Nada menos cristiano que caer en la tentación de esperar un éxito fácil o la estrategia mágicamente salvadora

«Es cierto que debemos utilizar razonablemente los métodos modernos para hacernos escuchar o –mejor dicho- hacer accesible y comprensible la voz del Señor… No es que busquemos ser escuchados nosotros. No queremos aumentar el poder y la extensión de nuestras instituciones, sino que queremos servir al bien de las personas y de la humanidad dandoSigue leyendo «Nada menos cristiano que caer en la tentación de esperar un éxito fácil o la estrategia mágicamente salvadora»

Te pido señor

Hijos: Verdaderos servidores de la Santísima Virgen, que como otros tantos Domingos, vayan por todas partes con la antorcha brillante y ardiente del Santo Evangelio en la boca y el Santo Rosario en la mano, a ladrar como perros, a quemar como brasas y alumbrar las tinieblas del mundo como soles. Y que, por medioSigue leyendo «Te pido señor»

El argumento de la milagrosa expansión del Cristianismo

Enunciación: La cuarta vía para mostrar la veracidad de la religión cristiana se basa en el claro carácter milagroso de la expansión inicial del Cristianismo y se estructura como sigue: 1. Si una religión exhibe singularmente una clara “ayuda divina” en su expansión inicial, debe ser la religión verdadera. 2. Teniendo prácticamente todo en suSigue leyendo «El argumento de la milagrosa expansión del Cristianismo»

Vanagloria y distracción

Evangelio según san Mateo, 6: 5- 6 «Y cuando oráis, no seréis como los hipócritas que aman el orar en pie en la sinagoga, y en los cantones de las plazas, para ser vistos de los hombres. En verdad os digo, recibieron su galardón. Mas tú cuando orares, entra en tu aposento, y cerrada laSigue leyendo «Vanagloria y distracción»

Evangelio

San Mateo 16:13-19Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» SimónSigue leyendo «Evangelio»