¿Jesús es Dios?

Prueba e las profecías
Sus amigos rasgarian sus vestiduras y hecharian suertes sobre ellas
Salmo 21

21:17 Perros sin cuento me rodean, una banda de malvados me acorrala; mis manos y mis pies vacilan,
21:18 puedo contar mis huesos. Ellos me miran y remiran,
21:19 reparten entre sí mi ropa y se echan a suertes mi túnica.

Iglesia de la sagrada familia, Barcelona.
La mesa de juegos. La forma corresponde al hueso de un animal como la vaca, el cordero, el cerdo, etc.

ASTRÁGALO O TABA
¿Qué tiene que ver un hueso de animal con una escultura de tema religioso relacionada con el juego?.
Este hueso, llamado astrágalo en anatomía, es uno de los huesos del tarso, que está articulado con la tibia y el peroné y que es conocido como taba.
Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua la taba es un juego en que se tira al aire una taba de carnero, u otro objeto similar, y se gana o se pierde según la posición en que caiga aquella.
Hay tantas maneras de jugar a la taba como lugares en los que se juega.
También es conocido como sakapón o sacapón

Amor

San Pablo dice: «Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia []Gran misterio es éste, lo digo con respecto a Cristo y la Iglesia» (Ef 5,2532)

Oración

Ponemos nuestra gloria y confianza en Dios gracias a nuestro Señor Jesucristo, Por cuyo medio hemos obtenido ahora la reconciliación

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor—
y mi Padre lo amará, y vendremos a él.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Jn 14, 23-29.

El Espíritu Santo os irá recordando todo lo que os he dicho.

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guarda mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Paráclito, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no se turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es mayor que yo, Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis».

Palabra del Señor

Oración

Dios nos ha hecho nacer de nuevo para una esperanza viva. Aleluya

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Si habéis resucitado con Cristo,
buscad los bienes de allá arriba,
donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 15, 18-21.

No sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo.

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si el mundo os odia, sabed que me ha odiado a mí antes que a vosotros.
Si fuerais del mundo, el mundo os amaría como cosa suya, pero como no sois del mundo, sino que yo os he escogido sacándoos del mundo, por eso el mundo os odia.
Recordad lo que os dije: “No es el siervo más que su amo”. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.
Y todo eso lo harán con vosotros a causa de mi nombre, porque no conocen al que me envió».

Palabra del Señor

Familia

Aquí es donde se ejercita de manera privilegiada el sacerdocio bautismal del padre de familia, de la madre, de los hijos, de todos los miembros de la familia, «en la recepción de los sacramentos, en la oración y en la acción de gracias, con el testimonio de una vida santa, con la renuncia y el amor que se traduce en obras» (LG 10). El hogar es así la primera escuela de vida cristiana y «escuela del más rico humanismo» (GS 52,1). Aquí se aprende la paciencia y el gozo del trabajo, el amor fraterno, el perdón generoso, incluso reiterado, y sobre todo el culto divino por medio de la oración y la ofrenda de la propia vida

Oración

No habrá más noche, porque el Señor Dios alumbrará sobre sus siervos, Y reinarán por los siglos de los siglos. Aleluya

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
A vosotros os llamo amigos –dice el Señor–,
porque todo lo que he oído a mi Padre
os lo he dado a conocer.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 15, 12-17.

Esto os mando: que os améis unos a otros.

Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor

Iglesia doméstica

En nuestros días, en un mundo frecuentemente extraño e incluso hostil a la fe, las familias creyentes tienen una importancia primordial en cuanto faros de una fe viva e irradiadora. Por eso el Concilio Vaticano II llama a la familia, con una antigua expresión, Ecclesia domestica (LG 11; cf. FC 21). En el seno de la familia, «los padres han de ser para sus hijos los primeros anunciadores de la fe con su palabra y con su ejemplo, y han de fomentar la vocación personal de cada uno y, con especial cuidado, la vocación a la vida consagrada» (LG 11)