Inmaculada Concepción

Es dulce y piadoso creer que la infusión del alma de María se efectuó sin pecado original, de modo que en la mismísima infusión de su alma ella fue también purificada del pecado original y adornada con los dones de Dios, recibiendo un alma pura infundida por Dios; de modo que, desde el primer momentoSigue leyendo «Inmaculada Concepción»

PIEDRAS DEL EDIFICIO ETERNO

De los escritos de san Pío de Pietralcina, presbítero (Edición 1994: II, 87-90, n. 8) Mediante asiduos golpes de cincel salutífero y cuidadoso despojo, el divino Artífice busca preparar piedras para construir un edificio eterno, como nuestra madre, la santa Iglesia Católica, llena de ternura, canta en el himno del oficio de la dedicación deSigue leyendo «PIEDRAS DEL EDIFICIO ETERNO»

Alternativa a las lauretanas

Señor ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros Señor ten piedad de nosotros Jesucristo, óyenos Jesucristo, escúchanos Dios Padre Celestial, ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del mundo, Dios Espíritu Santo, Santísima Trinidad, un solo Dios, Santa María, ruega por nosotros (en adelante, a cada súplica mariana se responde así) Santa MadreSigue leyendo «Alternativa a las lauretanas»

Dones y frutos del Espíritu Santo

La vida moral de los cristianos está sostenida por los dones del Espíritu Santo. Estos son disposiciones permanentes que hacen al hombre dócil para seguir los impulsos del Espíritu Santo Los siete dones del Espíritu Santo son: sabiduría, inteligencia, consejo, fortaleza, ciencia, piedad y temor de Dios. Pertenecen en plenitud a Cristo, Hijo de DavidSigue leyendo «Dones y frutos del Espíritu Santo»

La caridad

La práctica de la vida moral animada por la caridad da al cristiano la libertad espiritual de los hijos de Dios. Este no se halla ante Dios como un esclavo, en el temor servil, ni como el mercenario en busca de un jornal, sino como un hijo que responde al amor del “que nos amóSigue leyendo «La caridad»

La caridad

Si no tengo caridad —dice también el apóstol— “nada soy”. Y todo lo que es privilegio, servicio, virtud misma si no tengo caridad, “nada me aprovecha” (1 Co 13, 1-4). La caridad es superior a todas las virtudes. Es la primera de las virtudes teologales: “Ahora subsisten la fe, la esperanza y la caridad, estasSigue leyendo «La caridad»

Los caridad

Fruto del Espíritu y plenitud de la ley, la caridad guarda los mandamientos de Dios y de Cristo: “Permaneced en mi amor. Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor” (Jn 15, 9-10; cf Mt 22, 40; Rm 13, 8-10) Cristo murió por amor a nosotros cuando éramos todavía “enemigos” (Rm 5, 10). El SeñorSigue leyendo «Los caridad»

La caridad

La caridad es la virtud teologal por la cual amamos a Dios sobre todas las cosas por Él mismo y a nuestro prójimo como a nosotros mismos por amor de Dios Jesús hace de la caridad el mandamiento nuevo (cf Jn 13, 34). Amando a los suyos “hasta el fin” (Jn 13, 1), manifiesta elSigue leyendo «La caridad»

Esperanza

La esperanza Podemos, esperar la gloria del cielo prometida por Dios a los que le aman (cf Rm 8, 28-30) y hacen su voluntad (cf Mt 7, 21). En toda circunstancia, cada uno debe esperar, con la gracia de Dios, “perseverar hasta el fin” (cf Mt 10, 22; cf Concilio de Trento: DS 1541) ySigue leyendo «Esperanza»

La esperanza

La esperanza cristiana se manifiesta desde el comienzo de la predicación de Jesús en la proclamación de las bienaventuranzas. Las bienaventuranzas elevan nuestra esperanza hacia el cielo como hacia la nueva tierra prometida; trazan el camino hacia ella a través de las pruebas que esperan a los discípulos de Jesús. Pero por los méritos deSigue leyendo «La esperanza»