Señor, no soy digno de que entres en mi casa

Evangelio según san Mateo, 8: 5-9 Y habiendo entrado en Cafarnaúm, se llegó a El un Centurión rogándole y diciendo: «Señor, mi siervo está postrado en casa paralítico y es reciamente atormentado». Y le dijo Jesús: «Yo iré y lo sanaré». Y respondiendo el Centurión, dijo: «Señor, no soy digno de que entres en miSigue leyendo «Señor, no soy digno de que entres en mi casa»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»

La angustia de Cristo ante la muerte

LA AGONÍA DE CRISTOPor Santo Tomás Moro I. «SOBRE LA TRISTEZA, AFLICCIÓN MIEDO Y ORACIÓN DE CRISTO ANTES DE SER CAPTURADO» (Mt 26, Mc 14, Lc 22, Ju 18).Oración y mortificación con Cristo La angustia de Cristo ante la muerte «Y dijo a los discípulos: Sentaos aquí mientras yo voy más allá y hago oración.Sigue leyendo «La angustia de Cristo ante la muerte»

Joseph E. Strickland

19 de septiembre de 2023 Mis queridos hijos e hijas en Cristo: Les escribo hoy para discutir más a fondo la tercera verdad básica de la que hablé en mi primera carta pastoral publicada el 22 de agosto de 2023: “El sacramento del Matrimonio es instituido por Dios. Por la Ley Natural, Dios ha establecidoSigue leyendo «Joseph E. Strickland»

Evangelio

San Lucas 11:47-51«¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros erigís monumentos. «Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los matarán ySigue leyendo «Evangelio»

Y los suyos no lo recibieron

Evangelio según san Mateo, 8: 5-9 Y habiendo entrado en Cafarnaúm, se llegó a El un Centurión rogándole y diciendo: «Señor, mi siervo está postrado en casa paralítico y es reciamente atormentado». Y le dijo Jesús: «Yo iré y lo sanaré». Y respondiendo el Centurión, dijo: «Señor, no soy digno de que entres en miSigue leyendo «Y los suyos no lo recibieron»