Fin de los tiempos y apariciones marianasSignos precursores del fin del mundo


Grandes calamidades públicas

Jesucristo anunció en el Evangelio varias de estas calamidades: “Oiréis hablar de guerras y de rumores de guerras; pero no os turbéis, porque es preciso que esto suceda, mas no es aún el fin. Se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá hambres y terremotos en diversos lugares; pero todo esto es el comienzo de los dolores” (Mt. 24,6-8).

Sabido es, sin embargo, que el discurso escatológico de nuestro Señor- del que están tomadas esas palabras- está lleno de dificultades y misterios. En él se habla unas veces de la ruina de Jerusalén; otras, del fin del mundo, y otras, de ambas cosas a la vez. Es muy difícil señalar exactamente qué es lo que corresponde a cada uno de esos acontecimientos. Ni los Santos Padres ni los modernos exégetas han podido precisarlo con exactitud. Nos parecen, por lo mismo, muy sensatas y acertadas las siguientes palabras de un notable expositor sagrado:

“Cristo habla a los suyos como si tuvieran que presenciar aquellos signos de su nueva venida, a pesar de que sabía muy bien que ese nuevo advenimiento estaba muy lejos todavía. ¿Por qué habla así? Pues porque quería que los suyos estuvieran siempre prevenidos por su venida, cuyo tiempo preciso quiso que permaneciera oculto, aunque en algún sentido muy real y verdadero de la muerte de cada uno ocurre el advenimiento de Cristo juez; y por eso se explica que los mismo apóstoles exhorten a los fieles a permanecer siempre preparados para el día del juicio.

Lo cierto es que muchos de estos signos parecen manifestarse en nuestra sociedad; ya el Evangelio ha sido predicado a gran parte de la humanidad, la apostasía es cada vez mayor, cada vez más los hombres, incluso los que se llaman cristianos, viven como paganos, y qué decir de las guerras y grandes calamidades como terremotos y fenómenos naturales que hemos presenciado. Además, otro gran signo de estos tiempos, han sido las continuas apariciones de nuestra Santísima Madre, que ha venido a advertir a sus hijos que el fin se acerca y que debemos estar preparados

LA REFUTACIÓN DE LA TRANSVERSALIZACIÓN DE GÉNęRº: ILUSIONES EN LUGAR DE CIENCIA


Butler utiliza la teoría del lenguaje para su argumentación e invierte la comprensión común del lenguaje, que dice que un término designa algo, que hace referencia a algo. Para ello, toma prestado de la teoría posmoderna de los signos y de ciertos modelos de pensamiento del filósofo francés Michel Foucault, perteneciente al posestructuralismo. Esto dio lugar al «constructivismo radical», según Jean- Paul Sartre, quien afirmó que cada ser humano debe hacerse a sí mismo lo que es. Así, también crea su realidad completamente solo. Por lo tanto, el matrimonio, la familia, las naciones y las normas éticas son creadas por el hombre, «construidas», y también podrían ser «deconstruidas» de nuevo.

En general, se asume que, por ejemplo, el concepto «mesa» existe porque el objeto «mesa» existe. La existencia del objeto es, por tanto, el origen del término. El término «mesa» describe el objeto real y lo representa lingüísticamente de una manera determinada. De este modo, somos capaces de abstraer las múltiples formas de la categoría «mesa» en una «idea de mesa» y de reconocerla y nombrarla como tal. Por tanto, las mesas tienen aspectos muy diferentes y, sin embargo, rara vez habrá desacuerdo sobre si un determinado objeto puede llamarse» mesa» o no. La teoría de las formas de Platón ya describe claramente este fenómeno del cerebro humano. En resumen: primero es la realidad y solo después el concepto. La mejor manera de ilustrar que esta suposición es correcta es simplemente analizar la teoría contraria de Judith Butler—basada en el constructivismo radical— hasta su conclusión lógica: Butler cuestiona la función descriptiva de los conceptos y desarrolla la siguiente teoría: el lenguaje no describe la realidad, al contrario, crea la realidad.

Si volvemos a tomar el ejemplo de la mesa, esto significa que «la mesa» no existe en sí misma, sino que solo aparece en nuestra idea del concepto de «mesa» y lo que la determina es nuestra idea del objeto «mesa». Así pues, aquí está: primero el concepto y luego la realidad. Una ocurrencia absurda. En base a eso, se podría utilizar el lenguaje para hacer realidad los unicornios y otras criaturas míticas. Pura ilusión. Papá Noel también surgió gracias al lenguaje, pero aun así, ningún Papá Noel de verdad sube por miles de millones de chimeneas en esta festividad. Según esta teoría, las tormentas o las erupciones volcánicas también podrían evitarse simplemente dejando de hablar de ellas y, preferiblemente, borrándolas de todos los diccionarios.

Cuando los científicos descubrieron, tras examinar la momia de Ramsés II, que el faraón había muerto probablemente de tuberculosis, el constructivista francés Robert Latour negó que esto fuera posible porque Robert Koch no había descubierto el virus hasta 1882: «Antes de Koch, el virus no tenía existencia real» (1). Qué visión del mundo tan absurda.

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Index librorum prohibitorum, 1571



La cantidad de títulos que empiezan a prohibirse por entonces da cuenta de la peligrosidad que las ideas por sí mismas comienzan a revestir para un orden en plena descomposición. Muchos impresores, y no solo los autores, serán a la postre perseguidos.

Pero la imprenta continúa desarrollándose, y todo apunta a ampliar el público, porque es precisamente el gran público lo que está en juego (entre el siglo XV y el XVI se editaron entre 150 y 200 millones de copias de libros en Europa).

Por ello incluso el latín vulgar empieza a ser reemplazado por las lenguas romances, por las itálico-occidentales, o bien deja aquel de imponerse cada vez más a diferentes niveles por sobre las variedades populares en desarrollo que mayoritariamente. Vicente Gonzalo Massot, Max Weber y su sombra. La polémica sobre la religión y Ediciones de dos mil libros ya era cosa frecuente para el siglo XVI. Los derechos de autor recién se introducirían en el siglo siguiente, en Inglaterra.

En 1762, Oliver Goldsmith decía: «En la actualidad, los pocos poetas de Inglaterra ya no dependen de los grandes para su subsistencia; ahora no tienen más patrones que el público, y este, considerado colectivamente, es un amo bueno y generoso». formaron el resto del árbol genealógico de las lenguas germánicooccidentales.

El propio Lutero tradujo la Biblia a un alemán muy claro (sus tesis llegaron a toda Alemania en solo quince días gracias a la imprenta, y al resto de Europa en solo un mes), mientras John Wyclif había hecho lo propio con el inglés bastante tiempo antes. En 1501, por ejemplo, en París, apenas el 9% de los libros publicados eran en francés, mientras que en 1530 el guarismo se disparó al 26 % y, en lo sucesivo, no dejaría de crecer. Descartes ya usaría el francés para escribir su Discurso del método en 1637, y agradecía de la siguiente manera al traductor de Los principios de la filosofía: «Vuestra traducción de mis Principios es tan clara y perfecta, que espero que sean leídos por más personas en francés que en latín y que sean mejor comprendidos»

Paralelamente, el campo universitario también mostrará cambios cuantitativos y cualitativos. «Entre comienzos del siglo XIV y 1500 las universidades europeas pasaron de ser unas quince o veinte a ser cerca de setenta», habiendo sido la mayoría de las nuevas universidades fundadas por el poder secular, como las de Viena, Heidelberg y Leipzig. Era evidente que la cultura estaba cambiando de manera drástica, cuantitativa y cualitativamente, y ese cambio iba acompañado por el desarrollo de los mecanismos de producción y reproducción cultural. En suma, la esfera de la cultura en la sociedad


Ediciones de dos mil libros ya era cosa frecuente para el siglo XVI Los derechos
de autor recién se introducirían en el siglo siguiente, en Inglaterra. * En 1762, Oliver
Goldsmith decía: <En la actualidad los pocos poetas de Inglaterra ya no dependen
de los grandes para Su subsistencia; ahora no tienen más patrones que el público,
este, considerado colectivamente, es un amo bueno y generosox a Citado en Daniel
Bell. S Las contradicciones culturales del capitalismo (Madrid: Alianza, 1977), P. 28


Lucien Febvre; Henri-Jean Martin The Coming of the Book: The Impact of
Printing 1 450-1800 (Londres: Verso, 1976), p. 262

Margaret Aston, The Fifteenth Century: The Prospect of Europe (Londres: Thames and Hudson. 1968), p 76 Citado en John Thompson, S Los media la modernidad Barcelona: Paidós, 2017), p. 85

Watson, Ideas, P. 608

René Descartes, Los principios de la flosofia (Madrid: Alianza S 1995), p. 7

Dios es simple



Decir que la existencia de un Diseñador es la que explica el orden y complejidad que observamos en los seres vivos es simple y llanamente no resolver el problema porque todavía quedaría sin explicar quién diseñó al Diseñador, que obviamente sería mucho más complejo. Por tanto, si vamos a permitirnos el lujo de postular la existencia de una entidad compleja organizada sin ofrecer una explicación, podríamos también reducirlo a un solo trabajo y postular la existencia de la vida tal y como la conocemos. En consecuencia, ya no es necesario un Diseñador.

Luego, no se prueba la conclusión de la quinta vía. Respuesta: Esta objeción también es planteada por el biólogo ateo Richard Dawkins. De acuerdo con Dawkins “cualquier Dios capaz de diseñar algo tan complejo como la maquinaria duplicadora del DNA/ proteína, de una forma tan inteligente, debe de haber sido al menos tan complejo y organizado como la propia máquina”; por tanto, “explicar el origen de la máquina del DNA/ proteína invocando un Diseñador sobrenatural es no explicar nada, ya que deja sin explicación el origen del Diseñador”. De esta forma, “el diseño inteligente resulta en un redoblamiento del problema (…) porque el mismo diseñador hace surgir inmediatamente el mayor problema de su propio origen (¿ quién diseñó al Diseñador?)”

Lo primero que hay que decir con respecto a esta objeción es que comete una falacia de blanco móvil. El teísmo no plantea que Dios no tiene explicación, sino solamente que no tiene causa. Se trata de cuestiones distintas. Obviamente un ser contingente requiere de una causa distinta a él porque, en virtud de su misma contingencia, no puede explicarse plenamente a sí mismo; en cambio, un Ser Subsistente no requiere de tal cosa porque, al existir por sí mismo en virtud de su propia Esencia, no requiere de otro ser para existir. ¿Significa esto que queda inexplicado? De ningún modo. El hecho de que el Ser Subsistente no tenga una causa distinta de Él no implica para nada que no tenga razón de ser. Él se constituye como la razón de ser de Sí mismo. Al ser ontológicamente autosuficiente no requiere de ningún referente externo para ser explicado. No sucede lo mismo con los seres de nuestra experiencia. Como hemos explicado con detalle en la tercera vía, éstos son esencialmente contingentes y, por tanto, para explicar su existencia, requieren necesariamente de un ser distinto de ellos. En consecuencia, dada su insuficiencia ontológica, no podemos–al menos filosóficamente- reducir la explicación a su sola existencia. La imposibilidad ontológica se impone y el hecho de que Dawkins diga que las cuestiones ontológicas no son más que “preguntas tontas” no hace que lo sean sino que más bien hace pensar que la tontería puede estar por su propio lado…

Pero ese no es el principal error de Dawkins. Su mayor error es postular un concepto demasiado biologista de Dios. Cuando Dawkins dice que “cualquier Dios capaz de diseñar algo tan complejo como la maquinaria duplicadora del DNA/ proteína, de una forma tan inteligente, debe de haber sido al menos tan complejo y organizado como la propia máquina” es más que evidente que está conceptuando su complejidad como una complejidad compuesta por partes. Pero el teísmo sostiene todo lo contrario. Como bien explica Santo Tomás de Aquino en la Suma Teológica, en Dios no hay ninguna composición ni de partes, ni de materia, ni de forma, ni de sustancia, sino que Él es absolutamente simple. Por tanto, considerado en sí mismo, Dios es simple y no complejo como pretende Dawkins. Está bien que él sea biólogo pero eso no le da derecho a reducir todos los aspectos de la existencia a la biología -como es que en realidad hace.

Richard Dawkins, El Relojero Ciego Ed RBA, Barcelona, 1993,p. 170.

Richard Dawkins, El Espejismo de Dios, Ed Bantam Press 2006 cap 4

Richard Dawkins, «Tiene propósito el universo?» debate entre Matt Ridley, Richard

Dawkins y Michael Shemer VS William Lane Craig, David Wolpe y Douglas Geivett, La Ciu-
dad de las Ideas Puebla México, 2010 primer «round»

Santo Tomás de Aquino Suma Teológica, Ia, q. 3

Paz



Evangelio según san Mateo, 5: 9- 9 «Bienaventurados los pacíficos, porque se llamarán hijos de Dios». (v. 9)

Son pacíficos en sí mismos aquéllos que, teniendo en paz todos los movimientos de su alma y sujetos a la razón, tienen dominadas las concupiscencias de la carne y se constituyen en Reino de Dios. En ellos, todas las cosas están tan ordenadas, que lo que hay en el hombre de mejor y más excelente domina a las demás aspiraciones rebeldes, que también tienen los animales. Y esto mismo que se distingue en el hombre (esto es, la inteligencia y la razón) se sujeta a lo superior, que es la misma verdad, el Hijo de Dios. Y no puede mandar a los inferiores quien no está subordinado a los superiores. Esta es la paz que se da en la tierra a los hombres de buena voluntad

San Agustín, de sermone Domini, 1, 2

Pervęrsįøn médica e ideología de gęnėrø



“Me siento demostrablemente peor desde que comencé con el tratamiento hormonal. Como muchos de mis amigos trāns, he visto que mi dįsføria se aceleró más desde que comencé la transición”. Esto se manifiesta por medio de ideas de sūicidïó: “Yo no tenía tendencias al sūicidïó antes del tratamiento hormonal. Ahora las experimento a menudo”. El suîcidįõ es una realidad alarmante en la comunidad trªns. ¿Por qué entonces un médico debe realizar una cirugía que destruye la vida de la persona, además de no lograr el objetivo deseado (cambio de sėxô), ni mejora e incluso empeora la condición subyacente, aumentando así la probabilidad de sūicidïó? Es realmente criminal.

El problema aquí es que el modelo implícito (y a veces explícito) de la relación médico- paciente es contractual: el médico vende sus servicios a pedido, siendo restringido solo por la ley (aunque puede negar sus servicios si el paciente no puede pagar el precio). Estas son las únicas condiciones: la libre determinación y deseo del paciente y que el médico reciba el dinero por el trabajo hecho para así darle al paciente lo que este desea.

Mientras tenga el dinero, no hay problema que un paciente quiera arreglarse la nariz, cambiar su sėxô, determinar el sęxô y características del niño por nacer (por la fecundación in vitro) o eliminar la vida en el vientre materno.

El médico lo va a hacer siempre y cuando el precio sea el correcto y el contrato sea explícito en que, si el cliente no está satisfecho o el tratamiento sale mal, no es culpa y responsabilidad del médico. Hay personas que realmente han pervertido la medicina.

Long Chu Andrea «Surgery, Hormones, But Not Happiness», The New York Times Nov 25, 2018
https:/ /www.nytimes.com/2018/11/24/opinion/sunday/ vaginoplasty-transgender-
medicine.html

Pablo Muñoz Iturrieta Atrapado en el cuerpo equivocado La idęolögīa de gėnērø frente a la ciencia y la filosofía

En el oscuro Medievo



la “Edad Media” construyó cosas tan horripilantes que incluso hasta el día de hoy existe gente que desea despilfarrar sus ahorros y masacrar sus sentidos con las catedrales góticas y románicas, los manuscritos iluminados, los frescos en las paredes de los claustros o iglesias, la poesía medieval, los cantares de gesta, los vitrales, las esculturas que adornan el interior y el exterior de las casas y edificios, los instrumentos, el canto y la polifonía, etc. Es todo esto lo que un turista que viaje a Europa se obstinará una y otra vez por visitar.

¡Qué masoquistas que somos! Ir a visitar la obra de unos brutos “bárbaros”… Pero…

¿Bárbaros son los vitrales de Chartres o los de la Sainte- Chapelle?

Oración

Nuestro auxilio ✠ es el nombre del Señor. Que hizo el cielo y la tierra

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
A vosotros os llamo amigos –dice el Señor–,
porque todo lo que he oído a mi Padre
os lo he dado a conocer.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 15, 12-17.

Esto os mando: que os améis unos a otros.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Este es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor

Cambio cultural, efectos




Estos cambios culturales sirven por supuesto a cambios de índole político y económico. Donde la multiplicidad de iglesias desactivó el dominio efectivo de la Iglesia Católica, el mantenimiento del orden social y cultural terminó en manos civiles y sirvió a la centralización estatal. Toda una «voluntad de saber» será concentrada en el Estado, que encontrará en la ecuación saber-poder la razón para financiar la producción de nuevo conocimiento y su aplicación práctica.

Adicionalmente, la ascesis calvinista establecerá una ética del trabajo duro y de la autodisciplina que, fundada en los logros personales en el aquí abajo, determina nuestro lugar en el allá arriba, dinamizando sin proponérselo el crecimiento racional de los negocios y la actividad profesional.

Vicente Massot, analizando los estudios de Ernst Troeltsch al respecto, ofrece una importante conclusión que ilustra lo que aquí se viene exponiendo: «el protestantismo —sobre todo el nuevo— al haber renegado de una autoridad o jerarquía omnicomprensiva, hizo que la religiosidad naciente no estuviese directamente vinculada a la cultura».

No es, en efecto, simplemente la fragmentación de una tradición y de una institución tradicional lo que hace al protestantismo tan importante para la modernidad, sino su capacidad para inaugurar una nueva tradición donde lo religioso se ha desplazado, sobre todo, a la esfera de lo privado.

Vicente Gonzalo Massot Max Weber su sombra. La polémica sobre la religión el
capitalismo (Buenos Aires: Grupo Editor Latinoamericano, – 1992)