Oración

La fuente de la sabiduría es la palabra de Dios, sus canales son los mandamientos eternos. El principio de la sabiduría es el temor del Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Mis ovejas escuchan mi voz, dice el Señor; yo las conozco y ellas me siguen.
Aleluya.

EVANGELIO
Lc 14, 1-6.

Si a uno se le cae al pozo el burro o el buey, ¿no lo saca, aunque sea sábado?

✠ Lectura del santo Evangelio según San Lucas.

Un sábado, entró Jesús en casa de uno de los principales fariseos para comer, y ellos le estaban espiando. Jesús se encontró delante un hombre enfermo de hidropesía y dirigiéndose a los letrados y fariseos, preguntó: ¿Es lícito curar los sábados, o no? Ellos se quedaron callados. Jesús, tocando al enfermo, lo curó y lo despidió. Y a ellos les dijo: Si a uno de vosotros se le cae al pozo el burro o el buey, ¿no lo saca enseguida, aunque sea sábado? Y se quedaron sin respuesta.

Palabra del Señor

Los errores de la teología de la liberación

Pero, desde un punto de vista descriptivo, conviene hablar de las teologías de la liberación, ya que la expresión encubre posiciones teológicas, o a veces también ideológicas, no solamente diferentes, sino también a menudo incompatibles entre sí.
El presente documento sólo tratará de las producciones de la corriente del pensamiento que, bajo el nombre de « teología de la liberación » proponen una interpretación innovadora del contenido de la fe y de la existencia cristiana que se aparta gravemente de la fe de la Iglesia, aún más, que constituye la negación práctica de la misma.
Préstamos no criticados de la ideología marxista y el recurso a las tesis de una hermenéutica bíblica dominada por el racionalismo son la raíz de la nueva interpretación, que viene a corromper lo que tenía de auténtico el generoso compromiso inicial en favor de los pobres
SAGRADA CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA «TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN»

El principio de no contradicción (dogma filosófico)



De acuerdo con este dogma una cosa no puede ser y no- ser de un determinado modo al mismo tiempo y bajo el mismo aspecto. O, en términos más epistemológicos, si una determinada proposición (dado su contexto) es verdadera no puede ser verdad su contraria. Así, por ejemplo, si la proposición “Dios existe” es verdadera no puede ser verdad la proposición “Dios no existe”. Como bien es sabido esta formulación del principio de no contradicción se la debemos al ya varias veces citado Aristóteles. En su Metafísica él nos dice: “Principio cierto por excelencia es aquel respecto del cual todo error es imposible. (…) Pero ¿cuál es este principio? Es el siguiente: que es imposible que el mismo atributo pertenezca y no pertenezca al mismo sujeto, en un mismo tiempo y bajo la misma relación. (…) Este principio, decimos, es el más cierto de los principios. (…) No es posible, en efecto, que pueda concebir nadie que una cosa exista y no exista al mismo tiempo” (5). Entre los filósofos que (también inútilmente) han intentado negar este dogma tenemos al alemán Georg Wilhelm Friedrich Hegel. Según Hegel, dado que “el puro ser y la pura nada son la misma cosa” (6) porque el “ser” no es más que “la pura indeterminación y el puro vacío” (7), una cosa puede, en su “movimiento dialéctico”, ser y no- ser al mismo tiempo y, por tanto, el principio de no contradicción no es válido. La negación no es más que una fase de la “superación dialéctica” de las cosas y, en consecuencia, “no hay lo malo como tampoco hay lo falso” (8). A estas afirmaciones de Hegel hay que responder lo mismo que Aristóteles respondía a Heráclito (que también pretendía negar el principio de no contradicción): “Que se diga una cosa no implica necesariamente que se piense”. Y es que “es evidentemente imposible que el mismo hombre conciba al mismo tiempo que una misma cosa es y no es” (9)

De esta forma, si Hegel creyera realmente lo que dice entonces nos estaría dando la razón ya que si el principio de no contradicción no es válido decir “El principio de no contradicción no es válido” sería lo mismo que decir “El principio de no contradicción sí es válido”. Así que no hay forma de escapar del mismo. Luego, el principio de no contradicción debe ser aceptado como un dogma

¿DIOS EXISTE?: El libro que todo creyente deberá (y todo ateo temerá) leer
Dante A. Urbina

Sobre la misa de siempre



Y sin embargo este bien fundado interés se tropieza con la incomprensión, la frialdad, o la abierta hostilidad. El Papa y los obispos de nuestro día debieran escuchar la voz creciente de los jóvenes que piden una restauración del mundo vivo y venerable de la verdad sobrenatural y de la sublimidad que se encuentra en la Misa tradicional en latín. La llamada de la gente joven podría parafrasearse en las siguientes palabras “ahora conocemos y amamos los tesoros litúrgicos de nuestra madre la Iglesia, un tesoro del que hemos sido privados”. Del motu proprio Summorum pontificium del Papa Benedicto XVI, el novelista alemán Martín Mosenbach ha escrito: “Contra una oposición abrumadora abrió una compuerta. Ahora el agua debe fluir, y nadie que sostenga que la liturgia sea un componente esencial de la fe puede inhibirse de esta tarea. La liturgia ES la Iglesia, cada Misa celebrada en el espíritu tradicional es inconmensurablemente más importante que cualquier palabra de cualquier papa. Es el hilo rojo que debe dibujarse a través de la gloria y la miseria de la historia de la Iglesia; donde la forma tradicional de la Misa continúa, las fases del gobierno arbitrario papal se convertirán en notas a pie de página de la historia… la totalidad de las demandas progresivas se han roto, ese es el trabajo del Papa Benedicto XVI” 1. Hoy el revivir de la Misa tradicional en latín se lleva a cabo por el clero joven, por la gente joven, por familias jóvenes. Esto es un signo alentador de esperanza en medio de una catástrofe litúrgica general. La liturgia tradicional de nuestra madre la Iglesia es invencible; no tiene que temer nada de ninguna catástrofe.

Athanasius Schneider. Christus vincit!

Los ídolos de Egipto se conmovieron de su presencia



Evangelio según san Mateo, 2: 13- 15 Después que ellos se fueron, he aquí un Angel del Señor apareció en sueños a José, y le dijo: «Levántate y toma al niño y a su madre y huye a Egipto, y estáte allí hasta que yo te lo diga. Porque ha de acontecer que Herodes busque al niño para matarle». Levantándose José, tomó al niño y a su madre de noche, y se retiró a Egipto. Y permaneció allí hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliese lo que había dicho el Señor por el Profeta, que dice: De Egipto llamé a mi Hijo. (vv. 13- 15)

El profeta Isaías había predicho la huida del Señor a Egipto, por estas palabras: «He aquí que el Señor subirá sobre una nube ligera, y entrará en Egipto y serán conmovidos los ídolos de Egipto con su presencia» ( Is 19,1 ). San Mateo tiene la costumbre de confirmar todo cuanto dice, y esto porque escribió para los judíos, por ello añade: «Para que se cumpliese lo que había dicho el profeta: De Egipto llamé a mi hijo»

Remigio

Almuerzo

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Oración

Señor Dios nuestro, que nos llevaste al conocimiento de tu nombre por la predicación de los apóstoles, te rogamos que, por la intercesión de san Simón y san Judas, tu Iglesia siga siempre creciendo con la conversión incesante de los pueblos. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
A ti, oh Dios, te alabamos, a ti, Señor, te reconocemos;
a ti te ensalza el glorioso coro de los apóstoles, Señor.
leluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 6, 12-19.

Escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles.

Lectura del santo Evangelio según san Lucas.

EN aquellos días, Jesús salió al monte a orar y pasó la noche orando a Dios.
Cuando se hizo de día, llamó a sus discípulos, escogió de entre ellos a doce, a los que también nombró apóstoles: Simón, al que puso de nombre Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, Juan, Felipe, Bartolomé, Mateo, Tomás, Santiago el de Alfeo, Simón, llamado el Zelote; Judas el de Santiago y Judas Iscariote, que fue el traidor.
Después de bajar con ellos, se paró en una llanura con un grupo grande de discípulos y una gran muchedumbre del pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón. Venían a oírlo y a que los curara de sus enfermedades; los atormentados por espíritus inmundos quedaban curados, y toda la gente trataba de tocarlo, porque salía de él una fuerza que los curaba a todos.

Palabra del Señor.

Kyrie Eleison

Grito desesperado a la Santísima Trinidad

Kyrie Eleison del Griego: Señor ten piedad