El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

Otros serán grandes en recibir alabanzas humanas; de tí no se dirá nada A otros les darán varios cargos, a ti no te creerán bueno para nada. La naturaleza se contristará algunas veces por eso, y ya será mucho si en el silencio lo puedes sufrir Esas pruebas y otras parecidas suele sufrir el siervoSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

Zaqueo

Acercábase Jesús a Jericó, rodeado por la turba inmensa que a todas partes le seguía. Y había en esta ciudad un hombre llamado Zaqueo, que deseaba ver a Jesús; pero no alcanzaba a verle por la turba, que le envolvía, siendo como él era pequeño de estatura. Subióse entonces a un árbol que había enSigue leyendo «Zaqueo»

Santo Sacrificio de la Misa

Mientras ofrecíes el Santo Sacrificio con un sacerdote, todos los demás que dicen Misa al mismo tiempo, rogaran por vosotros.Cuándo sabéis que a cierta hora se celebra la Santa Misa en alguna parte y no podíes asistir, no vaciléis; transportad allí vuestro espíritu y vuestro corazón; puesto que el sacerdote ora por todos los asistentes,Sigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

No pidas lo que te guste o acomode, sino lo que honre y agrade a Dios. Porque si rectamente juzgas, debes preferir y seguir mis disposiciones, más bien que tus deseos y todos los objetos de tus deseos. Conozco tus deseos y he oído tus frecuentes gemidos. Ya quisieras estar libre y gozando de laSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

En un pozo

Iba Jesús con sus apóstoles atravesando Samaria camino de Galilea, y, al llegar a las proximidades de Sicar, fatigado y sediento, se sentó en el brocal del pozo de Jacob, mientras sus discípulos se dirigían a la próxima ciudad en busca de alimentos. Era ya pasado el mediodía. Y en esto, llega una mujer samaritanaSigue leyendo «En un pozo»

El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla

Hijo mío, cuando sientas que de lo alto se te infunde el deseo de la bienaventuranza eterna y el anhelo por salir de la oscura cárcel de tu cuerpo para contemplar mi gloria sin ninguna sombra de mudanza, ensanchas tu pecho y recibe con inflamado afecto esa inspiración santa. Da incesantes gracias a la clemenciaSigue leyendo «El deseo de la vida eterna, y los grandes bienes prometidos a los que luchan por ganarla»

Santo Sacrificio de la Misa

La ofrenda de la preciosa sangre puede ser hecha en todo tiempo y en cualquier lugar, pero nunca y en ninguna parte tan fructuosamente como en la Misa, porque allí está real y verdaderamente. El que en la Misa dice: Señor, os ofrezco esta sangre divina por manos del sacerdote, ofrece realmente la preciosa sangreSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

Santo Sacrificio de la Misa

Reinaldo cuenta que Enrique III, rey de Inglaterra, oía diariamente tres Misas arrodillado al pie del altar. Cuando llegaba a la consagración, se acercaba al celebrante y le sostenía los brazos durante la elevación de las santas especies. Era esto un gran consuelo para el piadoso monarca. Si este uso existiese aún hoy día, conSigue leyendo «Santo Sacrificio de la Misa»

Santo Sacrificio de la Misa

El hombre, se hace más rico por la Santa Misa, si sabe oírla, que por la posesión de todos los bienes creados Tesoro de la Misa, 21 Padre Sánchez#santosacrificiodelamisa #santosacrificio #bienescreados#explicacióndelasantamisa #padremartindecochem #1712

Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros

Hay, cuánto sufre mi alma cuando en la oración una chusma de pensamientos carnales me asalta mientras la inteligencia contempla las cosas celestiales! Dios mío, de mí no te alejes, ni «en tu ira le vuelvas a tu siervo la espalda» (Salmo 26,9) Enciende tu resplandor y disipa esas imágenes sensuales; dispara tus flechas ySigue leyendo «Confiemos en Dios cuando murmuren de nosotros»