Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Si permanecéis en mi palabra —dice el Señor— seréis de verdad discípulos míos y conoceréis la verdad. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 14, 7-14. Yo soy el camino y la verdad y la vida. Lectura del santo Evangelio según san Juan. EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si me conocieraisSigue leyendo «Evangelio»

Separación

Respecto a los cristianos que viven en esta situación y que con frecuencia conservan la fe y desean educar cristianamente a sus hijos, los sacerdotes y toda la comunidad deben dar prueba de una atenta solicitud, a fin de que aquellos no se consideren como separados de la Iglesia, de cuya vida pueden y debenSigue leyendo «Separación»

Virgen gloriosa y bendita

Sub tuum praesidium confugimus, Sancta Dei Genitrix. Nostras deprecationes ne despicias in necessitatibus nostris, sed a periculis cunctis libera nos semper, Virgo gloriosa et benedicta

Fidelidad

Hoy son numerosos en muchos países los católicos que recurren al divorcio según las leyes civiles y que contraen también civilmente una nueva unión. La Iglesia mantiene, por fidelidad a la palabra de Jesucristo («Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla; y si ella repudia a su maridoSigue leyendo «Fidelidad»

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya. Jesucristo, eres el testigo fiel, el primogénito de entre los muertos; nos amaste y nos has librado de nuestros pecados por tu sangre. Aleluya, aleluya, aleluya. EVANGELIO Jn 13, 16-20. El que recibe a quien yo envíe me recibe a mí. Lectura del santo Evangelio según san Juan. CUANDO Jesús terminó deSigue leyendo «Evangelio»

Monoparental

Existen, sin embargo, situaciones en que la convivencia matrimonial se hace prácticamente imposible por razones muy diversas. En tales casos, la Iglesia admite la separación física de los esposos y el fin de la cohabitación. Los esposos no cesan de ser marido y mujer delante de Dios; ni son libres para contraer una nueva unión.Sigue leyendo «Monoparental»

Oración

Señor, Dios nuestro, que en la humildad y sencillez de san Isidro labrador nos dejaste un ejemplo de vida escondida en ti, con Cristo; concédenos que el trabajo de cada día humanice nuestro mundo y sea al mismo tiempo plegaria de alabanza a tu nombre. Por Jesucristo nuestro Señor