Jesús en el Apocalipsis

La imaginería del Reino inunda el Libro bíblico del Apocalipsis. En él se habla de Jesús como el Primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra, rememorando lo que se dijo de David en el Salmo 89, 28: Yo lo construiré mi primogénito, el más eximio entre los reyes deSigue leyendo «Jesús en el Apocalipsis»

Por siempre sea Alabado

Sed por siempre alabado, mi buen Jesús, por mí y por todas las criaturas! Por vuestra mediación ofrezco a la Santísima Trinidad las alabanzas y acción de gracias que recibís hasta el fin del mundo. Ruego a los coros celestiales y a los bienaventurados, unan la expresión de su gratitud a la nuestra, para ensalzaros,Sigue leyendo «Por siempre sea Alabado»

Unión hipostatica

Hay que precaverse aquí contra el error de Nestorio, que dice: cuando la Escritura divina tiene que hablar acerca del nacimiento de Cristo, que es de la Virgen María, o acerca de su muerte, nunca le da el nombre de Dios, sino los de Cristo, Hijo o Señor, tres términos significativos de las dos naturalezas,Sigue leyendo «Unión hipostatica»

Rasgarse las vestiduras

El gesto de indignación de rasgarse las vestiduras, ya fuese espontáneo o fingido, constituía un acto obligado, con una reglamentación específica, sobre todo ante casos de blasfemia. Incluso Marcos (Mc 14, 64) acompaña el acto con un: «Habéis oído la blasfemia. ¿Qué os parece?», y Mateo (Mt 26, 65) dice: «¡Ha blasfemado!» Evidentemente estamos anteSigue leyendo «Rasgarse las vestiduras»

Hágase tu voluntad

Por la oración, podemos “discernir cuál es la voluntad de Dios” (Rm 12, 2; Ef 5, 17) y obtener “constancia para cumplirla” (Hb 10, 36). Jesús nos enseña que se entra en el Reino de los cielos, no mediante palabras, sino “haciendo la voluntad de mi Padre que está en los cielos” (Mt 7, 21)Sigue leyendo «Hágase tu voluntad»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»