Si también hay gente que piensa así:



La conducta humana no es más que la respuesta condicionada a ciertas circunstancias. Lo que hay son cadenas causales complejas, pero nunca algo parecido a un espíritu autónomo. En consecuencia, no existe tal cosa como el libre albedrío. Luego, no es necesario postular la existencia de algo como el espíritu para explicarlo.

Esta es la objeción conductista. De acuerdo con este enfoque inaugurado por el psicólogo norteamericano B. F. Skinner, el hombre no es más que una “máquina” cuya conducta es únicamente determinada por “variables que se hallan en el exterior de él”. En consecuencia, “nuestra acción no es una ´ expresión ´ de la respuesta interna” , “el individuo no inicia nada” y, por ende, no hay tal cosa como el libre albedrío. Pues bien, rechazamos esta doctrina en primer lugar porque imposibilita todo pensamiento racional.

Si el conductismo es cierto simple y llanamente estamos determinados a pensar lo que pensamos y a creer lo que creemos por factores externos a nosotros y, por tanto, al no ser posible ninguna deliberación racional, resultaría inútil toda argumentación. Pero curiosamente esto termina jugándole en contra al propio conductismo pues, como decía Rothbard, “si nuestras ideas están determinadas, entonces no tenemos manera de revisar libremente nuestros juicios ni aprender la verdad -se trate de la verdad del determinismo o de cualquier otra cosa”. De este modo, si viene un conductista y nos da una impecable argumentación a favor de su postura nosotros simplemente podemos responderle diciendo: “Oh, lo siento mi amigo. Tu argumentación es extraordinaria, consistente, irrefutable… ¡pero no puedo aceptarla porque hay un conjunto de factores externos a mí que me determinan a creer lo contrario! ¡Estoy determinísticamente condicionado a creer en la existencia del libre albedrío!”. El conductista no tendrá qué respondernos puesto que, como ya había señalado Epicuro, “quien diga que todas las cosas ocurren por necesidad (determinismo) no puede criticar al que diga que no todas las cosas ocurren por necesidad, ya que ha de admitir que dicha afirmación también ocurre por necesidad”. Aún más, en este contexto resulta obvio que ni siquiera el conductista cree en su propia postura porque si no ¡no argumentaría! La argumentación solo es válida si presuponemos nuestro propio libre albedrío y el de nuestro interlocutor. De lo contrario deberíamos limitarnos a inyectarnos sustancias químicas o a controlar científicamente nuestros condicionamientos que era, por cierto, lo que proponía Skinner. ¡Pero eso también lo haríamos por libre albedrío! Se ve claro, entonces, que, como sentenciaba el ya citado John Eccles, “negar el libre albedrío no es un acto racional ni lógico” pues “esta negación presupone el libre albedrío debido a la deliberada elección de esa negación”. Pero no solo eso. El conductismo también debe ser rechazado por estar en contradicción con nuestra experiencia moral más primaria (la cual, dado el modelo filosófico aristotélico que aquí estamos manejando, debe tomarse en cuenta como referente refutatorio o probatorio). Y es que si el conductismo es cierto ¿en base a qué podríamos decir que la Madre Teresa era mejor persona que Hitler? Simple y llanamente estaba condicionada a entregarse al servicio de los más pobres. No lo hizo por amor ni por libre elección. Y lo mismo valdría para Hitler. No tendríamos por qué condenarlo.

Simplemente no podía evitar hacer lo que hizo…

Resulta de este modo evidente que el conductismo es el destructor de toda la libertad y dignidad humana (el mismo Skinner argumentó esto en un cínico libro titulado Más Allá de la Libertad y la Dignidad). Y es que no solo nos quita la posibilidad de alabar a los santos sino también la de condenar a los malditos (como los violadores de niños, por ejemplo). Y esto no es ninguna exageración ni calumnia.

Basta con citar las palabras del ateo Michel Onfray, acérrimo partidario del determinismo conductista, quien se queja encarnizadamente de que los “Tribunales de Justicia” actúen “de acuerdo con esa metafísica: el vįöladôr de niños es libre, puede elegir entre la sexüąlidad normal con una pareja responsable y la violencia aterradora con víctimas que destruye para siempre.

En su conciencia, dotada del libre albedrío que le permite optar, prefiere la vįølencį@, ¡a pesar de que hubiese podido decidir otra cosa!”. ¡Pues sí señor Onfray! A menos que sufra de una patología radical que lo haga absolutamente inimputable (lo cual es un caso particular muy diferente del caso general que usted está defendiendo) el vįöladôr sí podría haber elegido otra cosa.

Es cierto que hay factores “inconscientes, psicológicos, culturales, sociales, familiares, etológicos, etcétera”, pero solo condicionan y no determinan, como usted pretende . En última instancia son los sujetos los que toman la decisión final. De ahí que haya tantas personas sometidas a condicionamientos muy similares pero que han tomado caminos muy diferentes.

B. F Skinner, Ciencia Conducta Humana Universidad Inca Garcilazo de la Vega, Lima

Murray Rothbard, «The mantle of science» en: Helmut Schoeck and James Wiggin ed Scientism and Values, Ed. D. Van Nostrand Princeton

John Eccles, «Cerebral activity and the freedom ofthe will», en: Mind and Brain, Ed Paran
gon House, New York

Michel Onfray, Tratado de Ateologia: Física de la Metafísica, Ed Anagrama, Barcelona

Aristóteles, Metafísica, Libr. IV cap.

Michel Ruse Darwinism Defended Ed Addison-Wesley, London, 1982

Arthur Allen Leff, «Unspeakeable ethics, unnature law» Duke Law Journal

C. S. Lewis «The poison of subjectivismen: Christian Reflections Ed Eerdmans Grand
Rapids

Michael Ruse, J «Evolutionary theory and Christian ethics» en: The Darwinian Paradigm,
Ed Routledge London, 1989

Dante A. Urbina
¿CUÁL ES LA RELIGIÓN VERDADERA?: Demostración racional de en cuál Dios se ha revelado

Sobre el escritorio de los Rockefeller, nace la biopolítica, implementación del comunismo solo por intereses económicos

Sobre el escritorio de los Rockefeller, nace la biopolítica, implementación del comunismo solo por intereses económicos

«Conciliación de la vida laboral y familiar»

En cambio, no se definió ningún término similarmente llamativo para la feminización deliberada de los hombres que inevitablemente acompaña a la estrategia de género. Sin embargo, en las actas de la conferencia se afirma que hay que hacer que los hombres «se cuestionen su comportamiento competitivo sobre si este condicionamiento extremo es necesario, o si no sería más agradable ser más contemplativo, sensible y emocional» . Se afirma que en este contexto, la educación escolar desempeña un papel importante, que debe diseñarse para promover un comportamiento más sensible en los chicos. Además, no solo las mujeres jóvenes, sino también los hombres jóvenes necesitarían el modelo de mujeres en puestos académicos influyentes—es decir, como profesoras o catedráticas—, porque si los hombres jóvenes no tuvieran esa experiencia, más tarde les resultaría difícil aceptar a una mujer como colega y aún más difícil trabajar para una mujer como jefa. Además, «hay que preparar a los estudiantes de ambos géneros para que desempeñen un doble papel en la edad adulta», es decir, «en el hogar, en la familia» y «en la vida profesional», lo que significa que también hay que formar explícitamente a los hombres para que asuman más tareas en el hogar.

«Romper con las tradiciones ancestrales sobre la distribución y organización de las tareas domésticas» es «una tarea importante para la economía doméstica». Esto se debe a que «la necesidad de igualdad entre los géneros» exige un «reparto equitativo» del trabajo doméstico «entre los dos cónyuges», que, según las actas de la Conferencia de la Fundación Rockefeller, incluye actividades como «cocinar» y «coser», además del cuidado y la crianza de los hijos. Para lograr la abolición del rol de ama de casa exclusiva y la participación igualitaria de ambos cónyuges en la vida laboral, habría que encontrar «modelos alternativos de trabajo y vida familiar», «para los que tal vez no haya precedentes históricos», lo que no es más que una paráfrasis temprana de la ahora omnipresente exigencia de «conciliación de la vida laboral y familiar». El texto señala literalmente: «Además de dar a las mujeres acceso a trabajos y actividades antes reservados a los hombres, los hombres también pueden acceder a trabajos y actividades que antes solo se concedían a las mujeres, como el permiso parental y el trabajo a tiempo parcial para realizar tareas domésticas. Si el trabajo a tiempo parcial puede ponerse a disposición de las mujeres, las leyes de igualdad pueden garantizar que también se ponga a disposición de los hombres». Por lo tanto, detrás del eslogan de «conciliar el trabajo y la familia», se encuentra en realidad la abolición del papel tradicional de ama de casa, lograda
tanto por la coacción económica como por el adoctrinamiento feminista. Para garantizar que ambos progenitores trabajen, se descarta explícitamente la necesidad de proporcionar a las madres una ayuda económica en forma de subsidio para el cuidado de los hijos, ya que, como indican las actas, esto «no disolvería la división tradicional de los roles masculino y femenino en la familia, sino que la consolidaría».

La solución, por tanto, solo podría ser «el reparto equitativo de las tareas domésticas y educativas entre los dos cónyuges y la creación de servicios colectivos como guarderías, estancias infantiles y jardines de infancia para ayudar a la pareja en su función educativa y doméstica», lo que supone la descomposición de la familia como institución y la socialización sigilosa de la crianza de los hijos). El rechazo a la subvención para el cuidado de los hijos está en plena consonancia con los preceptos ideológicos del revolucionario comunista León Trotsky, que ya en los años 1920 abogaba por el desplazamiento de «los recursos materiales de la familia a los centros de atención a los niños».

Raíces en el marxismo

Para poder clasificar correctamente la estrategia de transversalización de género desde el punto de vista ideológico, habría que recordar una vez más qué se entiende exactamente por este críptico término. Según la definición del Ministerio Federal de Familia de Alemania, el «género» es el rol social desvinculado del género biológico, que debe igualarse mediante la potenciación explícita de las mujeres y la feminización implícita de los hombres. «La tranversalización» significa la integración prioritaria de este proceso de igualación en todos los ámbitos de la vida pública y privada. Y aunque la vía de propagación de esta estrategia se ha trazado entretanto desde las publicaciones de las altas finanzas, la ONU y la agenda de la política europea, la cuestión de en qué tradición ideológica se sitúa todo el asunto no se ha abordado adecuadamente hasta ahora. Aunque las citadas actas de la Conferencia de la Fundación Rockefeller sugieren repetidamente que el cambio de los roles de género se basa en la «herencia intelectual» del marxismo, no menciona que los bolcheviques rusos Vladimir Lenin y León Trotsky también describieron el «empoderamiento de las mujeres» como un instrumento para el establecimiento de un orden social comunista.

Según Lenin, era importante vincular los objetivos de la política comunista en la conciencia de las mujeres con sus propios «sufrimientos», «necesidades» y «deseos», lo que no significaba otra cosa que aprovechar el orgullo de las mujeres y, con el pretexto de su «empoderamiento», avanzar en la destrucción de la familia y la nacionalización de la crianza de los hijos o, en otras palabras, convertir a las mujeres en «idiotas útiles» de la revolución roja.

Leo Trotzki Dezember 1925 «Den Sozialismus aufbauen, heisst die Frauen emanzipieren und die Mutter schutzen

Changing Roles of Women in Industrial Societies, P.69

Clara Zetkin – Erinnerungen an Lenin

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

Oración

El Señor ha resucitado del sepulcro. Aleluya. El que por nosotros colgó del madero. Aleluya

Evangelio

Aleluya, aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo – dice el Señor–;
el que coma de este pan vivirá para siempre.
Aleluya, aleluya, aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 44-51.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

✠ Lectura del santo Evangelio según san Juan.

EN aquel tiempo, dijo Jesús al gentío:
«Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado, y yo lo resucitaré en el último día.
Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”. Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.
No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo».

Palabra del Señor.

Los que dicen llamar «libre pensadores», los que tienden a ser unos tontos útiles a la causa



LA TRANSVERSALIZACIÓN DE GÉNERO EN LAS ALTAS FINANZAS Y EL COMUNISMO

En la primera Conferencia Mundial de la ONU sobre la Mujer, celebrada en 1975, se proclamó la siguiente década como «Década de la Mujer» y se adoptó un «Plan de Acción Mundial» con el objetivo oficial de mejorar la situación de la mujer a «nivel regional, nacional e internacional» . A principios de esta década, en marzo de 1976, la Fundación Rockefeller organizó aquella conferencia sobre el cambio del rol de la mujer en las sociedades industrializadas, cuyas actas revelan tan abiertamente las verdaderas intenciones de la política de género, pues el propósito de esta conferencia era, sin ambages, «EDUCAR A LAS MUJERES» para prepararlas para «TOMAR EL LIDERAZGO»

[Nota: «Educar» a alguien para que «tome el liderazgo», ¿no es una contradicción en sí misma? Alguien que está hecho para ser un animal alfa no necesita ser educado para serlo. Y los que tienen que ser educados difícilmente son aptos para ser verdaderos líderes.Esta formulación ya revela el carácter socialmente constructivo, coercitivo y antinatural de la transversalización de género], subrayando explícitamente que no puede haber «ninguna reforma real del rol de las mujeres» «sin un cambio simultáneo en el rol y la actitud de los hombres». Afirman que la así llamada «naturaleza de la mujer», que hasta ahora ha legitimado el modelo de rol tradicional de ama de casa y madre, es «algo extremadamente artificial» y solo la consecuencia de una educación represiva y unilateral, que de forma análoga se aplica también a los hombres. Mientras que, a través de una socialización supuestamente errónea, en las mujeres se ha promovido hasta ahora el comportamiento sumiso y la empatía y se ha suprimido el comportamiento dominante, en los hombres se ha promovido desde la infancia el pensamiento competitivo y se ha suprimido el comportamiento emocional.

Por lo tanto, es únicamente debido a la falta de estímulo o incluso al desaliento activo por parte de la sociedad que las mujeres apenas se esfuerzan por ocupar puestos de liderazgo por su propia cuenta

Reeducación completa «Creo que también es importante señalar que no nos limitamos a decir que queremos que las mujeres tengan las mismas oportunidades que los hombres, sino que en realidad pedimos más, que es cambiar los roles de hombres y mujeres. Es un énfasis muy diferente al de antes». Matina Horner, psicóloga feminista, de la transcripción de la Conferencia de la Fundación Rockefeller, marzo de 1976.


Changing Roles of Women in Industrial Societies, p.114

Las raíces ocultas de la agenda de gènęrø: El plan maestro para una sociedad asêxû@da. Alejandro Kaiser

En el oscuro Medievo, San Alberto Magno



dedicó estudios a asuntos de lo más variados, como lo son la física, la biología, la psicología, la lógica y ciencias de la tierra, llamando a «investigar las causas que operan por sí mismas en la naturaleza» en su De Mineralibus. Según cuenta Pernoud, Alberto también «hizo investigaciones sobre acústica y los tubos sonoros que lo llevaron a construir un autómata parlante, ochocientos años antes que Edison».

Citado en Woods, Cómo la Iglesia construyó la civilización occidental, p. 126.
Pernoud, A la luz de la Edad Media

Señalar tu pecado es una forma de decir te quiero en Cristo Jesús

Evangelio según san Mateo, 5: 7- 7 «Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia». (v. 7)

Pero misericordia se entiende aquí no sólo la que se practica por medio de limosnas, sino la producida por el pecado del hermano, ayudándose así unos a otros a llevar la carga

San Jerónimo

San Juan Bautista

Medievo



A mitad de camino Normalmente se nos dice de modo arbitrario que desde el siglo IV o V después de Cristo hasta el siglo XIV nos encontramos en la “Edad Media”… Ya desde el principio mismo del término hay que aclarar algunas cosas: es que cuando se habla de edad “media” ya hay todo un matiz en la expresión; “Medio” quiere decir antes que nada esto: estar “en el medio de dos cosas”. La palabra “media” deriva del latín “medius” y designa la mitad, el medio. La expresión utilizada para este período de la historia intenta darnos la idea de una época que se halla a la mitad de dos caminos, de dos grandes “edades”. He aquí la primera dificultad: se nos hace creer que casi 1000 años de la historia es “Medio”, es decir, está a la mitad; ¿pero de qué? “De la Edad Antigua y de la Edad Moderna”–se nos dirá. Es decir, parece como si hubiese habido un eclipse de… ¡1000 años! Y el sol no hubiera salido….

Como decíamos, la expresión encubre toda una carga peyorativa que hasta los mismos defensores de ese período aceptan: “medieval” significa retrógrado, malo, anti- democrático…, etc. y fueron los mismos humanistas del Renacimiento quienes consideraron a esa época como un lapso de mera transición hacia momentos más “humanos”. Quizás esto ha hecho que incluso entre los historiadores de los últimos 500 o 400 años, muy pocos se hayan ocupado por el estudio serio de aquella época

En contraposición a esto, el historiador GUSTAVE COHEN, de origen judío, escribió su hermoso libro titulado La gran claridad de la Edad Media, Huemul, Buenos Aires 1965.

Oración

Las almas de los fieles, por la misericordia de Dios, descansen en paz

Evangelio

San Juan 14:6-14
Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.» Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.» Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: «Muéstranos al Padre»? ¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí? Las palabras que os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que permanece en mí es el que realiza las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre está en mí. Al menos, creedlo por las obras. En verdad, en verdad os digo: el que crea en mí, hará él también las obras que yo hago, y hará mayores aún, porque yo voy al Padre. Y todo lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré

Palabra del Señor