos en lo que se refiere a los hechos (los comics de hoy en día no son escritos ni en arameo ni griego), uno puede tomar a superhéroes como Superman o Spiderman y comenzar a buscar todas las similitudes entre ellos y Jesús hallando en verdad varias si se aplica el esfuerzo e ingenio suficientes. A alguien le podría parecer muy exagerada esta comparación. Y bueno, sí, puede ser un poco exagerada, pero de ningún modo es muy exagerada. Para demostrarlo, analizaremos a continuación cada uno de los ejemplos citados en la objeción, y claramente se verá que, al final de cuentas, los paralelismos de MacDonald no son más que burdos y artificiales. Comencemos con el paralelo entre Jesús y Odiseo como carpinteros que pasaron muchas penurias. Respecto de lo de carpinteros la analogía no es para nada sorprendente considerando cuán extendido estaba dicho oficio en el mundo antiguo.

Además, dicha caracterización respecto de Odiseo aparece solo una vez en toda la obra como algo sin mayor importancia, de modo que sería extraño que se extrapole una característica tan nimia. Más bien lo que salta a la vista son las diferencias, pues Jesús era un pobre carpintero y Odiseo era el rey de Ítaca. Y lo mismo sucede con el caso de las penurias pues es perfectamente normal que todo hombre (mitológico o real) que haga cosas grandes o distintas tenga que pasarlas y, además, vemos que mientras Odiseo pasó penurias en gran parte por su soberbia confrontación con los dioses (especialmente Poseidón), Jesús “fue obediente (al Padre) hasta la muerte” (Filipenses 2: 8). Respecto de que tanto Jesús como Odiseo ocultaban su verdadera identidad, lo que MacDonald llama el “secreto mesiánico”, nos encontramos con que también es una analogía exagerada. Es perfectamente normal en cualquier contexto social que uno sea más abierto con sus amigos cercanos y conocidos y a la vez sea bastante reservado o hasta ambiguo cuando trata con desconocidos o enemigos, más aún si el no hacerlo puede acarrearle innecesaria persecución. MacDonald escribe: “Jesús mantiene a las autoridades desconcertadas acerca de su identidad mediante la evasión, metáforas, y la pura inteligencia, en mucho como Odiseo entre los pretendientes”.

En esta sola frase se evidencia que los paralelismos de MacDonald son forzados pues, ¿qué quiere decir exactamente la frase “en mucho como Odiseo”? Es obvio que se trata de una ambigüedad, y construir paralelismo con ambigüedades simplemente no tiene valor probatorio. Luego se compara a los apóstoles Santiago y Juan con los Dioscuros, Cástor y Pólux, por cuanto los primeros son llamados “hijos del trueno” (cfr. Marcos 3: 17). Pero el paralelo no es exacto ni directo. Y es que, si bien en la mitología griega Cástor y Pólux son Dioscuros, que significa “hijos de Zeus”, a Zeus no se le conoce como “el Trueno” sino como “el Tronador” o “el que hace tronar”, de modo que el supuesto título para Cástor y Pólux quedaría como “los hijos del tronador” y se llegaría al mismo de ese modo indirecto. Además, lo de “el trueno” no es algo exclusivo de Zeus o la cultura griega sino que es propio de prácticamente todas las culturas y, por tanto, también es perfectamente viable que se lo asocie a una cuestión de personalidad (temperamento fuerte) o más aún, considerando el contexto judío, con aquellos que llevan la “voz de Dios” (a la que también se asocia con el trueno). El paralelismo entre Jesús y Hermes también se evidencia como exagerado. Una cosa es Jesús caminando sobre las aguas, y otra cosa es Hermes volando por encima de las aguas. Pero sobre todo este “paralelismo” nos muestra la gran deshonestidad de MacDonald: Jesús siempre es Odiseo, pero si requiere transformarlo unos momentos en Hermes para sacar un nuevo paralelo, lo hará. No importa la coherencia, solo el desacreditar al Evangelio de Marcos. Otro paralelismo fuera de lugar es el de la purificación del templo por parte de Jesús (cfr. Marcos 11: 15- 18) y la “limpieza” que hace Odiseo de su casa matando a los pretendientes de Penélope. MacDonald busca justificar esto aduciendo que se utilizan palabras y frases similares en las dos escenas, tales como “casa”, “arruinada”, “le tenían miedo”, etc.

Pero todas esas palabras y frases son bastante comunes en todas las culturas y aparecen también a lo largo de varios pasajes del Antiguo y el Nuevo Testamento, no solo en las obras de Homero. Además, la motivación y contexto son bien distintos: mientras Odiseo asesina a los pretendientes para cobrarse una venganza personal, Jesús desaloja violentamente a los mercaderes en su celo por la santidad de Dios. Finalmente, respecto del uso de la palabra “Salve” por parte de los soldados romanos con Jesús (cfr. Marcos 15: 18) y del pretendiente con Odiseo, MacDonald sostiene que la misma se menciona en “un contexto remarcablemente similar”.

Pero eso es simplemente absurdo pues se trata en realidad de situaciones diametralmente opuestas: mientras se la dicen a Odiseo como especie de “disculpa” cuando está a punto de matar a los pretendientes para cobrar su esperada venganza, a Jesús se la dicen como burla ¡cuando está a punto de morir de modo extremadamente injusto! Y también nótese de nuevo la deshonestidad de MacDonald: se identifica a los pretendientes de Penélope con los líderes judíos, pero si es necesario artificiar una analogía adicional, se los pasa a identificar con los soldados romanos (o con los mercaderes del templo). Por tanto, se evidencia que MacDonald ha cometido un fraude para “demostrar” que el Evangelio de Marcos es un fraude

Dennis MacDonald, The Homeric Epics and the Gospel of Mark, Yale University Press, New
Haven, 2000

Oración

La Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, los méritos de la Santísima Virgen María y de todos los Santos, todo el bien que habéis hecho y todo el mal que habéis soportado, sean para vosotros la remisión de los pecados, el aumento de la gracia y la recompensa de la vida eterna. Amén

Evangelio

San Mateo 24:3-13
Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: `Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

Palabra del Señor

Ahhh, pero no es un problema de gęnėrø



Fuente: Código criminal ruso. Artículo 57. También ocurre en Bielorrusia (artículo 58), Albania (artículo 31) y Azerbaiyán (artículo 57.2).