En otra parte, prueba Santo Tomás que Cristo es Cabeza de la Iglesia por razón de su dignidad, de su gobierno y de su causalidad. Y la razón formal de ser nuestra Cabeza es la plenitud de su gracia habitual, connotando la gracia de unión. De manera que, según Santo Tomás, es esencialmente la mismaSigue leyendo «Jesús cabeza de la iglesia»
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¿Cuándo vendrá este diluvio de fuego de puro amor?
¿Cuándo vendrá este diluvio de fuego de puro amor? ¿Cuándo vendrá este diluvio de fuego de puro amor, que Tú debes enviar sobre toda la tierra, de manera tan dulce y vehemente, que todas las naciones –los turcos, los idólatras, los mismos judíos– se abrasarán en él y se convertirán? “Ninguna cosa escapa a suSigue leyendo «¿Cuándo vendrá este diluvio de fuego de puro amor?»
Negligencia en la oración
Evangelio según san Mateo, 6: 5- 6 «Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada laSigue leyendo «Negligencia en la oración»
En el obscuro Medievo
En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permitenSigue leyendo «En el obscuro Medievo»
Evangelio
San Mateo 25:14-23«Es también como un hombre que, al ausentarse, llamó a sus siervos y les encomendó su hacienda: a uno dio cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad; y se ausentó. Enseguida, el que había recibido cinco talentos se puso a negociar con ellos y ganóSigue leyendo «Evangelio»
¿No podría Dios aniquilar el alma?
Sí; absolutamente hablando, Dios podría aniquilarla en virtud de su omnipotencia; pero no lo hará, porque no la ha creado inmortal por naturaleza para destruirla después. Además de esto, sus atributos divinos, su sabiduría y su justicia a ello se oponen. El alma no existe necesariamente; Dios la ha creado libremente y, por lo tanto,Sigue leyendo «¿No podría Dios aniquilar el alma?»
A Jesucristo
Orden, perfección e influjo Le corresponde, finalmente, el influjo vital sobre todos los miembros de la Iglesia, ya que de su plenitud recibimos todos gracia sobre gracia» (Io. I,I6) San Pablo recogió en un texto sublime estas tres funciones de Cristo como Cabeza de la Iglesia cuando escribe a los Colosenses (1,I8-20): El es laSigue leyendo «A Jesucristo»
La oración y los sentidos
Evangelio según san Mateo, 6: 5- 6 «Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada laSigue leyendo «La oración y los sentidos»
En el obscuro Medievo
En la pintura, una vez más, nos vemos obligados a citar las grandes obras que aun permanecen y que nos siguen asombrando, de las cuales no siempre han quedado los nombres de sus autores, pero toda iglesia europea (cristiandad) de aquella época es testigo de lo que decimos. Sin embargo hay algunos nombres que permitenSigue leyendo «En el obscuro Medievo»
Diluvio de agua y sangre
El reino especial de Dios Padre duró hasta el diluvio y terminó con un diluvio de agua. El reino de Jesucristo terminó con un diluvio de sangre. Pero tu reino, Espíritu del Padre y del Hijo, continúa actualmente, y terminará con un diluvio de fuego, de amor y de justicia 1 Jn 5,8; Manuscrito RentySigue leyendo «Diluvio de agua y sangre»