LOS PECADOS MENORES



Meditando el Salmo 100 en la oración de Laudes, me encuentro con la expresión: “…Voy a explicar el camino perfecto…”. La palabra “perfecto” en la Escritura tiene otra connotación diferente a como la expresamos en nuestro idioma español, hijo del griego y del latín. Para nosotros, perfecto es lo que tiene tal grado de excelencia que no puede llegar a más. Sin embargo, perfecto, etimológicamente, viene de: “per facere”, que significa “algo por hacer”. Por ello, el camino perfecto es el camino que aún me falta por hacer, por realizar.

Y en este camino que me falta, continúa el Salmo:

“…Andaré con rectitud de corazón,
no pondré mis ojos en intenciones viles,
aborrezco el mal, lejos de mí el corazón torcido,
no aprobaré al malvado…”

Desde siempre se han tenido como pecados muy graves los relativos al quinto y sexto mandamientos, y así es. Pero hemos tenido como pecados menores otros tales como la gula, el apetito desordenado, la murmuración, el chismorreo, el juicio hacia los demás… la mentira, el fraude. Y es lo que en la Escritura se denuncia como “tener las manos manchadas de sangre”. Manos manchadas con la fama del hermano; juicios que cuando se realizan, inmediatamente llevan implícito una condena.

Así nos lo hace saber el Salmo:

“…Al que en secreto difama al prójimo, lo haré callar
ojos engreídos, corazones arrogantes, no los soportaré…”
no habitará en mi casa quien comete fraudes, el que dice mentiras
no durará en mi presencia…”

En estos tiempos que vivimos, la palabra “fraude” no suena cercana; está todos los días en la televisión. Y, ¡naturalmente! Juzgamos… y condenamos. Al margen de que estos fraudes están totalmente proscritos en nuestra moral, hemos de pensar si nosotros caeríamos también si tuviéramos la oportunidad … Hemos pecado, Señor, -decía el pueblo de Israel-, ten compasión de nosotros!

Por eso nos dice Isaías: “… ¿Quién de nosotros habitará un fuego devorador, quién de nosotros habitará una hoguera perpetua?

El que procede con justicia y habla con rectitud
el que rehúsa el lucro de la opresión, el que sacude la mano rechazando el soborno
y tapa su oído a propuestas sanguinarias, el que cierra los ojos para no ver la maldad
ese habitará en lo alto…” (Is 33, 13-16)

O también:
¿Quién puede subir al Monte del Señor, quién puede estar en el recinto sacro?
El Hombre de manos inocentes y puro corazón, que no confía en los ídolos
ni jura contra el prójimo en falso
ese recibirá la bendición del Señor, le hará justicia el Dios de salvación…” (Sal 23)

Ese Hombre de Manos inocentes es Jesucristo, el único que en el Monte Santo abrió sus Manos en la Cruz redimiendo al género humano, el Único que puede hacer ese Santuario fundado por sus Manos (Ex 15, 17)

Por eso, meditemos a la Luz de la Escritura, del Evangelio, en lo que siempre consideramos “pecados menores”. Con estos “pecados menores” estamos crucificando a nuestros hermanos, y tendremos nuestras manos manchadas de sangre.

Alabado sea Jesucristo.

Oración

He aquí el Cordero de Dios, he aquí el que quita el pecado del mundo. Señor, no soy digno de que entres bajo mi casa, pero sólo di la palabra, y mi alma será sana

Evangelio

San Lucas 18:9-14
A algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás les dijo esta parábola: «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: `¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias.’ En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: `¡Oh Dios! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!’ Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce será humillado; y el que se humille será ensalzado.»

Palabra del Señor

La diosa razón ilustrada y perdida de los conceptos originales


(¿Adrede o espontáneo?)

La Razón era un fundamento ciertamente fuerte para religar a la sociedad; y más fuerte todavía si entendemos que el poder de la Razón estriba en descubrir los misterios de la Naturaleza con fines instrumentales y transformadores. Esta se convirtió, así, en un principio ordenador moderno racionalmente aprehensible. Además, en tanto que origen de la democracia moderna, la Revolución Francesa postuló al Pueblo, a su vez, como fundamento del orden político naciente. Chaumette, por ejemplo, muy próximo a Fouché, sostenía:

«El pueblo ha dicho basta de sacerdotes, basta de otros dioses que no sean los de la Naturaleza».

El ya citado Momoro añadía:
«Que la Naturaleza reciba aquí nuestro homenaje. Ella lo es todo para nosotros. […] Ofrezcamos sacrificios a la Naturaleza, a la Libertad, este es nuestro culto».

Al año siguiente de la toma de la Bastilla, se levantó en la Plaza de la Bastilla una estatua de la diosa egipcia Isis, mientras Hérault de Séchelles oraba:

«¡Oh Naturaleza, señora de los salvajes y de los pueblos ilustrados!, este inmenso pueblo congregado delante tuyo a los primeros rayos del sol matinal, es digno de ti, es libre. En tu seno, en tu sagrado manantial ha hallado de nuevo sus derechos y su renacimiento».

Lo mismo sucede con otros términos, algunos ya mencionados. Desnaturalizados, por ejemplo, los términos tradicionales de «nación» y «pueblo», terminan siendo secuestrados: dejan de referirse a los conceptos originales, pero evocan los sentimientos que pertenecían a aquellos, y el fenómeno es dirigido ab initio. En su acepción originaria, una nación era una comunidad etno-cultural cuyos miembros se veían unidos desde su nacimiento por lazos familiares, por una historia común y una misma lengua. No se trataba de regiones enormes administradas por los Estados nación, que solo ofrecen a un público anónimo y mudable (su «pueblo nacional») unas ciertas instituciones públicas y ordenamientos legales. Los pueblos originarios (valga el correcto uso del término), todavía más refieren a un concepto geográfico-histórico local en el sentido por el cual el mismo término de pueblo surgió. Contrastan, así, con su actual uso meramente instrumental, que es promovido por los mismos Estados nación para generar una cohesión a posteriori y una ilusión de cohesión cultural significativa: una ilusión basada precisamente en la imagen de la realidad perdida de una cohesión orgánica de entramados familiares y comunitarios basados en vínculos personales.

Incluso el término Estado ya nada tiene de relación con su uso original espontáneo, pero conserva una sensación de pertenencia y seguridad que no le es propia. Estado significaba el estamento al que se pertenecía, un orden social, o las reglas del dominio de un rey sobre un territorio. Cuando se desplaza hacia una definición realista de Estado, se siente que la palabra «Estado» transmite algo muy distinto que no está en la definición. En el caso de «Estado» (usado además con mayúsculas) la relación entre el término actual y su progenitor, directamente se desvanece. Por desgracia, cuando esto sucede, las palabras pasan a ser material de estudio para una etimología que no debería quedarse en la arqueología del lenguaje, sino que analizara las consecuencias de la transvaloración conceptual en la trampa de la resignificación: en este caso, la funcionalidad política que la Ilustración ha dado a ciertos términos convertidos a la fuerza en hipóstasis parásitas de sus homónimos precedentes.

Razón, Naturaleza, Pueblo. Las batallas culturales de la modernidad han girado generalmente en derredor de estos fundamentos; han disputado, en suma, sus contenidos específicos y sus atribuciones.


Sáenz, La nave y las tempestades, p. 357

Sebastián Javier Fernández, «Las revoluciones hispánicas. Conceptos, metáforas y mitos», en Roger Chartier et al., La Revolución francesa: ¿matriz de las revoluciones? (México D. F.: Universidad Iberoamericana, 2010), pp. 136-147.

En el obscuro Medievo



En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permiten mostrar el “barbarismo” medieval

Jean de Beaumetz († 1396) fue un pintor franco-flamenco perteneciente al estilo internacional, pues mezcla el estilo sienés con la elegancia parisina y el misticismo flamenco

«Cristo en la Cruz con un monje cartujo», obra de Jean de Beaumetz

Lucha contra la Iglesia «Bibilia en lenguaje justo».


No es broma: en la «Biblia en lenguaje justo», Dios es a veces un hombre y a veces una mujer. Además, hay todo tipo de adaptaciones políticamente correctas. Religiones como el cristianismo, que hacen referencia a un Dios que se atrevió a crear solo al hombre y a la mujer y que mantuvo la cuota de mujeres en el cielo en cero con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, son también el enemigo.

Por eso, desde hace tiempo, la Iglesia protestante está infiltrada por celosas «teólogas de género» que ya tienen su propio centro de género en Alemania bajo el paraguas de la Iglesia protestante. Estas genderistas hace tiempo que reinterpretaron la Biblia en una versión en «lenguaje justo». Ahora Jesús también tiene discípulas y en el Génesis no solo se crea al hombre y a la mujer, sino a una diversidad de géneros.

El secuestro de las iglesias cristianas es coherente para el movimiento de género en el sentido de que la transversalización de género es una especie de religión sustitutiva. Con la incorporación de la transversalización de género como el rediseño total de una sociedad burguesa cristiana, estamos viviendo hoy el intento masivo en nuestra historia de secularizar la sociedad.

Ahora también reflejado el actual sínodo de la iglesia católica Alemana, qué pinta ya para un gran cisma en la iglesia

A dónde llevaría la emancipación de las normas de Dios y de la naturaleza fue descrito muy claramente por el entonces catedrático Josef Ratzinger y más tarde por el papa Benedicto XVI: «El núcleo de la tentación ya se describe en las primeras páginas de la Biblia: Seréis como Dios, libres de las leyes del Creador, libres de las leyes de la naturaleza, dueños absolutos de vuestro propio destino. Pero lo que les espera al final de ese camino no es ciertamente el Paraíso»

Josef Ratzinger frente a estudiantes en Tubinga 1982

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Los problemas geográficos del Evangelio de Marcos



¡Hasta su misma autoría está puesta en cuestión! Además, el Evangelio de Marcos simplemente no pasa la prueba de la evidencia externa porque comete muchísimos errores geográficos y, por tanto, carece de todo valor histórico.

Respuesta
En cuanto la autoría de Marcos, es cierto que algunos estudiosos contemporáneos la consideran dudosa. Sin embargo, uno debe razonablemente ponderar si es más confiable el testimonio de los críticos liberales del siglo XX o el de Papas, obispo de Hierápolis, quien a inicios del siglo II (aproximadamente entre el 110 y 120 d.C.), y remitiendo a su vez su testimonio a “Juan el presbítero”, escribió que: “El anciano decía lo siguiente: Marcos, desde que fue el intérprete de Pedro, escribió exactamente, aunque no en orden, las cosas que hizo y dijo el Señor en tanto las recordaba. Él no escuchó ni siguió al Señor, pero luego escuchó y siguió a Pedro (…) de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria, pues puso todo su empeño en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso”.

Martin Hengel, gran estudioso alemán del Nuevo Testamento, sostiene que este testimonio debe ser tomado como autoritativo y no como una mera invención literaria dado que la conexión entre Pedro y Marcos es independientemente atestiguada en 1 Pedro 5: 13 así como por Justino Mártir, quien se refiere a los recuerdos de Pedro en Diálogos con Trifón 106,3..

Y eso sin citar el también concurrente y temprano testimonio de San Ireneo de Lyon, quien en torno al 180 d.C. escribió que: “Tras su partida [de Pedro y Pablo], Marcos, discípulo intérprete de Pedro, recogió por escrito lo que había sido predicado por Pedro”. Así que la autoría de Marcos está razonablemente establecida. Pasemos ahora a la cuestión de los “errores geográficos”. Los críticos suelen alegar que existen “muchísimos” errores de este tipo en el Evangelio de Marcos, pero en la práctica, cuando se les inquiere al respecto, suelen reducirse a citar solo unos cuatro. Examinémoslos en específico:

– Marcos 5: 1: Aquí los críticos alegan que el texto implicaría que Gerasa era una ciudad cercana al Mar de Galilea lo cual no puede ser porque la mencionada ciudad está a varios kilómetros del lago. Pero dicha crítica es bastante débil porque, incluso dejando de lado la posibilidad de error de escribas o copistas, aquí Marcos no se está refiriendo específicamente a la ciudad sino, de modo más general, “a la región de Gerasa”. De este modo, se puede perfectamente referenciar a tal región en el relato del mismo modo que alguien que aterrice a 30 millas de Houston podría decir que aterrizó “en la región de Houston”. Y no se trata de una mera hipótesis ad hoc arbitraria o gratuita sino que, en contraposición al Evangelio de Mateo (el “más judío” de los Evangelios) el cual refiere a Gadara (cfr. Mateo 8: 28), que está mucho más cerca del Mar de Galilea, es perfectamente razonable que el de Marcos, que está más dirigido a los paganos, tome como referencia a Gerasa pues esta es una ciudad romana bastante importante y próspera y, por ende, más fácil de identificar. De este modo, el Dr. Alejandro Wiese, tomando como referencia a Lima (ciudad capital) y Chongos Altos (pequeño distrito provincial) de Perú, nos dice ilustrativamente: “Marcos pone Gerasa porque está escribiendo a gente pagana, que no conoce la Palestina, y Gerasa era una ciudad grande, cosmopolita. Es como tomar a Lima (todo el mundo conoce Lima). Pero si digo Chongos Altos, que está por allí… ¿quién conoce Chongos Altos? (…) Ahora tenemos aunque sea un mapa, pero en la época había que poner Gerasa, para que suene una ciudad importante” .

– Marcos 7: 31: En este caso los críticos sostienen que, de acuerdo con el texto, al haber ido por Sidón para llegar de Tiro al Mar de Galilea y la región de Decápolis, Jesús estaría haciendo un itinerario absurdo equivalente a ¡ir hacia el norte para llegar hacia el sur! En base a ello el académico Dennis Nineham ha dicho que “el evangelista no estaba directamente familiarizado con Palestina”.. Sin embargo, tal tipo de objeción presupone que Jesús pasó por Sidón para ir a Galilea cuando ello no está propiamente demostrado a la vez que es perfectamente factible que Jesús tuviera una razón específica para ir a Sidón antes de ir a Galilea (recordemos que Jesús es un predicador itinerante y no un viajero que busca optimizar su itinerario como prioridad) de modo que sería un “ir a Sidón y también al Mar de Galilea” antes que un “ir a Sidón para llegar al Mar de Galilea”. Ergo, la crítica estaría cayendo en una falacia de premisa falsa o indemostrada. Y no solo eso. Como bien anota Douglas Edward: “Incluso el viaje de Jesús desde Tiro a Sidón a la Decápolis recogido por Marcos, el cual ha impactado a algunos intérpretes del Nuevo Testamento como evidencia de ignorancia de la geografía Galilea, es, de hecho, perfectamente plausible. Josefo nota que durante el reinado de Antipas, mientras Herodes Agripa I estaba en Siria, surgió una disputa respecto de los límites entre Sidón y Damasco, una ciudad de la Decápolis. Es por tanto concebible que el movimiento se dirigiera al este, hacia Damasco, y luego hacia el sur a través de la región de la Decápolis, siguiendo las principales rutas que unen Damasco con Cesárea de Filipo o Hipo”.

– Marcos 8: 10: En este pasaje se nombra una región llamada Dalmanuta. Lo que dicen los escépticos es que dicha región no existe por cuanto no existe evidencia extrabíblica de la misma. Pero esa es una total falacia de argumento desde el silencio. Tenemos muy poca información sobre el primer siglo así que es irrazonable esperar que todas las ciudades o regiones estén perfectamente identificadas, más aún considerando que varias desaparecían, cambiaban de nombre o eran conocidas con otro nombre. En ese sentido, algunos estudiosos han argumentado que Dalmanuta sería Magdala (región asociada a María Magdalena). Además de ello, recientemente un grupo de arqueólogos encabezados por Ken Dark han encontrado evidencia que los ha llevado a afirmar que podrían haber encontrado el pueblo de Dalmanuta. Así que antes de poner en cuestión al Evangelio de Marcos habría que poner en cuestión la gratuita afirmación que hacen los escépticos de que “no hay evidencia extra- bíblica”…

– Marcos 10: 1: El problema aquí sería que Jesús no podría haber “cruzado el río Jordán” para ir de Capernaúm a Judea ¡porque ambos lugares están al este! Pero se trata de un pseudoproblema. En rigor, el texto no dice que Jesús “cruzó” el río Jordán sino más bien que fue “más allá” del Jordán y esto se puede entender perfectamente en el sentido de que Jesús fue “más allá” en dirección al sur, no al este. En consecuencia, no tendría por qué haber incoherencia geográfica alguna en esto. Así que existen respuestas razonables frente a los supuestos “errores geográficos” que alegan los escépticos.

Pero no solo eso. También existe evidencia interna en el Evangelio de Marcos que apunta en el sentido de que él sí debió haber tenido un buen conocimiento de la geografía, sea por experiencia directa o por interacción continua con alguien que sí la conociera de primera mano (que bien podría haber sido el apóstol Pedro, de quien Marcos fue seguidor e intérprete).

Basta revisar textos como Marcos 3: 8; 6: 45 y 6: 53 para darnos cuenta de que consigna detalles tan específicos sobre la geografía que sería irrazonable pensar que él mismo no estuviere suficientemente confiado de su conocimiento al respecto.

Dante A. Urbina
¿CUÁL ES LA RELIGIÓN VERDADERA?: Demostración racional de en cuál Dios se ha revelado

Santo sacrificio de la misa

SIN LA #SANTA #MISA, QUÉ #SERÍA
DE #NOSOTROS?
#TODOS AQUÍ #ABAJO
#PERECERÍAMOS YA QUE #ÚNICAMENTE
ESO PUEDE #DETENER EL #BRAZO DE
#DIOS. #SINELLA, CIERTAMENTE QUE LA
#IGLESIA NO #DURARÍA Y EL #MUNDO
ESTARÍA #PERDIDO #SIN #REMEDIO>
#santateresa #dejesús

Oración

No me abandones, Señor; no sea que se acrecienten mis ignorancias y se multipliquen mis faltas

Evangelio

San Mateo 24:3-13
Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: `Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

Palabra del Señor