Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Os enviaré el Espíritu de la verdad —dice el Señor—;
él os guiará hasta la verdad plena.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 16, 5-11.

Si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Ahora me voy al que me envió, y ninguno de vosotros me pregunta: “¿Adónde vas?”. Sino que, por haberos dicho esto, la tristeza os ha llenado el corazón. Sin embargo, os digo es la verdad: os conviene que yo me vaya; porque si no me voy, no vendrá a vosotros el Paráclito. En cambio, si me voy, os lo enviaré.
Y cuando venga, dejará convicto al mundo acerca de un pecado, de una justicia y de una condena. De un pecado, porque no creen en mí; de una justicia, porque me voy al Padre, y no me veréis; de una condena, porque el príncipe de este mundo está condenado».

Palabra del Señor.

Evangelio

Aleluya, aleluya, alaluya.
El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí –dice el Señor–;
y vosotros daréis testimonio.
Aleluya, aleluya, alaluya.


EVANGELIO
Jn 15, 26—16,4a.

El Espíritu de la verdad dará testimonio de mí.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuando venga el Paráclito, que os enviaré desde el Padre, el Espíritu de la verdad, que procede del Padre, él dará testimonio de mí; y también vosotros daréis testimonio, porque desde el principio estáis conmigo.
Os he hablado de esto, para que no os escandalicéis. Os excomulgarán de la sinagoga; más aún, llegará incluso una hora cuando el que os dé muerte pensará que da culto a Dios. Y esto lo harán porque no han conocido ni al Padre ni a mí.
Os he hablado de esto para que, cuando llegue la hora, os acordéis de que yo os lo había dicho».

Palabra del Señor

Los pensadores del “socialismo del Siglo XXI”



El “socialismo del Siglo XXI” es la expresión latinoamericana de la renacida izquierda. Como proyecto, con nombre y apellido, aquél nació formalmente el 27 de febrero de 2005 en Venezuela, oportunidad en la cual Hugo Chávez convocara a los intelectuales orgánicos, desde su insufrible programa televisivo “Aló Presidente”, a “inventar el socialismo del siglo XXI”. El socialismo no había muerto con la implosión soviética; debía “reinventarse” con los ajustes necesarios de acuerdo a las condiciones del nuevo siglo y a los nuevos postulados teóricos que los revisionistas del marxismo habían confeccionado.

De todo ello se habló con especial énfasis en los Foros Internacionales de Filosofía de Venezuela que empezaron precisamente en ese año, y que apuntaron a desempolvar ideas que se creían condenadas al museo de antigüedades de una vez para siempre. El proyecto del socialismo del Siglo XXI, en estos momentos, mientras estas líneas se escriben, está siendo pensado y repensado por intelectuales orgánicos dedicados a cumplimentar con la orden del difunto dictador venezolano y expandirlo a toda la región.

Aquí daremos apenas un vistazo a las ideas de algunos de ellos que, si bien en muchas cosas presentan un pensamiento más o menos heterogéneo, coinciden a pie juntillas en algo que no es nada menor para la tesis de nuestro trabajo: el carácter cultural de la revolución izquierdista del nuevo siglo. Y es que aquéllos son deudores, sin lugar a dudas, del pensamiento post-marxista que, tal como vimos, corrió su mirada desde la agitación de la clase obrera hacia la construcción de nuevos antagonismos sociales, culturales, étnicos, etarios, sexûâles, etcéter

Nicolás Márquez y Agustín Laje. El Libro Negro de la Nūëva Izquīērda: Ideolœgįa de génęrº o subversión cultural

¿Cómo gobierna Dios el mundo con su Providencia?



Dios ordinariamente no obra sino tras el velo de las causas segundas, es decir, de leyes por Él establecidas. Él rige los seres privados de razón por medio de las leyes físicas e inflexibles que jamás deroga sin especiales razones, aunque deban resultar algunos desórdenes parciales. Dios dirige a los hombres, seres racionales y libres, por medio de leyes morales; les impone la obligación o el deber de observarlas, pero no los fuerza a ello, por respeto a su voluntad libre. Los seres privados de razón alcanzan su fin particular, necesariamente, y por eso mismo su fin general, que es la glorificación de Dios.

De acuerdo con las leyes que Dios ha establecido y que Él dirige, cada día el sol nos alumbra, la tierra nos sostiene, el fuego nos calienta, el agua nos refresca; toda criatura, todo elemento se mantiene y obra según reglas constantes, cuyo autor y guardián es Dios mismo. Él ha dictado a los hombres leyes morales, cuya observancia debe llevarlos a su fin particular, que es la salvación, y al fin general de la creación, que es la glorificación de Dios.

El hombre, haga lo que haga, procura siempre la gloria de Dios, pero no siempre consigue su salvación; porque Dios le deja en libertad, lo mismo para el bien que para el mal. Dios da a todos los hombres los medios necesarios para alcanzar su fin; y ellos tienen la culpa si no lo consiguen. Dios subordina las cosas del tiempo a las de la eternidad; por ejemplo, si el justo no es recompensado en este mundo, lo será en el otro

R. P. Hillaire, la religión demostrada LOS FUNDAMENTOS DE LA FE CATÓLICA ANTE LA RAZÓN Y LA CIENCIA

Deficiencias de algunos. Exageraciones de otros



No crean, sin embargo, los inertes y los tibios que cuentan con nuestro asenso porque reprendemos a los que yerran y ponemos freno a los audaces; ni los imprudentes se tengan por alabados cuando corregimos a los negligentes y a los perezosos.

Aunque en esta nuestra carta encíclica tratamos, sobre todo, de la liturgia latina, no se debe a que tengamos menor estima de las venerandas liturgias de la Iglesia Oriental, cuyos ritos, transmitidos por venerables y antiguos documentos, nos son igualmente queridísimos; sino que más bien depende de las especiales condiciones de la Iglesia Occidental, que demandan la intervención de la autoridad nuestra.

Oigan, pues, dócilmente todos los cristianos la voz del Padre común, que desea ardientemente verlos unidos íntimamente a El, acercándose al altar de Dios, profesando la misma fe, obedeciendo a la misma ley, participando en el mismo sacrificio con un solo entendimiento y una sola voluntad.

Lo pide el honor debido a Dios; lo exigen las necesidades de los tiempos presentes. Efectivamente, después que una larga y cruel guerra ha dividido a los pueblos con sus rivalidades y estragos, los hombres de buena voluntad se esfuerzan ahora de la mejor manera posible por traerlos de nuevo a todos a la concordia.

Creemos, sin embargo, que ningún designio o iniciativa será en este caso más eficaz que un férvido espíritu y religioso celo de los que deben estar animados y guiados los cristianos, de modo que, aceptando sinceramente las mismas verdades y obedeciendo dócilmente a los legítimos Pastores en el ejercicio del culto debido a Dios, formen una Comunidad fraternal; puesto que «todos los que participamos del mismo pan, aunque muchos, venimos a ser un solo cuerpo»

CARTA ENCÍCLICA MEDIATOR DEI DEL SUMO PONTÍFICE PÍO XII SOBRE LA SAGRADA LITURGIA

Apariciones Marianas, Nuestra señora de Akita, Japón



(Pendiente de aprobación por la Santa Sede de la Iglesia católica)

Si una madre, desde un barco observase que su hijito se tiró de este yse está ahogando en el mar iqué no haría? Con absoluta seguridad, esta madre tiraría a su hijito cuerdas, flotadores, 1 tablas, botes salvavidas, e incluso bajaria ella misma a darle Su mano

Pero qué pasaría Si este hijo no quisiera recibir la ayuda de su madre y en lugarde esto quisiera ahogarse?

Quizá la madre, J con lágrimas en Sus ojos le suplicaria y hasta le gritaria a su hijo que echara mano de lo que le ha dado para que se salve En este punto del drama la decisión reposa
totalmente en el hijo: O corresponde a las súplicas de su madre O. … ise deja ahogar!


Esta escena tan trágica corresponde a la realidad de nuestros días Nuestra Señora observa como nos tiramos temerariamente de la barca de la Iglesia y así nos empezamos a hundir en el mar del pecado y en la inmundicia del mundo cuya consecuencia no solo será la infelicidad en la vida presente sino e fuego eterno en la futura

Entonces nuestra buena Madre nos lanza las «cuerdas’ del Santo Rosario los «flotadores’ de la mortificación y el ayuno, las «tablas’ de la ley del amor, dadas por Jesús en el E Evangelio, J el «bote salvavidas’ que son los Sacramentos, e incluso a través de sUs diferentes apariciones baja a nosotros, y como ve que no hacemos caso Ilora a través de sus imágenes, como en Akita, J Japón La Santísima Madre nos Viene a advertir como la Profetisa de los últimos tiempos los castigos que llegarán a la humanidad si no enmendamos nuestra vida

Secularización y origen de la batalla cultural



En suma, la esfera de la cultura en la sociedad moderna modifica sus elementos de forma radical. Al perder peso la religión y la tradición, sus custodios pierden por añadidura el relevante lugar de otrora concerniente a su reproducción. La cultura se vuelve un producto humano, consciente de sí, abierto al arbitrio de los hombres: en el centro de la cultura ya se ubica no la mera reproducción, sino la creación deliberada y pretendidamente autónoma. Esto, además, se articula con la emergencia del pluralismo moderno. ¿Por qué no podría cada uno, en un mismo marco común, elegir su cultura? ¿Y por qué, en consecuencia, no podría fabricarse cultura, de la misma manera que se fabrican automóviles, y por qué no podría distribuirse cultura, de la misma manera que se distribuye Coca Cola embotellada?

En efecto, si la cultura ya no está protegida por el halo de lo sagrado, ni confundida con la naturaleza que la circunda y ordena, se emancipa de las fuerzas que anteriormente limitaban los márgenes dentro de los cuales los cambios, lentos y graduales, eran viables. En la modernidad, al contrario, el cambio se convierte en lo distintivo de lo cultural, precisamente porque no hay otro límite que no sea el ingenio del hombre que procura tomar las riendas de su cultura en el marco de una nueva sociedad, mercantil y estatizada, como se verá en lo sucesivo.

La magia y la religión están fuera de juego, y la razón se postulará, como luego se desentrañará con mayor detalle, para tomar ella sola las riendas: el ingeniero cultural y la maquinaria cultural reemplazarán rápidamente al sacerdote y sus templos. El concepto moderno de cultura ha nacido, y su ambivalencia constitutiva se ha dejado ver por fin.

De ahora en adelante, la batalla cultural será posible y necesaria

AGUSTIN LAJE, LA BATALLA CULTURAL REFLEXIONES CRÍTICAS PARA UNA NUEVA DERECHA

La teoría de las cuerdas



De acuerdo con esta teoría desarrollada a inicios de los setenta, los componentes fundamentales de la materia no son como puntos matemáticos cero- dimensionales sino más bien como entidades unidimensionales (líneas) llamadas “cuerdas”. Estas cuerdas serían tan pequeñas que incluso en la diminuta escala de las partículas parecerían como puntos, siendo que cada partícula es creada de algún modo por los diferentes patrones de vibración de las cuerdas. Pronto comenzó a crecer el entusiasmo por la teoría de las cuerdas entre los físicos teóricos. En 1983, se publicaron 16 artículos sobre cuerdas; en 1984, 51; en 1985, 316 y en 1986, 639 (51). La razón de ello era que, como comenta Smolin, “la promesa de la teoría de las cuerdas excedía con mucho a cualquier otra teoría unificada propuesta hasta este momento” al punto que “rápidamente se generó una atmósfera casi como de secta religiosa: o eras un teórico de las cuerdas, o no lo eras”. Pero la teoría de las cuerdas se encontró con un problema: tras una versión inicial de ecuaciones que la sustentaba, fueron descubiertas otras ecuaciones, igualmente coherentes. Había alrededor de cinco grandes teorías de las cuerdas -basadas en un universo de diez dimensiones- y todas ellas parecían ser correctas. Los científicos no sabían qué hacer con la contradicción de cinco conjuntos de ecuaciones para describir el mismo fenómeno

Peter Woit, Not Even Wrong, Ed Basic Books 2006, p. 158

Lee Smolin, The Trouble with Physics, Ed E Houghton Mifflin 2006, P. 116

Peter Woit, Not Even Wrong, Ed. Basic Books 2006, p.215

Hijo de Dios



Evangelio según san Mateo, 5: 9- 9 «Bienaventurados los pacíficos, porque se llamarán hijos de Dios». (v. 9)

La bienaventuranza de los pacíficos es el premio de su adopción. Y por ello se dice: «Porque serán llamados hijos de Dios». El padre de todos es solamente Dios, y no se puede entrar a formar parte de su familia si no vivimos en paz mutuamente por medio de la caridad fraterna.

San Hilario, in Matthaeum, 4

En el obscuro Medievo





Es que la “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales, las esculturas que adornan el interior y el exterior de las casas y edificios, los instrumentos, el canto y la polifonía, etc. Es todo esto lo que un turista que viaje a Europa se obstinará una y otra vez por visitar. ¡Qué masoquistas que somos! Ir a visitar la obra de unos brutos “bárbaros”… Pero…

¿Bárbaros el canto llano gregoriano, la polifonía de Guillermo de Machaut ?