La batalla cultural



Las batallas culturales son, en efecto, batallas por las disposiciones que se logran por medio de contenidos culturales.

Una canción, un video, una imagen, una pintura, un libro, un discurso filosófico, un panfleto, un happening, un meme: la forma del elemento cultural es variable, pero sus pretensiones
en una batalla cultural siempre estriban en disponer una forma.de ver el mundo y de estar en él. Lo que define a un elemento cultural como munición es precisamente esta intención
deliberada de disponer culturalmente. En una batalla armada, el armamento dispone sobre la vida y la muerte; en una batalla cultural, las municiones culturales disponen sobre la imagen de la vida y la muerte. Ahora bien, como las batallas culturales procuran disponer no aisladamente sino hegemónicamente, y como la hegemonía demanda por definición una extensión cuantitativa del dominio (lo hegemónico es lo que se impone a
y se acepta por las masas), las batallas culturales dificilmente pueden esquivar las prestaciones masivas de los mecanismos económicos. (Sin forzar demasiado la analogía podría decirse que las municiones culturales pretenden siempre magnitudes nucleares; no son municiones uno a uno, sino uno a demasiados).

En efecto, la hegemonía es irreductible a la coerción estatal, como bien advirtió Gramsci. En los sistemas no totalitarios el mercado aparece, pues, como mecanismo para la circulación masiva de los elementos de una batalla cultural, Más aún: un requisito para
la pretensión hegemónica (<nuclear>) de un elemento cultural parece ser su incorporación exitosa a los productos mercantiles.

Pero, otra vez, pueden tales productos volverse contra los circuitos sólidos por los que fluyen?

AGUSTIN LAJE, LA BATALLA CULTURAL REFLEXIONES CRÍTICAS PARA UNA NUEVA DERECHA

-Se puede probar de otra manera la institución de un magisterio infalible en la lglesia?-

-Se puede probar de otra manera la institución de un magisterio infalible en la lglesia?-

La simple reflexión basta para mostrar la necesidad de un magisterio infalible. Cristo no quiso hablar solamente a sus contemporáneos de Palestina, sino que habló para todos los hombres de todas las épocas por venir y de todas las regiones de la tierra. Su doctrina no hubiera podido ser
conservada sin alteración en el curso de los siglos si no hubiera instituido una autoridad competente para dirimir las disputas a venir. Entonces esta autoridad ha sido instituida

-ćTenemos otros signos de la necesidad de esta institución?- El ejemplo de los protestantes muestra en la práctica lo que acabamos de explicar. Entre ellos no hay magisterio sino que cada uno es de alguna suerte su propio papa.Es por eso que los protestantes son divididos en una multitud de agrupaciones, y cada una cree diferente de las otras. La lglesia católica, al contrario, ha conservado intacta la fe desde los primeros cristianos

CATECISMO CATOLICO DE LA CRISIS EN LA IGLESIA
Por el Padre Matthias Gaudron

Condena papal a los abusos durante la inquisición



Es probable que estas prácticas sean demasiado «chocantes» para nosotros, hombres del siglo XXI, pero recordemos que es ley del historiador el juzgar los hechos con perspectiva pretérita; el castigo corporal había sido usado ya por griegos, judíos, romanos y bárbaros sin demasiados cuidados; fue el espíritu cristiano el que suavizó esta metodología llegando casi a desaparecer en el Medioevo. El Papa Nicolás I (858- 867) lo había reprobado en carta al rey Boris de Bulgaria, recién convertido, como medio de hacer confesar a los culpables: «La confesión no debe ser arrancada por la violencia, debe ser libre (..). Detestad de todo corazón las prácticas irracionales en las que habéis estado hasta ahora», le diría.

Posteriormente y con el redescubrimiento del derecho romano fue aprobada por los papas Inocencio IV (Bula Ad extirpando, del 1252), ratificada por Alejandro IV (1259)y Clemente IV (1265), pero con muchas restricciones. Para poder aplicar la pena corporal sin abusos debía tenerse en cuenta:

1 ) No podía exponerse a nadie a pena corporal alguna sin la aprobación de un jurado de hombres buenos y letrados.
2 ) Se necesitaba la autorización del inquisidor y del obispo.
3 ) Se daba solo una vez agotados todos los medios de investigación y como último recurso.
4 ) Solo se aplicaba si había indicios suficientes de culpabilidad en un delito grave (que mereciera, por ejemplo, la pena de muerte). Por otro lado, debía hacerse «citra membri diminutionem et mortis periculum» (que no afectase los miembros ni haya peligro de
muerte).

No podían someter a ella a los ancianos, enfermos niños ni embarazadas. Cada sesión no podía durar más de media hora ni repetirse. Los métodos usados eran: el caballete (in equuleo), la cuerda (in corda levati) y el calor (aplicado a los pies). Se intentaba no llegar a ella dando oportunidad al acusado durante los preparativos o en las interrupciones de que se confesara espontáneamente. Al principio los clérigos no podían
estar presentes, pero como esto podía prestarse a abusos por parte de la justicia civil, se quitó este obstáculo poniendo a un clérigo como testigo de que no se diesen excesos. Las confesiones hechas durante las sesiones no tenían valor si no eran ratificadas luego libremente.

Cuando se retractaba lo dicho entonces, habia que recurrir de nuevo a los testigos. Era de regla que no se podía condenar a nadie «sine lucidis et apertis probationibus vel confessione propria» (sin claras y manifiestas pruebas o confesión propia).

Ha sido mucho lo que se ha escrito sobre las «torturas de la inquisición», debemos tener en cuenta que los registros judiciales la mencionan raramente. Por ejemplo, en Toulouse de 1309 a 1323 solo se sometió a tormento a una persona de 636 procesados. Un enemigo de la Inquisición como Lea, afirma que «en los documentos fragmentarios de procedimientos
inquisitoriales llegados hasta nosotros,las referencias al tormento son notablemente escasas»

GUSTAVE SHNURER, L’Eglise et la civilization au Moyen äge, Payot, París 1935, 47

The inquisition of the Middle age, 1, p 424-427, cit. por WALSH, Op, Cit, p. 113.

Nicolás I. (c. 800, Roma-13 de noviembre de 867)

Crítica si díos del Islam



El «máximo ser concebible» no puede ser superado en amor y el mismo Cristo muestra en su persona, palabra y obras mucho más amor que el dios revelado en el Corán.

En efecto, Cristo dijo: «Amen a sus enemigos y oren por quienes los persiguen (…) porque si ustedes solo aman a quienes los aman &qué premio recibirán? Hasta los publicanos se comportan asť» (Mateo 5: 44, 46). Pues bien, como hemos visto, Alá solo ama alos que lo aman; Cristo, en cambio, amó a todos. Y no solo a pecadores públicos tales como Mateo el cobrador de impuestos (cfr. Mateo 9: 9- 13), la prostituta (cfr. Lucas 7: 36- 50) y la mujer
adúltera (cfr. Juan 8: 1- 11) sino incluso a aquellos que lo estaban crucificando a quienes fue capaz de entender, amar y perdonar al máximo en medio de su dolor: «Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen» (Lucas 23: 34). El amor sin medidas de Jesús
pone «la valla tan alta» que no es superada por Alá en ningún pasaje de entre todo el Corán. Por tanto, el amor de Alá no es el máximo concebible sino el amor de Cristo que incluso «es mucho más grande que todo cuanto podemos concebir» (Efesios 3: 19).

Y en efecto, Cristo dijo que «nadie tiene un amor más grande que aquel que da la vida por sus amigos» (Juan 1 5: 13) pero Él incluso fue al extremo de morir por sus enemigos, es
decir, todos nosotros los pecadores (cfr. Romanos 5: 6). El dios del Corán nunca ha dado una muestra de amor similar o equiparable. En la concepción cristiana, en cambio, «tanto amó Dios al mundo, que envió a su único Hijo, para que todo aquel que crea en Él no muera, sino que tenga vida eterna'» (Juan 3: 16). Luego, es el revelado en Jesucristo y no Alá el que es el Dios verdadero

Dante A. Urbina
¿CUÁL ES LA RELIGIÓN VERDADERA?: Demostración racional de en cuál Dios se ha revelado

Nada me falta



Evangelio según san Mateo, 6: 1 3- 13 «Y no nos dejes caer en la tentación. Mas líbranos de mal. Amén». (v. 13)

Después de todas las cosas ya dichas, al final de la oración viene la cláusula que concluye todas nuestras preces, recopilada con una brevedad admirable. Nada queda ya que deba pedirse al Señor, cuando ya hemos pedido la protección de Dios contra todo lo malo, la cual una vez obtenida, ya podemos considerarnos seguros contra todas las cosas que el diablo y el mundo puedan hacer. cQué miedo puede darnos el mundo si en él tenemos a Dios por defensor?

San Cipriano, de oratione Domini

Oración

Lavaré mis manos entre los inocentes y estaré, oh Señor, alrededor de vuestro altar

Evangelio

San Juan 1:29-34
Al día siguiente ve a Jesús venir hacia él y dice: «He ahí el cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es por quien yo dije: Detrás de mí viene un hombre, que se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo. «Yo no le conocía, pero he venido a bautizar en agua para que él sea manifestado a Israel.» Y Juan dio testimonio diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba como una paloma del cielo y se quedaba sobre él. Y yo no le conocía pero el que me envió a bautizar con agua, me dijo: `Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ése es el que bautiza con Espíritu Santo’. Y yo le he visto y doy testimonio de que ése es el Elegido de Dios.»

Palabra del Señor

Signos precursores del fin del mundo



Para hablar sobre el fin de los tiempos, tomamos aquí, un fragmento completo del teólogo Antonio Royo Marín

En la Sagrada Escritura se nos dice que nadie absolutamente sabe cuándo sobrevendrá el fin del mundo. Cristo resucitado advirtió a sus apóstoles que no les correspondía a ellos conocer los tiempos ni los momentos que el Padre ha fijado en virtud de su poder soberano (Hch 1,7). Y en el Evangelio les había ya dicho que de aquel día y de aquella hora nadie sabe, ni los ángeles del cielo ni el hijo, sino sólo el Padre (Mt 24,36). Ya se comprende que el hijo no lo sabía como formando parte de su mensaje mesiánico que había de comunicar a los hombres, aunque sí como verbo eterno de Dios. Sin embargo, la misma Sagrada Escritura nos proporciona ciertos signos o señales por donde puede conjeturarse de algún modo la mayor o menor proximidad del desenlace final. No se nos prohíbe examinar esas señales, pero es preciso tener en cuenta que son muy vagas e inconcretas y se prestan a grandes confusiones, sobre todo por el carácter evidentemente metafórico y ponderativo de muchas de ellas. Buena prueba de esto la ofrece el hecho de que la humanidad ha creído verlas ya en diferentes épocas de la historia que hacían presentir la proximidad de la catástrofe final.

Vamos, pues, con sobriedad y moderación a recoger esas señales, pero guardándonos mucho de llegar a conclusiones demasiado concretas y simplistas. Lo único cierto en esta materia tan difícil y oscura es que nadie absolutamente sabe nada: es un misterio de Dios. He aquí las principales señales de que nos habla la Sagrada Escritura:

El advenimiento del anticristo

Consta también en la Sagrada escritura (2 Tes 2,3-11; 1 Jn 2,18.22). Pero es muy misteriosa la naturaleza del anticristo. Atendiendo a su significación verbal, podrá entenderse por tal cualquier manifestación del espíritu anticristiano: el pecado, la herejía, la persecución, etc. Ello justificaría plenamente y a la letra la expresión de San Juan que afirma que el anticristo se halla ya en el mundo (1 Jn 4,3). Pero entre los santos padres y teólogos posteriores prevaleció la creencia de que será una persona individual, que desplegará – permitiéndolo Dios- un gran poder de seducción con falsos prodigios, que engañarán a muchos. Finalmente, será vencido y muertos por Cristo con el aliento de su boca (2 Tes 2,8), o sea, con la simple manifestación de su divina voluntad.

Ahhh, pero no es un problema de gęnėrø



Fuente: Divorce and risk svicidé (Journal of Epidemiology and Community Health).

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El süįcidio masculino y la falta de compasión

El hoyo de Netflix



ofrecida al inicio de la pandemia del 2020 (una mala copia del tipo de películas.que inauguraría El cubo en 1997, que consistia en una crítica a la burocracia militar, bastante más inteligente, estilizada y compleja que el actual filme español).

Presentada como <crítica> al capitalismo (<El capitalismo no funciona, lo que nos está
pasando ahora no es ficción aseveraba su actor principal en los.mass media), el argumento de El hoyo presenta sin embargo un sistema que opera con una lógica muy distinta a la del mercado (en el <hoyo* hay planificación centralizada, movilidad social desconectada del capital, ausencia de intercambios, ausencia de producción, y lo más importante: la típica inserción que los socialismos reales> hacen de los bienes de consumo, que equivalen exactamente al mínimo necesario para la subsistencia,
pero en el caso del filme las raciones son entregadas a todos.en masa y no uno a uno, lo cual le sirve para criminalizar la propiedad privada como apropiación de un bien colectivo <gratuito>, que surge del techo en cantidades exactas para la reproducción de la mera subsistencia biológica). Pero importa un bledo: lo crucial es que el discurso ficcional -celebrado por el discurso no menos ficcional de los grandes medios–dice que
todo esto se trata de que <el capitalismo no funciona. Las masas.entonces, por medio del mismo capitalismo que no funciona>, consumen su disfuncionalidad espectacular y
autorreferencial por medio de la cual aquel funciona mejor que nunca (astucias de un sistema que puede reproducirse incluso a través de su autodenigración). Después de todo,

El hoyo, que ha costado tan solo un millón de euros, se convirtió en marzo de 2020 en la película más vista de Netflix, compañía que registró en 2019 ingresos por 20.1 60 millones de dólares, y que precisamente en el primer trimestre de 2020 experimentó los mayores beneficios de su historia. Y otra vez: el filme concluye, el televisor se apaga (o mejor: sintoniza otra cosa), todo vuelve a ser como siempre, con excepción de miles de conciencias que, consumiendo la revolución, consuman disposiciones pseudorrevolucionarias (aunque eventualmente, si así se requiere, puedan ser funcionales a disposiciones revolucionarias reales, en caso de que fueran reclutadas para ello).

Iván Massagué: <El capitalismo no funciona, lo que nos está
pasando ahora no es ficción>, en El Español (22 marzo 2020),
https://www.elespanol.c om/cultura/cine/20200322/
ivan-massague-capitalismo-no-func iona-pasando -ficcion/
47620 3707_0.html.