En el obscuro Medievo



En música, aun hoy podemos deleitarnos con los himnos en canto llano y gregoriano–que hoy apasionan a varios músicos modernos– que siguen siendo un testimonio perenne de la música compuesta para mayor gloria de Dios. Pero no solo se cantaba a Dios o sobre Dios; en aquella época la música se daba tanto en el ámbito profano como en el religioso siendo incluso un vehículo para la transmisión de la cultura (solo el Cantar del Mío Cid es testimonio de ello). La música era como el río en el cual navegaban los conocimientos populares. Era en ella donde los trovadores narraban los sucesos acaecidos con gracia y armonía. Se creaban notas, melodías y hasta instrumentos propios (hoy todavía se usa el arpa, las flautas, el laúd, el órgano, la viola de rueda y de gamba, la cornamusa, etc.); ni qué decir de los eximios compositores medievales a los que hoy podemos oír gracias a sus partituras

Philippe de Vitry (Vitry-en-Artois, 31 de octubre de 1291 – Meaux, 9 de junio de 1361) fue un compositor, teórico musical, poeta, filósofo y matemático francés. Se considera que es uno de los principales teóricos musicales del ars nova, así como un compositor de gran talento, innovador e influyente.

https://youtu.be/Ke2BuKG65Sw

Manspreading



Las fēmįnïstās declaran que sentarse con las piernas abiertas es un delito de odio El «manspreading», al igual que el «mansplaining», es un término de reciente creación para combatir el comportamiento masculino. Describe a los hombres que, por ejemplo, se sientan con las piernas abiertas en el metro y ocupan «más espacio del necesario». El hecho de que esto sea generalmente una cuestión anatómica no parece importar.

En cambio, se graban experimentos sociales con cámara oculta en los que las mujeres hacen lo mismo que los hombres. Se supone que la reacción expone la imagen pâtrīãrcal de la sociedad. El sentarse con las piernas abiertas de manera artificial es recompensado con miradas confusas, y esto, a su vez, se utiliza como prueba de la tesis del pâtrīãrcado.

Para colmo, el hombre que también se sentó con las piernas extraabiertas en el experimento afirma que lo hizo sentir poderoso. Cabe mencionar aquí que la dudosa activista rusa Anna Dovgalyuk vertió lejía sobre un hombre sentado con las piernas abiertas en el metro ante las cámaras como parte del debate sobre el «manspreading». El video ha sido visto millones de veces y ha planteado la cuestión aún no resuelta de si fue «real» o escenificado. El hombre (su víctima) afirma que le pagaron por ello. La propia Dovgalyuk lo niega (2).

https://youtu.be/OuEbdReyAnU

Oración

Dios ✠ mío, ven en mi auxilio.
Señor, date prisa en socorrerme

Evangelio

San Mateo 19:13-21
Entonces le fueron presentados unos niños para que les impusiera las manos y orase; pero los discípulos les reñían. Mas Jesús les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos.» Y, después de imponerles las manos, se fue de allí. En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?» Él le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.» «¿Cuáles?» -le dice él. Y Jesús dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.» Dícele el joven: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?» Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego sígueme.»

Palabra del Señor

No dijo si tú tienes algo contra tu hermano



Evangelio según san Mateo, 5: 23- 24 «Por tanto, si fueses a ofrecer tu ofrenda al altar y allí te acordares que tu hermano tiene alguna cosa contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y ve primeramente a reconciliarte con tu hermano, y entonces ven a ofrecer tu ofrenda». (vv. 23- 24)

No dijo si tú tienes algo contra tu hermano, sino si tu hermano tiene algo contra ti, como imponiéndote con más dureza la necesidad de reconciliarte

San Jerónimo

Oración

Padre Eterno, yo Os ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la Divinidad de Vuestro Amadísimo Hijo Jesucristo, Nuestro Señor y Salvador, en desagravio por nuestros pecados, y por los pecados del mundo entero.

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
El que me ama guardará mi palabra —dice el Señor—,
y mi Padre lo amará, y vendremos a él.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Mt 12, 46-50.

Extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: «Estos son mi madre y mis hermanos».

✠ Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

EN aquel tiempo, estaba Jesús hablando a la gente, cuando su madre y sus hermanos se presentaron fuera, tratando de hablar con él.
Uno se lo avisó:
«Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren hablar contigo».
Pero él contestó al que le avisaba:
«¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?».
Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo:
«Estos son mi madre y mis hermanos. El que haga la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ese es mi hermano y mi hermana y mi madre».

Palabra del Señor

El argumento de la fiabilidad histórica del Nuevo Testamento



Es absolutamente equivocado decir que el Nuevo Testamento pasa la prueba de la evidencia interna. ¡El Nuevo Testamento está lleno de contradicciones! Luego, no se prueba la conclusión de la primera vía.

Respuesta: Para responder a esta objeción primero hay que entender bien las reglas y criterios a los que deben ceñirse los historiadores para aplicar correctamente la prueba de la evidencia interna. Una de estas reglas es que frente a una aparente inconsistencia o contradicción, el analista debe seguir aquel postulado de Aristóteles de acuerdo con el cual “el beneficio de la duda ha de ser dado al documento, y no debe arrogárselo el crítico para sí mismo”. En otras palabras, haciendo una analogía jurídica, el documento se considera “inocente” hasta que no se pruebe lo contrario. Por tanto, como bien ha señalado el académico John W. Montgomery, “uno debe dar atención a las afirmaciones del documento bajo análisis, y no suponer fraude o error excepto si el autor se descalifica por contradicciones o por inexactitudes factuales conocidas”. Y no solo eso. Aún en el caso en que el historiador se encuentre con lo que le parece una contradicción debe hacerse tres preguntas antes de proclamarla como tal:

1) ¿hemos comprendido bien este pasaje?,
2) ¿poseemos el conocimiento suficiente acerca de esta cuestión?, y
3) ¿podemos arrojar alguna luz adicional sobre esto a través de la investigación documental y arqueológica? Solo después de ello puede darse un juicio intelectualmente honesto sobre el tema.

Pues bien, dado ese contexto, ¿es el Nuevo Testamento un libro “plagado de contradicciones” como pretende la objeción? Al parecer no. Cuando le aplicamos al análisis del Nuevo Testamento los criterios mencionados varias de las “insalvables contradicciones” de las que nos hablan los críticos se muestran como puramente aparentes. Como muestra de ello responderemos brevemente a algunas de las “contradicciones” que más comúnmente se plantean

¿Se les dijo a los apóstoles que vayan a Galilea y así lo hicieron?

Sí (Mateo 28: 10,16).
No (Lucas 24: 33- 36)

Sí se les dijo a los apóstoles que vayan a Galilea y así lo hicieron. Lucas simplemente omite esto (no lo niega) por centrase en la aparición en Jerusalén. Esto no es extraño porque los mismos Evangelios refieren que Jesús se apareció en repetidas ocasiones a los discípulos. Por tanto, no hay contradicción.

En el obscuro Medievo



En música, aun hoy podemos deleitarnos con los himnos en canto llano y gregoriano–que hoy apasionan a varios músicos modernos– que siguen siendo un testimonio perenne de la música compuesta para mayor gloria de Dios. Pero no solo se cantaba a Dios o sobre Dios; en aquella época la música se daba tanto en el ámbito profano como en el religioso siendo incluso un vehículo para la transmisión de la cultura (solo el Cantar del Mío Cid es testimonio de ello). La música era como el río en el cual navegaban los conocimientos populares. Era en ella donde los trovadores narraban los sucesos acaecidos con gracia y armonía. Se creaban notas, melodías y hasta instrumentos propios (hoy todavía se usa el arpa, las flautas, el laúd, el órgano, la viola de rueda y de gamba, la cornamusa, etc.); ni qué decir de los eximios compositores medievales a los que hoy podemos oír gracias a sus partituras

Adam de la Halle, también conocido como Adan de la Hale, Adan d’Arras, Adan le Boscu d’Arras, Adam le Bossu (Adam el jorobado) y le boiteux (El Cojo), (Arras, Norte-Paso de Calais, c. 1240 – Nápoles, c. 1287) fue un trovero, puesto que compuso sus obras en lengua de oïl, poeta y músico francés quien terminó con la tradición largamente establecida de escribir poesía y música litúrgica, siendo uno de los fundadores del teatro secular en Francia. Pertenece a la tercera generación de troveros, que desarrolló su trabajo entre 1250 y 1300.

El ejemplo de Pablo



Evangelio según san Mateo, 5: 20- 22 «Porque os digo en verdad, que si vuestra justicia no fuere mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás: pues el que matare, reo será en el juicio. Mas yo os digo, que todo aquél que se enoja con su hermano, reo será en el juicio. Y quien dijere a su hermano raca, reo será en el concilio. Y quien dijere insensato, reo será en el infierno». (vv. 20- 22)

En estas tres sentencias debe observarse que hay palabras que se sobreentienden, exceptuada la primera, que tiene todas las palabras: «El que se enfurece, dijo, contra su hermano» (sin causa, según algunos); en la segunda, cuando dice: «Pero el que dijese a su hermano raca » (se entiende sin causa), y en la tercera, cuando dice: «Pero el que dijese fatuo», da a entender dos cosas: a su hermano y sin causa. Y esto es con lo que se defiende aquel dicho del Apóstol, que llama necios a los de Galacia, a quienes también denomina hermanos. No hace, pues, esto sin causa

San Agustín, de sermone Domini, 1, 9

Pablo en prisión, Rembrandt