Más allá de sus preceptos, la Ley nueva contiene los consejos evangélicos. La distinción tradicional entre mandamientos de Dios y consejos evangélicos se establece por relación a la caridad, perfección de la vida cristiana. Los preceptos están destinados a apartar lo que es incompatible con la caridad. Los consejos tienen por fin apartar lo que,Sigue leyendo «La ley nueva»
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La ley nueva
La Ley nueva es llamada ley de amor, porque hace obrar por el amor que infunde el Espíritu Santo más que por el temor; ley de gracia, porque confiere la fuerza de la gracia para obrar mediante la fe y los sacramentos; ley de libertad (cf St 1, 25; 2, 12), porque nos libera deSigue leyendo «La ley nueva»
Enseñanza de los apóstoles
Al Sermón del monte conviene añadir la catequesis moral de las enseñanzas apostólicas, como Rm 12-15; 1 Co 12-13; Col 3-4; Ef 4-5, etc. Esta doctrina transmite la enseñanza del Señor con la autoridad de los Apóstoles, especialmente exponiendo las virtudes que se derivan de la fe en Cristo y que anima la caridad, elSigue leyendo «Enseñanza de los apóstoles»
La ley evangélica
entraña la elección decisiva entre “los dos caminos” (cf Mt 7, 13-14) y la práctica de las palabras del Señor (cf Mt 7, 21-27); está resumida en la regla de oro: “Todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros; porque ésta es la ley y los profetas” (Mt 7, 12; cf LcSigue leyendo «La ley evangélica»
La ley nueva
La Ley nueva practica los actos de la religión: la limosna, la oración y el ayuno, ordenándolos al “Padre [] que ve en lo secreto”, por oposición al deseo “de ser visto por los hombres” (cf Mt 6, 1-6; 16-18). Su oración es el Padre Nuestro (Mt 6, 9-13).
La Ley evangélica
lleva a plenitud los mandamientos de la Ley. El Sermón del monte, lejos de abolir o devaluar las prescripciones morales de la Ley antigua, extrae de ella sus virtualidades ocultas y hace surgir de ella nuevas exigencias: revela toda su verdad divina y humana. No añade preceptos exteriores nuevos, pero llega a reformar la raízSigue leyendo «La Ley evangélica»
La ley evangélica
“da cumplimiento” (cf Mt 5, 17-19), purifica, supera, y lleva a su perfección la Ley antigua. En las “Bienaventuranzas” da cumplimiento a las promesas divinas elevándolas y ordenándolas al “Reino de los cielos”. Se dirige a los que están dispuestos a acoger con fe esta esperanza nueva: los pobres, los humildes, los afligidos, los limpiosSigue leyendo «La ley evangélica»
O Rex Gentium
O Rex Gentium, et desideratus earum,lapisque angularis, qui facis utraque unum:veni, et salva hominem, quem de limo formasti. ¡Oh, Rey de las naciones y Deseado de los pueblos,Piedra angular de la Iglesia, que haces de dos pueblos uno solo:ven y salva al hombre,que formaste del barro de la tierra! (Cf. Ag. 2, 7; Ef. 2,Sigue leyendo «O Rex Gentium»
La ley nueva
La Ley nueva es la gracia del Espíritu Santo dada a los fieles mediante la fe en Cristo Actúa por la caridad, utiliza el Sermón del Señor para enseñarnos lo que hay que hacer, y los sacramentos para comunicarnos la gracia de realizarlo: «El que quiera meditar con piedad y perspicacia el Sermón que nuestroSigue leyendo «La ley nueva»
La Ley nueva o Ley evangélica
La Ley nueva o Ley evangélica es la perfección aquí abajo de la ley divina, natural y revelada. Es obra de Cristo y se expresa particularmente en el Sermón de la Montaña. Es también obra del Espíritu Santo, y por él viene a ser la ley interior de la caridad: “Concertaré con la casa deSigue leyendo «La Ley nueva o Ley evangélica»