Los herejes no tenían derecho a defenderse». Al principio se había establecido que el acusado debía defenderse solo, pero este primer error fue comprendido por los inquisidores y se enmendó con el tiempo. Eymeric, Inquisidor de Aragón, en su Directorio lo deja sentado: «el derecho a la defensa será permitido y de ningún modo negado, concediendo un abogado siempre honesto e incorruptible, experto en el derecho y celoso de la fe»
Evangelio según san Mateo, 6: 1 3- 13 «Y no nos dejes caer en la tentación. Mas lbranos de mal. Amén». (v. 13)
Parece también que este número de siete conviene con el número de las bienaventuranzas. Si es con el temor de Dios con el que se hacen bienaventurados los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los Cielos, pidamos que sea santificado el nombre de Dios entre los hombres, y que permanezca su santo temor por los siglos de los siglos. Si la piedad es por medio de la cual los bienaventurados se hacen humildes, pidamos que venga su reino, para que seamos humildes y no nos opongamos a su voluntad. Si la ciencia es con la que son bienaventurados los que Iloran, oremos para que se cumpla su voluntad asi en la tierra como en el cielo, porque cuando el cuerpo consiente en las inspiraciones del espíritu, como la tierra se somete al cielo, no lloraremos.
Si la fortaleza es con la que son bienaventurados los que tienen hambre, oremos para que nuestro pan cotidiano se nos conceda hoy, y podamos llegar por medio de él a la plenísima saciedad, Si es con un consejo saludable, con el cual los bienaventurados son misericordiosos para que Dios se apiade de ellos, perdonemos las deudas, para que se nos perdonen las nuestras. Si el entendimiento es con el cual son bienaventurados los de limpio corazón, oremos para no caer en la tentación, para que no tengamos un corazón con doblez, apeteciendo las cosas temporales y terrenas, acerca de las que versan todas nuestras tentaciones. Si es sabiduría aquélla con la cual son bienaventurados los pacíficos, puesto que se llamarán hijos de Dios, roguemos para que se nos libre de todo mal y esta misma libertad nos hará hijos libres de Dios
(La no fiabilidad histórica del Corán): el coran pasa las tres pruebas de fidelidad histórica? bibliográfica, de evidencia interna y de evidencia externa. Dado ese contexto, es pertinente examinar al Corán
Prueba bibliográfica: Se refiere a si podemos confiar en que el documento con el que contamos se.corresponde con el original, Si existen muchas divergencias o pruebas directas de manipulación arbitraria o falsificación, se dice que el documento no pasa la prueba. A este respecto nos encontramos con que los musulmanes constantemente presumen de la integridad en la transmisión del Corán contrastándola con las muchas «versiones» que existen de la Biblia (por lo general, claro está,.usan un criterio demasiado amplio para distinguir las «diferentes versiones»). Pero «alguien tiene que decirle al rey que está desnudo»; toda la pretendida integridad en la transmisión del Corán está simple y llanamente viciada. Por qué? Porque solo unas pocas décadas después de la muerte de Mahoma el califa Utmán decidió «estandarizar» el texto del Corán conforme a.la versión que poseía Hafsah, una de las mujeres de Mahoma e hija de Omar.
Lo que hizo Utmán fue mandar reunir todas las copias existentes del Corán y quemar todas aquellas que discrepaban de la versión de Hafsah. Ahora, si, como dicen los musulmanes, el Corán ha sido perfectamente preservado por «discreción de Alá» por qué sería necesario este ejercicio tan evidente de «discreción humana'»? Es bastante sospechoso, a decir verdad. Al parecer lo que sucedía es que habia muchas.copias significativamente discrepantes y era mejor «borrar las evidencias». De hecho, existen muestras de esto hasta en los mismos hadices islámicos v. como reporta Arthur Tefferv. En varios casos las discrepancias eran «varlantes reales, textuales, y no meras peculiaridades dialectales, como se sugiere con frecuencia».
Asimismo, en 19 72 se descubrió en Yemen el manuscrito de Sana’a uno de los más antiguos con los que se cuenta, hallando que si bien su texto superior es casi idéntico al de los actuales coranes en uso (solo hay algunas variantes ortográficas), el texto inferior contiene desviaciones significativas del texto estándar pareciéndose más a los códices de Ibn Mas’ud y Ubay b. Kab pero con incluso un estimado de 25 veces más de variaciones
Y por si eso fuera poco existen pruebas incontrovertibles de que ni siquiera la «versión estandarizada» del Corán era perfecta. En las obras más acreditadas de la tradición islámica leemos que incluso después de que las copias de Utmán fuesen distribuidas, el mismo Zaid recordó un versículo que faltaba. Testificó él: «Encontré a faltar un versículo del Sura Ahsab al copiar el Corán, y yo sola oír al Apóstol de Alá recitarlo. Así que lo buscamos y lo encontramos con Khuzaima- bin- Thabit al Ansari» (al- Bujari, vol. 6, Lib. 61, n9 510).
Pero no siempre se corrió con suerte. Está bien documentado que hubo ocasiones en que ciertos textos o partes de textos no se incluyeron en la versión estándar pese a que estaban bien atestiguados. Así, por ejemplo, en Sura 33: 6 leemos lo siguiente: «El profeta está más cerca de los creyentes que ellos mismos, y sus esposas son sus madres», No obstante, Ubay Kab, compañero de Mahoma considerado como uno de los mejores recitadores del Corán, tenía una cláusula adicional que añade la frase «y él será un padre para ellos» pero que, como admite un reconocido lider musulmán, «ya no se recita porque está en desacuerdo con la versión de Utmán». No parece, pues, que haya en el Corán la «preservación perfecta» que tanto se aduce.
Frente a esta crítica los musulmanes buscan señalar «la paja en el ojo ajeno» diciendo que el canon del Nuevo Testamento fue posteriormente establecido por la Iglesia Católica dejando de lado otros documentos. Pero no hay en paridad en absoluto. A diferencia de lo que sí sucedía con las versiones discrepantes del Corán, los documentos apócrifos rechazados por la Iglesia Católica no eran para nada variantes tempranas de los mismos textos canónicos sino más bien otros libros que se constituían como evidentes falsificaciones casi en su totalidad tardías. Asimismo, cuando se determinó el canon del Nuevo Testamento no fue.necesario «quemar» las diferentes «versiones» de los 27 textos aprobados. De este modo, una diferencia entre el Corán y la Biblia, en la actualidad, es que la Iglesia Cristiana ha preservado cuidadosamente las lecturas variantes que existen en los textos bíblicos, mientras que los musulmanes, en tiempos de Utmán, consideraron conveniente destruir hasta allí donde pudiesen todas las evidencias de diferentes lecturas del Corán en su empeño de estandarizar un texto para la totalidad del mundo musulmán.
Puede que en la actualidad solo haya un texto de el Corán en circulación, pero nadie puede pretender honradamente que sea exactamente el que Mahoma entregó a sus compañeros. (…) De nada sirve decir que todos los coranes en el mundo en la actualidad son idénticos.
Una pretensión solo tiene la fuerza de su eslabón más débil -y el eslabón débil en la cadena de la historia textual del Corán se encuentra precisamente en este punto donde, en aquellos tempranos tiempos cruciales, existieron códices distintos y diferentes del Corán». Luego, el Corán no pasa la prueba bibliográfica
Sam Shamoun, «Open challenge to all Muslims», http://www.answe ringislam.org
Arthur Jefery, The Qur’an As Scripture, Ed Books for Libraries, New York, 1980, p. 97
Behnam Sadeghi and Mohsen Goudarzi «S ana’a 1 and the origins of the Qur’an», Der Islam, vol. 87, n? 1-2, 2012, pp. 1-129
Qadi Iyad ibn Musa, Muhammad, Mensajero de Allah, Madinah Press, Escocia, 1991, p. 30
Josh McDowell y John Gilchrist, El Islam a Debate, SEDIN, 1999,p. 44
Muhammad Asad, The Message of the Koran, The Book Foundation, Bristol, 2003, vol. 2,p. 514
Os lo pedimos suplicantes, oh Dios omnipotente: hacedlos llevar por manos de vuestro santo ángel hasta vuestro sublime altar, ante vuestra divina Majestad, para que cuantos recibiéremos el sacrosanto Cuerpo ✠ y Sangre ✠ de vuestro Hijo, participando de este altar, seamos colmados de todas las bendiciones ✠ y gracias celestiales. Por el mismo Cristo nuestro Señor. Amén.
San Lucas 6:17-23 Bajó con ellos y se detuvo en un paraje llano; había un gran número de discípulos suyos y gran muchedumbre del pueblo, de toda Judea, de Jerusalén y de la región costera de Tiro y Sidón, que habían venido para oírle y ser curados de sus enfermedades. Y los que eran molestados por espíritus inmundos quedaban curados. Toda la gente procuraba tocarle, porque salía de él una fuerza que sanaba a todos. Y él, alzando los ojos hacia sus discípulos, decía: «Bienaventurados los pobres, porque vuestro es el Reino de Dios. Bienaventurados los que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis. Bienaventurados seréis cuando los hombres os odien, cuando os expulsen, os injurien y proscriban vuestro nombre como malo por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, que vuestra recompensa será grande en el cielo. Pues de ese modo trataban sus padres a los profetas.
-ćQué es la Revelación para los modernistas?- Para los modernistas, la Revelación se produce cuando el sentimiento religioso pasa de la esfera de lo subconsciente a la de la conciencia. La fe no sería entonces mas que algo sentimental y subjetivo. subjetivo. La Revelación no vendría entonces del exterior (de lo alto), sino que surgiría del interior del hombre.
-iCuál es entonces, para los modernistas, el papel de Cristo en la Revelación?- En el origen del cristianismo, hay para los modernistas la experiencia religiosa de Jesucristo (quien, por supuesto, no es considerado aquí como verdadero Dios). El cual ha compartido sus experiencias con otros que también lo han vivido y lo han comunicado a su alrededor.De esta necesidad de los fieles de comunicar a los otros sus experiencias religiosas y de formar una comunidad, ha nacido la Iglesia. Por lo tanto, la iglesia no es una institución divina; no es, como los sacramentos, el papado, los dogmas, mas que el resultado de las necesidades religiosas de los creyentes.
-¿No es verdad que el hombre tiene naturalmente un sentimiento religioso?-EI sentimiento religioso natural debe ser rigurosamente distinguido de la fe sobrenatural del católico. Hay ciertamente en el corazón humano una necesidad de Dios, pero si Dios no responde realmente a esta necesidad, queda un sentimiento vacio.Es mas, como todo lo que es natural en nosotros, el sentimiento religioso está herido por el pecado original: se puede caer fácilmente en el error y hasta en el pecado (superstición, idolatría)
-¿Podemos encontrar, sobre este punto, la enseñanza cierta de la lglesia? En el juramento antimodernista que, hasta 1967, todos los sacerdotes debían pronunciar antes de su ordenación se dice:
Yo tengo como cierto y profeso sinceramente, que la fe no es un sentimiento religioso ciego surgido de las profundidades tenebrosas del subconsciente bajo la presión del corazón y el impulso de la voluntad moralmente informada, sino que ella es un verdadero consentimiento de la inteligencia a la verdad recibida del exterior ex auditu consentimiento por el que creemos verdadero, a causa de la autoridad de Dios soberanamente verídico, todo lo que ha sido dicho, testimoniado y revelado por el Dios personal, nuestro creador, nuestro maestro
Ex auditu : por el oido . «FIDES ex auditu» Rm 10, 17
DS 3542
CATECISMO CATOLICO DE LA CRISIS EN LA IGLESIA Por el Padre Matthias Gaudron
» Se aceptaba la denuncia de cualquiera». Cierto, pero debía probar que decía la verdad. Los testigos eran sometidos al mismo rigor que el acusado, de modo que si se comprobaba que la acusación era falsa, la pena era análoga a la que hubiese recibido el hereje en caso de encontrarlo culpable
Prueba de esto es el caso ocurrido en Narbona en 1 328, donde.cuatro falsos testigos fueron condenados a prisión; también en Pamiers en 1329, se estableció para los falsos testigos no solo la prisión, sino también la indemnización del acusado
Que no te la cuenten 1: La falsificación de la historia. Javier P. Olivera Ravasi
Es evidente que existe un primer principio y que no existe ni una serie infinita de causas, ni una infinidad de especies de causas. Y así, desde el punto de vista de la materia, es imposible que haya producción hasta el infinito; que la carne, por ejemplo procede de la tierra, la tierra del aire, el aire del fuego, sin que esta cadena se acabe nunca. Lo mismo debe entenderse del principio del movimiento; no puede decirse que el hombre ha sido puesto en movimiento por el aire, el aire por el Sol, el Sol por la discordia, y así hasta el infinito. En igual forma, respecto a la causa final, no puede irse hasta el infinito y decirse que el paseo existe en vista de la salud, la salud en vista del bienestar, el bienestar en vista de otra cosa, y que toda cosa existe siempre en vista de otra cosa. Y, por último, lo mismo puede decirse respecto a la causa esencial.
Toda cosa intermedia es precedida y seguida de otra, y la que precede es necesariamente causa de la que sigue. Si con respecto a causa, aIlamos que a tres cosas, se nos preguntase cuál es la causa, diríamos primera. Porque no puede o Porque no puede ser la última, puesto que lo que está al fin no es causa de nada. Tampoco puede ser la intermedia, porque sólo puede ser causa de una sola cosa. Poco importa
Evangelio según san Mateo, 6: 13- 13 «Y no nos dejes caer en la tentación. Mas líbranos de mal. Amén». (v. 13)
Cualesquiera otras palabras que digamos, que forman los afectos del que ora, o precediendo para que resplandezcan, o siguiendo para que crezcan, nada podemos añadir que no esté comprendido en esta oración dominical, si la decimos recta y convenientemente. El que dice, pues, como el Eclesiástico: «Date a conocer a todas las gentes, como te has dado a conocer a nosotros» ( Eclo 36,4), čqué otra cosa dice, sino el que sea santificado tu nombre? El que dice: «Dirige mis pasos según tu palabra» ( Sal 118,133), como David, qué otra cosa dice más.que «hágase tu voluntad»? El que dice: «Maniféstanos tu faz y.seremos salvos» ( Sal 79,4 ), iqué otra cosa dice sino que «venga a nos tu reino»? El que dice: «No me des pobreza y riqueza» (Prov 30,8), como el autor de los proverbios, čqué otra cosa dice sino «el pan nuestro de cada día dánosle hoy»? El que dice: «Señor, acuérdate de David y de toda su mansedumbre» ( Sal 131,1) y: «Si pagué con mal a los que me lo hacían» ( Sal 7,5 ), qué otra cosa dice más que «perdónanos nuestras deudas, como perdonamos a nuestros deudores»? El que dice: Retira de mí las concupiscencias de la carne» (Ecle 23), como el Eclesiástico, iquénotra cosa dice más que «no nos dejes caer en la tentación»? El que dice: «Librame de mis enemigos, Dios mio» ( Sal 58,2 ), como David, čqué otra cosa dice más que lbranos de todo mal? Y si recorres todas las palabras de todas las preces santas, ninguna cosa encontrarás que ya no esté comprendida en la oración dominical,
Cualquiera que dice una cosa que no pertenezca a esta oración, ora por afectos carnales, lo cual no sé cómo no se diga ilícitamente, cuando a los regenerados no se les enseña a orar sino espiritualmente. El que dice en su oración: «Señor multiplica mis riquezas, y aumenta mis honores», y esto lo dice teniendo deseos de ellos, no fijándose en que pueda aprovechar a los hombres según desea Dios, creo que no podrá encontrar en la oración dominical es algo que pueda adaptarse a esta clase de oración. Por ello, se avergüenza de pedir, acaso,lo que no puede desear. Y si de esto se avergüenza y la codicia vence, pedirá mejor que esto, que también le libre de este mal de la codicia, a Aquel a quien decimos: «Líbranos de mal»
Dignaos, Señor, mirarlos con rostro propicio y sereno; y aceptarlos como os dignasteis aceptar los dones de vuestro siervo el justo Abel, y el sacrificio de nuestro Patriarca Abraham, y el que os ofreció vuestro sumo sacerdote Melquisedec, sacrificio santo y hostia inmaculada.