Apresúrate, Señor Jesús, y no tardes, para que tu venida consuele y fortalezca a los que esperan todo de tu amor. Tú que vives y reinas
Evangelio
Aleluya, aleluya, aleluya.
Sol que naces de lo alto, resplandor de la luz eterna, sol de justicia,
ven ahora a iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte.
Aleluya, aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Lc 1, 67-79.
Nos visitará el Sol que nace de lo alto.
Lectura del santo Evangelio según San Lucas.
EN aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
Palabra del Señor.

Purgatorio

También en el antiguo testamento los profetas hablan del juicio empleando un concepto parecido al Purgatorio
Malaquías utilizó la imagen a la que luego recurrirá el Nuevo Testamento. La purificación final de los fieles, señala, es como un fuego que funde y purifica. Quién podrá resistir el dia de su venida? Quién se sostendrá en pie cuando aparezca? Porque es como fuego de fundidor, como lejía de lavanderos. Se pondrá a fundir y purificar la plata; purificará a los hijos de Leví, los acrisolara como oro y plata (Malaquías 3, 2-3)
Michael J Taylor, Purgatory. The Burning Truth about Purgatory, Catholic for a Reason: Scripture and the mystery of the family of God
Prudencia en las acciones
Por eso hay que pedir consejo a personas prudentes y de buena conciencia. Vale mas preferir consejos de personas que son mejores que tu, que amarrarse tercamente a tus propios pareceres. Triunfa quién pide consejos a los sabios. Fracasa quien no acepta consejos de los que saben (Proverbios 1,5) La santidad de vida hace que la persona llegue a ser sabía a lo divino, y experta en muchas cosas.
Cuanto más humilde sea uno para sí mismo y más obediente a Dios, tanta más prudente y tranquilo será en todos sus actos. Lo que Dios te pide no es que le sacrifiques mil víctimas. Lo que el Señor desea de ti es que respetes el derecho de los demás, que practiques la misericordia y que andes humilde con tu Dios (Miqueas 6)
El Ángelus de Millet (1857-9)

David y la oración del rey
El Templo de Jerusalén, la casa de oración que David quería construir, será la obra de su hijo, Salomón. La oración de la Dedicación del Templo (cf 1 R 8, 10-61) se apoya en la Promesa de Dios y su Alianza, la presencia activa de su Nombre entre su Pueblo y el recuerdo de los grandes hechos del Exodo. El rey eleva entonces las manos al cielo y ruega al Señor por él, por todo el pueblo, por las generaciones futuras, por el perdón de sus pecados y sus necesidades diarias, para que todas las naciones sepan que Dios es el único Dios y que el corazón del pueblo le pertenece por entero a El.
Samuel consagrando a David, Dura Europos, Siria, siglo III d. C.

Oración
Venid, aclamemos al Señor,
demos vítores a la Roca que nos salva; entremos a su presencia dándole gracias,
aclamándolo con cantos
Evangelio
San Lucas 1:57-66
Se le cumplió a Isabel el tiempo de dar a luz y tuvo un hijo. Oyeron sus vecinos y parientes que el Señor le había hecho gran misericordia, y se congratulaban con ella. Al octavo día fueron a circuncidar al niño y querían ponerle el nombre de su padre, Zacarías, pero su madre, tomando la palabra, dijo: «No; se ha de llamar Juan.» Le decían: «No hay nadie en tu parentela que tenga ese nombre.» Y preguntaban por señas a su padre cómo quería que se le llamase. Él pidió una tablilla y escribió: «Juan es su nombre.» Y todos quedaron admirados Y al punto se abrió su boca y su lengua, y hablaba bendiciendo a Dios. Invadió el temor a todos sus vecinos, y en toda la montaña de Judea se comentaban todas estas cosas; todos los que las oían las grababan en su corazón, diciéndose: «Pues ¿qué será este niño?» Porque, en efecto, la mano del Señor estaba con él.
Palabra de Dios

Purgatorio
La visión cristiana es binaria, al morir nuestras almas van al cielo o al infierno. Pero, como «nada profano entrará» en los cielos (Apocalipsis 21, 27), necesitamos ser purificados. Al reflexionar sobre las Santas Escrituras, la Iglesia siempre ha creído que hay un estado intermedio para quienes están destinados al cielo. Se trata de un estado de purificación, y la tradición lo denomina Purgatorio.
Donde aparece el Purgatorio en la Biblia? Está implícito en muchos lugares. Jesús asume esta doctrina cuando dice: «A cualquiera que diga una palabra contra el Hijo del Hombre se le perdonará; pero al que hable contra el Espíritu Santo no se le perdonará ni en este mundo ni en el venidero (Mateo, 12, 32) En consecuencia, debe haber un estado, «en el mundo venidero» en el que a algunos de les perdonará algo.

En otro momento Jesús habla del juicio de Dios y dice: «Ponte de acuerdo cuando antes con tu adversario mientras vas de camino con él; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al alguacil y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldras de alli hasta que restituya la última moneda (Mateo 5, 25-26). De nuevo, estas palabras implican un estado en la otra vida en el que gente «restituye» a Dios su deuda penitencial, es decir, se purifica. Purgatorio
La fe es razonable (Scott Hahn)
El Sacerdote después de la consagración
Nosotros ofrecemos a Vuestra Majestad el don de una Víctima pura, de una Víctima santa, de una Víctima sin mancha, el Pan sagrado de la vida eterna y el Cáliz de la eterna salvación. Dignaos Señor, mirarlos con rostro propicio y sereno, y aceptar bondadosamente está Hostia inmaculada, como os dignatarios aceptar los presentes de vuestro siervo el Justo Abel, y el sacrificio de nuestro patriarca Abraham, y el que os ofreció vuestro sumo sacerdote Melquisedec
Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem)

Prudencia en las acciones
Gran sabiduría es no ser precipitado en el obrar. Sabiduría grande es también no ser terco en enfermarse al propio parecer contra el parecer de los prudentes.
Señal de sabiduría es no creer sin más ni más todo lo que los otros andan murmurando, y no andar contando a los demás lo que se oyó decir o lo que uno se imagina. Oíste hablar contra tu prójimo? Que muera en ti eso que has oído (Eclesiástico)
Imitación de Cristo (Tomás de Kempis)
