De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura

Oh Dios mió! Oh dulzura inefable! Amárgame todo consuelo carnal que del amor de lo eterno me aparte, y que culpablemente me atraiga mostrándome algún objeto de fugaz deleite Dios mío, que la carne y la sangre no me venzan y subyuguen; que el mundo con su efímera gloria no me engañe, que el diabloSigue leyendo «De la alteza de la libertad del alma, la cual se obtiene con la humilde oración, mejor que con la lectura»

Non sum dignus

Evangelio según san Mateo, 3: 11- 12 «Yo en verdad os bautizo aquí en agua para que hagáis penitencia, pero El que ha de venir después de mí, es más fuerte que yo: cuyo calzado yo no soy digno de desatar. El os bautizará en el Espíritu Santo y en el fuego. Ya tiene elSigue leyendo «Non sum dignus»

Orate Fratres

“Orad hermanos”: el verbo en modo imperativo indica que estamos no ante una oración propiamente dicha, sino más bien ante una monición exhortativa. El sacerdote ruega para que se pida por él, que ha sido puesto al frente de la comunidad y en nombre de esta se presenta ante Dios. Se trata de unir susSigue leyendo «Orate Fratres»

Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace

Nada, pues, debe alegrar tanto al que te ama y reconoce tus beneficios, como que tu voluntad se cumpla en él, conforme al beneplácito de tu eterna providencia. Con la cual debe estar tan contento y alegre, que con tanto gusto quiera ser el más pequeño como otro quisiera ser el más grande, y ocuparSigue leyendo «Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace»

Obediencia

Su obediencia se hizo más ciega aún, cuando dejó el cincel e hizo con gran alegría cualquier otro trabajo, hasta los más humildes -Cuando estás en el laboratorio y te llaman para hacer la polenta ¿no te enojas? -le preguntaba el párroco- -Aquí está lo bueno -contestaba- porque el trabajo de escultor lo puede hacerSigue leyendo «Obediencia»

Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace

Señor, aún considero como gran beneficio tuyo el no tener mucho de eso que, según las exteriores apariencias y estimación humana, es honroso y glorioso De manera que al considerar uno su pobreza y humilde condición, no sólo no debe parecerle cosa dura, ni entristecerse y abatirse; sino que debe sentir más bien gran alegríaSigue leyendo «Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace»

Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace

Todo lo que tenemos en el alma y en el cuerpo y cuanto poseemos en lo interior y en lo exterior son beneficios tuyos, y te engrandecen a ti como bienhechor piadoso y bueno, de quien recibimos todos los bienes.Unos reciban más; otro, menos. Pero todo es tuyo, y todo se recibe de ti, sinSigue leyendo «Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace»

Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace

Ilumíname, Señor para que entienda tu ley, y enséñame a comportarme de acuerdo a tus mandamientos Concédeme que conozca tu voluntad y con gran reverencia y mucha gratitud recuerde siempre tus beneficios, así los más grandes como los pequeños, para que de aquí en adelante procure siempre darte las debidas gracias Más yo sé ySigue leyendo «Hay que reconocer los inmensos beneficios que Dios nos hace»

Santísima Trinidad

Santísima Trinidad, Padre,Hijo y Espíritu Santo,yo te adoro profundamente y te ofrezcoel Preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidadde nuestro Señor Jesucristo,presente en todos los Sagrarios del mundo,en reparación de los ultrajes con los que Él es ofendido. Por los méritos infinitos del Sagrado Corazón de Jesúsy del Inmaculado Corazón de María,te pido la conversión deSigue leyendo «Santísima Trinidad»

Los 2 deudores

El Señor narra la parábola del siervo sin entrañas (Mt 18,23-35). En resumen, un rey perdona a un criado una deuda de diez mil talentos; este criado se encuentra con alguien que le debe cien denarios y no lo perdona. El rey se entera, se enfada y envía a este siervo inicuo a la cárcel.Sigue leyendo «Los 2 deudores»