Progreso y desarrollo de la liturgia (escrito antes de 1947)

La jerarquía ha dirigido siempre la evolución La jerarquía eclesiástica ha ejercitado siempre este su derecho en materia litúrgica, instruyendo y ordenando el culto divino y enriqueciéndolo con esplendor y decoro cada vez mayor para gloria de Dios y bien de los hombres. Tampoco ha vacilado, por otra parte —dejando a salvo la sustancia delSigue leyendo «Progreso y desarrollo de la liturgia (escrito antes de 1947)»

Frutos concretos que la piedad debe producir

Todas estas consideraciones no tienen que ser una vacía y abstracta reminiscencia, sino que deben tender efectivamente a someter nuestros sentidos y sus facultades a la razón iluminada por la fe, a purificar el alma que se une cada día más íntimamente a Cristo, y cada vez más se conforma a El y por ElSigue leyendo «Frutos concretos que la piedad debe producir»

Necesidad de la meditación y de las prácticas de piedad

Si la piedad privada e interna de los individuos descuidase el augusto sacrificio del altar y los sacramentos, y se sustrajese al influjo salvador que emana de la Cabeza en los miembros, sería, sin duda alguna, cosa reprobable y estéril; pero cuando todos los métodos y ejercicios de piedad, no estrictamente litúrgicos, fijan la miradaSigue leyendo «Necesidad de la meditación y de las prácticas de piedad»

La Liturgia para el católico

Este inconcuso derecho de la jerarquía eclesiástica se prueba también por el hecho de que la sagrada liturgia está íntimamente unida con aquellos principios doctrinales que la Iglesia propone como parte integrante de verdades ciertísimas, y, por consiguiente, tiene que conformarse a los dictámenes de la fe católica, proclamados por la autoridad del Magisterio supremo,Sigue leyendo «La Liturgia para el católico»

La liturgia depende de la autoridad eclesiástica

Por su misma naturaleza Dado, pues, que la sagrada liturgia es ejercida sobre todo por los sacerdotes en nombre de la Iglesia, su organización, su reglamentación y su forma no pueden depender sino de la autoridad eclesiástica. Esto no sólo es una consecuencia de la naturaleza misma del culto cristiano, sino que está confirmado porSigue leyendo «La liturgia depende de la autoridad eclesiástica»

La naturaleza de la Iglesia exige una jerarquía…

Para mejor entender, pues, la sagrada liturgia, es necesario considerar otro de sus importantes caracteres. La Iglesia es una sociedad, y por eso exige autoridad y jerarquía propias. Si bien todos los miembros del Cuerpo místico participan de los mismos bienes y tienden a los mismos fines, no todos gozan del mismo poder ni estánSigue leyendo «La naturaleza de la Iglesia exige una jerarquía…»

Armonía y equilibrio en los miembros del Cuerpo místico

De esto se deriva el armonioso equilibrio de los miembros del Cuerpo místico de Jesucristo. Con la enseñanza de la fe católica, con la exhortación a la observación de los preceptos cristianos, la Iglesia prepara el camino a su acción propiamente sacerdotal y santificadora; nos dispone a una más íntima contemplación de la vida delSigue leyendo «Armonía y equilibrio en los miembros del Cuerpo místico»

La liturgia, culto interno y externo

Armonía y equilibrio en los miembros del Cuerpo místico De esto se deriva el armonioso equilibrio de los miembros del Cuerpo místico de Jesucristo. Con la enseñanza de la fe católica, con la exhortación a la observación de los preceptos cristianos, la Iglesia prepara el camino a su acción propiamente sacerdotal y santificadora; nos disponeSigue leyendo «La liturgia, culto interno y externo»

La liturgia, culto interno y externo

Frutos concretos que la piedad debe producir Todas estas consideraciones no tienen que ser una vacía y abstracta reminiscencia, sino que deben tender efectivamente a someter nuestros sentidos y sus facultades a la razón iluminada por la fe, a purificar el alma que se une cada día más íntimamente a Cristo, y cada vez másSigue leyendo «La liturgia, culto interno y externo»

La liturgia, culto interno y externo

Necesidad de la «piedad subjetiva» Es verdad que los sacramentos y el sacrificio del altar gozan de una virtud intrínseca en cuanto son acciones del mismo Cristo, que comunica y difunde la gracia de la Cabeza divina en los miembros del Cuerpo místico; pero, para tener la debida eficacia, exigen las buenas disposiciones de nuestraSigue leyendo «La liturgia, culto interno y externo»