Unión hipostatica

Hay que precaverse aquí contra el error de Nestorio, que dice: cuando la Escritura divina tiene que hablar acerca del nacimiento de Cristo, que es de la Virgen María, o acerca de su muerte, nunca le da el nombre de Dios, sino los de Cristo, Hijo o Señor, tres términos significativos de las dos naturalezas,Sigue leyendo “Unión hipostatica”

Monte Sión

No debe de sorprendernos saber que cuando acudimos a Misa, vamos a la morada del Rey David: “Os habéis acercado al Monte Sión, a la ciudad del Dios Vivo”. La Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles en asamblea gozosa, y a la iglesia (ekklesia) de los primogénitos (Hb, 12, 22). Aunque la Jerusalén terrenalSigue leyendo “Monte Sión”

¿Cuántos soldados detuvieron a Cristo?

Hay un detalle importante en el prendimiento, que normalmente se soslaya al leer los relatos de la Pasión. San Juan en su relato menciona, junto con los servidores del Sanedrín, la speira (o «cohorte» en latín) con su jefe (xiliaryos, en griego), que comandaba la tropa. Una speira romana estaba compuesta de alrededor de seiscientosSigue leyendo “¿Cuántos soldados detuvieron a Cristo?”

Jesucristo

El cetro no saldrá de Judá, ni el legislador de entre sus pies, hasta que venga Aquél que debe ser enviado; Él será el que reúna a todas las naciones» (Gén., 49, 10)

Cuatro mensajeros

Cuatro cosas nos enseña el Evangelio sobre Jesucristo: la Divinidad que asume la naturaleza humana; la naturaleza humana que es asumida; su Muerte, por la que somos librados de la esclavitud; y su Resurrección, por la que se nos abre la puerta a la vida gloriosa. Esto es lo que profetiza Ezequiel bajo la figuraSigue leyendo “Cuatro mensajeros”

Símbolos cristianos

Detalle del ave fénix en la hoguera de las catacumbas de Priscilla (II-III) Roma. © Pontificia Academia de Arte SacroEl ave fénix, ave mítica de Arabia que, según creían los antiguos, renace de sus cenizas después de un determinado número de siglos, es el símbolo de la resurrección

La oración a Jesús

Pero el Nombre que todo lo contiene es aquel que el Hijo de Dios recibe en su encarnación: JESÚS. El nombre divino es inefable para los labios humanos (cf Ex 3, 14; 33, 19-23), pero el Verbo de Dios, al asumir nuestra humanidad, nos lo entrega y nosotros podemos invocarlo: “Jesús”, “YHVH salva” (cf MtSigue leyendo “La oración a Jesús”

La oración a Jesús

La oración de la Iglesia, alimentada por la palabra de Dios y por la celebración de la liturgia, nos enseña a orar al Señor Jesús. Aunque esté dirigida sobre todo al Padre, en todas las tradiciones litúrgicas incluye formas de oración dirigidas a Cristo. Algunos salmos, según su actualización en la Oración de la Iglesia,Sigue leyendo “La oración a Jesús”