Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Nuestro Salvador, Cristo Jesús, destruyó la muerte,e hizo brillar la vida por medio del Evangelio. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIOMc 3, 7-12. El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Lectura del santo Evangelio según san Marcos. EN aquel tiempo, Jesús se retiró con sus discípulos a la orillaSigue leyendo «Evangelio»

Él mérito

«Manifiestas tu gloria en la asamblea de los santos, y, al coronar sus méritos, coronas tu propia obra» (Prefacio de los Santos I, Misal Romano; cf «Doctor de la gracia» San Agustín, Enarratio in Psalmum, 102, 7) Entonces, el mérito para quien es, si todo viene de Dios?

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.Jesús proclamaba el evangelio del reino,y curaba toda dolencia del pueblo. Aleluya, aleluya, aleluya.  EVANGELIOMc 3, 1-6. ¿Está permitido en sábado salvarle la vida a un hombre o dejarlo morir? Lectura del santo Evangelio según san Marcos.  EN aquel tiempo, Jesús entró otra vez en la sinagoga y había allí un hombre que teníaSigue leyendo «Evangelio»

La gracia

siendo de orden sobrenatural, escapa a nuestra experiencia y sólo puede ser conocida por la fe. Por tanto, no podemos fundarnos en nuestros sentimientos o nuestras obras para deducir de ellos que estamos justificados y salvados (Concilio de Trento: DS 1533-34). Sin embargo, según las palabras del Señor: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7,Sigue leyendo «La gracia»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.El Padre de nuestro Señor Jesucristo ilumine los ojos de nuestro corazón,para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llama. Aleluya, aleluya, aleluya.  EVANGELIOMc 2, 23-28. El sábado se hizo para el hombre y no el hombre para el sábado. Lectura del santo Evangelio según San Marcos.   SUCEDIÓ que un sábadoSigue leyendo «Evangelio»

Eucaristía

Toda la revelación de la obra de la salvación tiene un carácter sorprendente, y la Eucaristía constituye la cumbre del misterio en el que, del modo más sencillo, el cumplimiento del designio divino ha superado con mucho toda posible esperanzaPablo VI Discurso 1/10/1966 Insegnamenti 4, 449

Castidad

La persona casta mantiene la integridad de las fuerzas de vida y de amor depositadas en ella. Esta integridad asegura la unidad de la persona; se opone a todo comportamiento que la pueda lesionar. No tolera ni la doble vida ni el doble lenguaje (cf Mt 5, 37).